






Si buscas unas llantas todoterreno 20 22 pulgadas 12J con presencia agresiva y construcción robusta, las KOKO RACING de aleación forjada son una opción a considerar. Su diseño cóncavo de 8 radios no es solo estética: la geometría optimizada distribuye mejor las cargas en conducción off-road.
Fabricadas en aluminio forjado, ofrecen una relación resistencia-peso superior a las llantas de fundición convencionales. El offset negativo -44 proyecta las ruedas hacia fuera, aumentando la anchada de vía y mejorando la estabilidad en terrenos irregulares.

Compatibles con Ford Ranger, Jeep Wrangler y otros 4x4, están diseñadas para neumáticos de gran tamaño. El acabado en negro mate o plata mecanizada resiste bien los arañazos de ramas y piedras.
El diseño cóncavo aleja el centro de la llanta del cubo, facilitando la limpieza de barro y mejorando la refrigeración de frenos. El ancho 12J permite montar neumáticos de 33" a 35" sin comprometer la pisada.

En su rango de precio, las KOKO RACING compiten directamente con llantas de gama media. La forja aporta durabilidad sin el sobrecoste de marcas premium. Son ideales para quien busca un cambio estético radical con rendimiento real fuera del asfalto.

El offset negativo de 44 mm desplaza la superficie de montaje hacia el interior, haciendo que la llanta sobresalga del paso de rueda. Esto ensancha la vía del vehículo y mejora la estabilidad en pendientes y terrenos sueltos.
Sí, están diseñadas para Ford Ranger (modelos 2012 en adelante) y Jeep Wrangler JK/JL, además de otros 4x4 con patrón de tornillos compatible. Siempre verifica el diámetro de cubo y el offset de tu vehículo antes de comprar.
Por el offset agresivo y el ancho 12J, probablemente necesites elevación de suspensión (lift kit) o recortar pasos de rueda. Consulta con un taller especializado para confirmar el ajuste en tu modelo concreto.

Al ser de aleación forjada, el peso es menor que en llantas de fundición equivalentes. Cada unidad ronda entre 18 y 22 kg según el tamaño y acabado, un valor contenido para su resistencia.
Limpieza regular con agua y jabón neutro para evitar la corrosión en zonas de sal o barro seco. Revisa el apriete de los tornillos a los 100 km tras la instalación. No necesitan tratamiento adicional.
