





La cocina de inducción comercial CX está diseñada para cocinas profesionales que requieren potencia y rapidez en la preparación de platos como el malatang. Su sistema de inducción transmite calor directamente al recipiente, lo que reduce tiempos de cocción y evita pérdidas de energía. Gracias a su diseño de múltiples cabezales, permite trabajar con varias ollas simultáneamente, ideal para establecimientos de alto volumen.


En un puesto de malatang, la cocina CX permite hervir caldo, blanquear verduras y cocinar fideos en distintas zonas al mismo tiempo, optimizando el flujo de trabajo durante horas pico. Su respuesta inmediata al cambiar la potencia evita sobrecocciones y mantiene la textura deseada de los ingredientes.

Solo se pueden usar ollas y sartenes de material ferroso (acero inoxidable con base magnética o hierro fundido). Los recipientes de aluminio, cobre o vidrio no funcionan a menos que tengan una capa ferromagnética.
Dependiendo del nivel de potencia seleccionado, cada zona consume entre 1.5 kW y 3.5 kW. La eficiencia de la inducción suele ser superior al 85 %, lo que reduce el gasto respecto a resistencias tradicionales.
Se requiere una conexión monofásica de 220‑240 V con suficiente amperaje según el número de zonas activas simultáneamente. Se recomienda consultar a un electricista para verificar la capacidad del circuito antes de la instalación.
Después de que la placa se enfrie, basta con pasar un paño húmedo y un detergente neutro. Para residuos pegados, se puede usar una espátula de silicona diseñada para superficies de inducción sin rayarla. Evitar productos abrasivos o esponjas de acero.