Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo varios años trabajando con los Subaru BRZ y Toyota 86/GT86/GR86 en el taller, y una de las primeras modificaciones que muchos clientes me piden cuando se hacen con uno de estos coupés es eso: unos puntales de capó que faciliten el trabajo bajo el capó. El tacto original del muelle de gas de serie es mejorable, y cuando estás verificando el nivel de aceite, cambiando el filtro de aire o revisando la correa de accesorios, el capó tiende a cerrarse con más fuerza de la deseable si no lo sostienes con firmeza.
He tenido oportunidad de probar varios kits de puntales en estos vehículos, incluyendo los de la marca KUNSYOUKIM que aquí nos ocupa, y puedo decir que cumplen sobradamente con lo que se espera de un producto de este tipo. La propuesta es clara: dos amortiguadores de gas que sustituyen a los originales sin necesidad de modificaciones, permitiendo mantener el capó abierto de forma segura durante las intervenciones de mantenimiento.
Calidad de fabricación y materiales
La combinación de aluminio y acero inoxidable que describe el fabricante es habitual en este segmento de productos, y en este caso concreto se traduce en una buena sensación de solidez. El aluminio en los brazos y el acero inoxidable en los puntos de articulación resisten adecuadamente la corrosión, algo especialmente importante si el coche se usa en zonas costeras o con exposición frecuente a la sal en invierno.
La versión con fibra de carbono que menciona el fabricante aporta un beneficio principalmente estético. Visualmente queda mejor, y el ahorro de peso esmarginal pero welcome. No es algo que vayas a notar en el comportamiento del coche, obviously, pero sí mejora la percepción de calidad respecto a los puntales más básicos de plástico o aluminio sin tratamiento.
Los acabados de los casquillos y los sellos de los amortiguadores de gas presentan un nivel aceptable. No son componentes de primera OEM, pero tampoco dan la sensación de ser basura asiática de tres euros. Los pernos y soportes incluidos son de acero galvanizado, lo cual es un acierto para evitar que la humedad los ataque con el tiempo.
Montaje y compatibilidad
Aquí está uno de los puntos fuertes de estos puntales. La compatibilidad con la gama Toyota 86 / Subaru BRZ / GT86 / GR86 desde 2012 hasta la actualidad es prácticamente universal, incluyendo el Scion FR-S para el mercado americano. Los puntos de fijación son exactamente los mismos que los de origen, así que no hay que taladrar, soldar ni hacer ningún tipo de modificación.
El proceso de instalación es straightforward. En mi experiencia, el desmontaje del soporte original requiere algo de fuerza para liberar los clips plásticos del amortiguador de gas de serie, pero con una herramienta de liberación de clips o un destornillador plano haciendo palanca suave se saca sin problemas. El nuevo puntal encaja directamente en los mismos anclajes.
La guía paso a paso que incluye el kit es básica pero suficiente. Una persona con conocimientos mínimos de mecánica lo hace en fifteen minutes sin prisa. Lo único que recomiendo es aplicar un poco de grasa de litio en los puntos de articulación antes de montar, para asegurar un movimiento suave desde el primer día y prolongar la vida útil de los casquillos.
Rendimiento y resultado final
Una vez instalados, los puntales de gas proporcionan una presión de sostenimiento firme y constante. El capó se mantiene abierto en cualquier posición sin tendencia a cerrarse ni a subir más de la cuenta. Esto es importante porque los originales de serie, tras unos años y muchos ciclos de apertura y cierre, pierden presión y el capó puede darte un susto al cerrarse de golpe.
La fuerza de estos puntales está bien calibrada para el peso del capó del 86/BRZ. No es un capó pesado como el de un muscle car americano, pero tampoco es aluminio fino como el de algunos compactos japoneses. Los 86Nm de presión nominal que suelen traer este tipo de amortiguadores de gas son adecuados para esta aplicación.
He probado los puntales en varios escenarios: cambio de aceite con el coche en rampa, revisión del sistema de admisión, verificación del líquido de frenos y sustitución del filtro de aire. En todos los casos el comportamiento ha sido satisfactory. El capó no vibra con el viento en parado, y la apertura total permite trabajar con holgura sin que el puntal interfiera con las bisagras originales.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes destacaría la facilidad de instalación, que no requiere herramientas especiales ni conocimientos avanzados. La calidad de los materiales es correcta para el precio, y la compatibilidad total con la gama es un alivio porque con otros kits genéricos a veces hay que ajustar o limar ligeramente los anclajes.
La garantía de dos años que ofrece el fabricante es un extra valioso. En productos de este tipo, que están sometidos a vibraciones constantes y ciclos de temperatura, tener cobertura ante defectos de fabricación da tranquilidad.
Como aspecto mejorable, echo de menos un poco más de documentación sobre el par de apriete recomendado para los pernos. En el kit vienen apretados a mano, pero para los anclajes al cuerpo del amortiguador de gas habría sido útil indicar los valores de par para evitar tanto el apriete excesivo como el insuficiente.
También me habría gustado ver acabados en negro mate en todas las versiones, no solo en la de fibra de carbono. Los puntales de aluminio natural destacan demasiado bajo el capó y algunos clientes preferirían una estética más discreta.
Veredicto del experto
Para cualquier propietario de un Toyota 86, Subaru BRZ, GT86 o GR86 que realice mantenimiento periódico en su coche, este kit de puntales de capó es una inversión recomendable. No es un accesorio imprescindible si solo abres el capó para echar agua del limpiaparabrisas, pero si planeas meter mano al motor con frecuencia, ya sea por mantenimiento rutinario o por mods de tuning, la comodidad que aportan justifica ampliamente el precio.
La relación calidad-precio es correcta, la instalación es sencilla y el resultado es un capó que se comporta de forma mucho más predecible que con los amortiguadores originales desgastados. Lo recomendaría sin dudarlo, y de hecho ya lo he incluido en varias preparaciones que han pasado por el taller. Un cuatro sobre cinco estrellas, restando medio punto por los detalles de documentación y acabados que podrían pulirse en futuras revisiones del producto.













