





Transforma el frontal y la zaga de tu Range Rover con este kit de carrocería estilo SVO, diseñado específicamente para las generaciones 2014 a 2020. Incluye parachoques delantero, parachoques trasero, faldones laterales y rejilla, todo en una solución coordinada que actualiza por completo la presencia del vehículo.

El pack completo está compuesto por cuatro piezas principales diseñadas para encajar entre sí:

El acabado SVO se inspira en el lenguaje de diseño de los modelos más deportivos de Range Rover. Las piezas están fabricadas para adaptarse a la carrocería original, manteniendo la alineación con los puntos de anclaje de fábrica. El resultado es un aspecto más musculoso sin comprometer las líneas clásicas del modelo.

Las piezas se producen con técnicas que combinan procesos industriales y acabado manual. El material empleado ofrece rigidez suficiente para mantener la forma con el uso diario, a la vez que admite preparación y pintura del mismo modo que los componentes originales.
La colocación requiere conocimientos de mecánica y carrocería. No es un trabajo para principiantes: necesita herramientas adecuadas, ajuste de tolerancias y pintura profesional tras el montaje. Se recomienda acudir a un taller especializado en recambios exteriores.

Está diseñado para las carrocerías estándar de esas generaciones, pero conviene verificar la compatibilidad con tu versión concreta (batalla larga o corta) antes de comprar.
El kit se entrega sin pintar, listo para que un taller prepare, pinte y monte las piezas según el color de tu vehículo.
Se emplea un material compuesto resistente a impactos ligeros y a la intemperie, similar al utilizado en kits de posventa. No es fibra de carbono ni plástico ABS de serie, sino un material intermedio con buena relación entre durabilidad y coste.
El kit incluye los elementos básicos para la fijación, aunque puede ser necesario reutilizar algunos soportes originales del parachoques de fábrica.
No se recomienda. El montaje requiere ajustar tolerancias, alinear paneles y aplicar pintura profesional. Un taller especializado garantizará un acabado correcto y duradero.