





El sensor de partículas WEIDA AUTO PARTS, referencia 392652 A350 39265-2A350 0281006613, está diseñado específicamente para los modelos Hyundai i40 equipados con el sistema EGS‑PM2. Este componente mide la concentración de material particulado en los gases de escape, proporcionando datos esenciales para la gestión de emisiones y el óptimo funcionamiento del filtro de partículas (DPF).
Fabricado con materiales resistentes a altas temperaturas y a la corrosión típica del entorno de escape, el sensor garantiza una lectura estable incluso en condiciones de conducción urbana y de carretera. Su diseño plug‑and‑play permite una sustitución directa del sensor original sin necesidad de adaptaciones ni reprogramación de la unidad de control del motor.
Al mantener una medición precisa del nivel de partículas, el sensor ayuda a evitar la obstrucción prematura del DPF, reduce el riesgo de pérdida de potencia y contribuye a cumplir con las normativas medioambientales. Es una solución recomendada para conductores que buscan mantener el rendimiento y la eficiencia de su Hyundai i40 sin incurrir en costosos mantenimientos inesperados.
Este sensor es compatible exclusivamente con el Hyundai i40 que incorpora el sistema de control de partículas EGS‑PM2. Verifique siempre el número de chasis y la versión del motor antes de la compra.
Mide la cantidad de material particulado presente en los gases de expulsión y envía esa información a la ECU para que gestione la regeneración del filtro de partículas y mantenga las emisiones dentro de los límites legales.
No. El sensor WEIDA AUTO PARTS está calibrado para funcionar con la configuración de fábrica del Hyundai i40; su instalación es directa y no requiere reprogramación ni ajustes adicionales.
Está construido con una carcasa de acero inoxidable y elementos sensibles de cerámica tratada, lo que le brinda resistencia a temperaturas elevadas, vibraciones y la corrosión provocada por los gases de escape.
Aunque su vida útil depende del estilo de conducción y la calidad del combustible, se recomienda inspeccionarlo cada 60.000 km o según lo indique el manual de servicio del vehículo, sustituyéndolo si se detectan lecturas erróneas o fallos en la regeneración del DPF.