




Este sensor de óxidos de nitrógeno (NOX) está diseñado como reemplazo directo del componente original BMW, ofreciendo una medición precisa de los gases de escape para mantener el sistema de reducción catalítica selectiva (SCR) funcionando dentro de los parámetros de emisión exigidos. Su instalación sencilla permite restaurar el rendimiento del motor sin necesidad de adaptaciones adicionales.
En condiciones reales de conducción, el sensor detecta variaciones en la concentración de NOX y envía señales al unidad de control para ajustar la inyección de AdBlue, lo que se traduce en un menor consumo del aditivo y una respuesta más estable del motor durante viajes largos y en ciudad. Los usuarios reportan que el testigo de fallo relacionado con el sistema SCR se apaga tras su sustitución y que el vehículo pasa la inspección técnica sin incidencias.
Fabricado con materiales resistentes a temperaturas extremas y a la corrosión propia de los gases diésel, el sensor cumple con las especificaciones OEM y cuenta con un conector plug‑and‑play compatible con los códigos de error típicos de los modelos BMW indicados. Su rango de medición abarca desde 0 hasta 2000 ppm, cubriendo las necesidades de los motores B57 de 3.0 L turboalimentados entre 2014 y 2018.
Comparado con sensores genéricos, este modelo ofrece una mayor durabilidad frente a vibraciones y a la acumulación de partículas, reduciendo la probabilidad de fallos prematuros. Talleres especializados en sistemas de escape BMW suelen recomendarlo como alternativa fiable cuando se busca mantener la garantía de funcionamiento del SCR sin sobrecostes innecesarios.
Ideal para propietarios de BMW diesel que han recibido el aviso de “Sensor NOX defectuoso” o que desean prevenir problemas en la inspección de emisiones. Se recomienda revisar el cableado y el estado del tanque de AdBlue antes de la instalación para garantizar un rendimiento óptimo y prolongar la vida útil del componente.
Mide la concentración de óxidos de nitrógeno en los gases de escape para que la unidad de control ajuste la inyección de AdBlue y reduzca las emisiones contaminantes.
No, el sensor es plug‑and‑play y se comunica directamente con la ECU existente; no requiere codificación ni adaptación de software.
En condiciones normales de uso y con mantenimiento adecuado del sistema SCR, suele superar los 100.000 km o aproximadamente 5 años antes de mostrar señales de desgaste.
Apariencia del testigo de fallo del motor relacionado con el sistema SCR, aumento del consumo de AdBlue y posibles fallos en la prueba de emisiones.
No, está calibrado exclusivamente para motores diésel B57 de 3.0 L; su uso en motores de gasolina podría generar lecturas erróneas y activar códigos de error.