





El sensor de oxígeno O2 con referencia 39210-23710 es una pieza de repuesto diseñada para monitorizar la mezcla de aire y combustible en el sistema de escape de vehículos Hyundai y Kia equipados con motor 2.0 L. Su función principal es enviar señales precisas a la ECU del motor para ajustar la inyección de combustible, lo que se traduce en una combustión más eficiente y menor emisión de gases contaminantes.

Este sensor es compatible con una amplia gama de modelos. A continuación, los más relevantes:

Un sensor de oxígeno desgastado puede provocar un consumo excesivo de combustible, encendido del testigo de motor en el salpicadero y un aumento de las emisiones. Si tu vehículo muestra estos síntomas y el diagnóstico apunta al sensor O2, este repuesto es una solución directa. Se instala en posición frontal (upstream) y cuenta con garantía de un año contra defectos de fabricación.

La sustitución del sensor O2 suele requerir una llave especial para bujías de 22 mm o una llave de tubo equivalente, según el acceso disponible en cada modelo. En la mayoría de los casos, el proceso dura entre 15 y 30 minutos. Se recomienda aplicar antiagarrotamiento en la rosca y verificar el conector eléctrico antes de conectar la pieza nueva.
Sí. Este repuesto es válido para el Hyundai Tucson 2.0 L fabricado entre 2004 y 2010.
Sí, el sensor viene con el conector eléctrico integrado listo para conectar.
En muchos modelos, la ECU se recalibra automáticamente tras unos minutos de conducción. En otros, puede ser necesario borrar los códigos de error con un escáner OBD-II.
Suele tener una vida útil de entre 60.000 y 100.000 km, dependiendo de las condiciones de conducción y la calidad del combustible.
Si tienes conocimientos básicos de mecánica y acceso al punto de montaje en el colector de escape, la instalación es sencilla. En caso contrario, se recomienda acudir a un taller.