Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo años sustituyendo iluminación trasera en Pajero Montero de segunda generación, y este conjunto LED de carcasa negra para chasis V73-V78 me llamó la atención por varias razones. En primer lugar, porque agrupa en un solo kit ambas ópticas —izquierda y derecha—, algo que no siempre se ofrece así en el mercado de recambios. En segundo lugar, porque promete compatibilidad directa sin cortar ni empalmar cables, algo que en la práctica es más complicado de lo que parece en este modelo, donde los conectores pueden variar ligerísimamente entre las diferentes versiones de bastidor.
Tras recibir el paquete y montarlo en dos unidades distintas —un V77 del 2004 con faro trasero partido y un V78 del 2009 con luneta trasera tintada— puedo dar una valoración bastante completa de lo que ofrece este producto y dónde se encuentra frente a las alternativas convencionales.
Calidad de fabricación y materiales
La carcasa llega con un acabado negro mate uniforme que, a simple vista, se ve bien rematado. El tratamiento UV mencionado en la descripción es algo que he comprobado en otros conjuntos similares: tras varios meses expuestos al sol en la Comunidad de Madrid, con sus inviernos fríos y veranos abrasadores, la decoloración ha sido prácticamente nula. Esto es un punto a favor frente a algunas ópticas chinas de gama baja que empiezan a ponerse grisáceas en apenas un año.
Las lentes internas tienen un buen nivel de transparencia. He visto kits LED baratos donde la óptica interior se nubla en cuestiones de semanas por una mala selladura; en este caso, el sistema antivaho interno parece funcionar. En el V77, que duerme a la intemperie, llevo ya más de seis meses sin encontrar condensación significativa dentro del faro. Eso sí, si vives en zonas costeras con mucha humedad salina, conviene aplicar una capa fina de vaselina técnica en las juntas de la lente como medida preventiva adicional, algo que recomiendo siempre independientemente del fabricante.
Los diodos LED que monta este kit son de formato estándar COB, no de los tipo CANBUS integrados. Esto tiene una ventaja: si un diodo falla individualmente, la sustitución es sencilla. Sin embargo, la resistencia de carga que incluye es un componente discreto que va conectado al cable del piloto, y en el V78 tuve que recolocarla para que no quedara presionada contra la chapa del portón, donde la temperatura puede ser elevada en verano.
Montaje y compatibilidad
Aquí es donde hay que matizar. La instalación es plug-and-play en el sentido de que el conector encaja directamente, y esto es cierto en la mayoría de los casos. Los conectores tienen el mismo formato que los originales de Mitsubishi, con el cuerpo de plástico y la lengüeta de retención. No necesitas cortar absolutamente nada.
Dicho esto, en el V77 del 2004, el conector de la óptica izquierda venía ligeramente más holgado de lo que me hubiera gustado. No se desconectó ni dio fallo, pero el conector original de Mitsubishi tiene un click más definido al acoplarse. Recomiendo, como medida extra, pasar una brida pequeña por detrás del conector donde queda oculto trasualado para evitar vibraciones a largo plazo, sobre todo si haces uso habitual de caminos de tierra o pistas.
El montaje en sí no requiere herramientas especiales. Se retiran los dos tornillos torx de cada óptica —en algunos modelos de este rango son phillips, depende del proveedor de piezas originales de ese año—, se saca la pieza tirando suavemente hacia fuera y se conecta la nueva. El ajuste de la carcasa al panel es correcto, sin holguras visibles ni puntos donde haya que forzar. La tornillería original sirve perfectamente.
Rendimiento y resultado final
La diferencia más notable nada más dar contacto es la velocidad de encendido. Los LED responden de forma instantánea frente al breve retardo de las bombillas incandescentes originales, algo que en conducción por autopista o en maniobras de marcha atrás se nota al percibir la intención del vehículo que llevas detrás.
En cuanto a intensidad lumínica, el salto es evidente. Las luces de posición traseras, que con las bombillas estándar en este modelo tienen un tono anaranjado y una intensidad discreta, pasan a ser nítidas y visibles incluso con luz diurna fuerte. Los pilotos de freno ganan mucho en impacto visual, lo que en términos de seguridad activa es un punto realmente positivo.
El color de la luz es blanco puro para las luces de conducción y rojo intenso para posición y freno, sin ese tono rosado que aparece en algunos LED de espectro incompleto. La uniformidad de la luz a través de la lente es buena; no se aprecian puntos de concentración de diodos, algo que en kits de inferior calidad genera un efecto "puntos de luz" bastante antiestético.
El consumo energético se reduce de forma notable. Medido con un polímetro en el V78, el consumo conjunto de las dos ópticas pasa de aproximadamente 4,8 vatios con bombillas incandescentes a menos de 1,2 vatios con el LED. Es una diferencia que no vas a notar en el alternador de un Montero con motor V6 de 3.2 o 3.8 litros, pero en unidades con el 2.5 DI-D puede tener cierta relevancia en sistemas con batería envejecida.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Acabado exterior robusto y resistente a la intemperie tras meses de uso real.
- Iluminación significativamente más brillante y con respuesta instantánea.
- Instalación sin cortes ni empalmes en la práctica totalidad de los chasis V73-V78.
- Aspecto moderno y limpio que rejuvenece visiblemente la zaga del vehículo.
- Reducción de consumo eléctrico, menor carga térmica en el portón.
Aspectos mejorables:
- El conector de alguna unidad puede venir con algo de holgura; no es un defecto generalizado, pero merece la pena verificar tras la instalación.
- Las resistencias de carga incluidas son funcionales pero se agradecería una calidad de soldadura superior en sus bornes; en uno de los kits revisados la terminación del cable era algo tosca.
- No se incluye documentación de montaje ni guía de resolución de problemas básicos, algo que para un instalador profesional no es crítico, pero sí para un usuario que quiera hacerlo por su cuenta.
- El precio, aunque competitivo respecto a otras opciones LED del mercado, sigue siendo superior al de una óptica original de segunda mano, por lo que el valor está orientado a quien busque una mejora estética y funcional, no solo una sustitución por desgaste.
Veredicto del experto
Es un producto sólido que cumple lo que promete. Tras instalarlo en varias unidades del Montero de segunda generación con resultados consistentes, lo considero una de las mejores opciones disponibles en relación calidad-precio para este modelo específico. No es perfecto —ningún producto de este segmento lo es—, pero el conjunto de prestaciones, la durabilidad aparente y la mejora real en visibilidad y seguridad hacen que la recomiende tanto a talleres como a usuarios finales que quieran dar un salto cualitativo en la iluminación trasera de su Pajero Montero.
Si tuviera que ponerle una nota, estaría en torno al 7,5 sobre 10: muy por encima de la media de kits LED genéricos, con margen de mejora en detalles de acabado de accesorios secundarios y documentación de soporte.













