Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo años trabajando con kits de freno de alto rendimiento y puedo decir que este P60EV de 6 pistones para el Lincoln Navigator me ha dejado una impresión bastante sólida. Cuando un cliente me trajo su Navigator del 2019 para instalar este sistema, tenía claro lo que buscaba: mejorar la frenada en un vehículo que arrastraba una caravana de casi dos toneladas y que, de serie, se quedaba corto en y trazados de montaña.
ElNavigator es un SUV de casi 2.800 kilos en vacío. Con carga o remolque, el sistema de frenos de serie, aunque competente, muestra sus limitaciones cuando exiges frenadas rápidas y repetidas. Aquí es donde este kit entra en juego con una propuesta clara: seis pistones que distribuyen la presión de forma más uniforme sobre la pastilla, disco de 380 milímetros y una construcción en aluminio de aviación que no penaliza el peso.
Calidad de fabricación y materiales
La pinza P60EV está mecanizada en CNC a partir de aluminio 6061-T6, un material que conozco bien por su buena relación resistencia-peso. Se nota que el mecanizado es preciso: las tolerancias entre los pistones y el cuerpo de la pinza son ajustadas, lo que evita fugas de líquido de frenos y garantiza un accionamiento inmediato. Los pistones tienen un acabado superficial que facilita el deslizamiento dentro del cuerpo.
Los discos en material HT250 (equivalente al G3000 americano) ofrecen una dureza de 187-241 HB, dentro de lo aceptable para un disco ventilado de uso mixto. El grosor de 28 milímetros da rigidez suficiente para evitar deformaciones bajo esfuerzo térmico. He visto discos más gruesos que, en la práctica, no aportan mucho más en un vehículo de este peso si no se va a circuito.
Las pastillas con coeficiente de fricción de 0,38-0,42 son un término medio interesante. No son pastosas como las de circuito puro, ni duran poco como las económicas. Soportan hasta 800°C, lo que les da un margen amplio para uso en carretera y montaña sin que pierdan eficacia por fading. Los tornillos con tratamiento Dacromet son un detalle que agradezco: resistant al óxido y no requieren reaprietes periódicos.
Montaje y compatibilidad
La instalación en el Navigator fue relativamente directa. Los soportes son específicos para el modelo, así que encajan sin necesidad de modificaciones en la pipa de la rueda ni en los brazos de suspensión. Eso sí, hay que verificar el año exacto del vehículo porque los puntos de anclaje pueden variar entre generaciones del Navigator.
Para este modelo del 2019, los soportes calzaron a la primera. El mayor obstáculo fue hacer el purgado del sistema: al tener seis pistones, hay que asegurar que no queda aire en ninguno de los circuitos internos de la pinza. Usé un purge kit profesional y me aseguré de hacer el proceso con el motor arrancado para que el servofreno trabaje correctamente. Un purgado incompleto se traduce en un pedal esponjoso que desmerece todo el conjunto.
El espacio en llanta de 19 pulgadas es justo pero suficiente. Había algo de holgura entre el borde interior de la llanta y la pinza, pero nada que comprometa la ventilación. Para quien tenga llanta de 18 pulgadas, la opción de disco de 355 milímetros es acertada.
Rendimiento y resultado final
Tras unos 3.000 kilómetros de prueba, incluyendo dos viajes largos con remolque por la AP-6 y la N-VI, el comportamiento es notable. La mordida inicial es más firme que el equipo de serie, con un punto de ataque más claro. La fuerza se dosifica bien desde el pedal: no es un sistema nervioso ni agresivamente directo, sino progresivo y predecible.
En frenadas de emergencia desde 120 km/h con el Navigator cargado, el sistema redujo la distancia de frenado de forma palpable. No hubo fading tras cuatro o cinco frenadas seguidas en zona de puertos de montaña, algo que con los discos originales empezaba a notarse.
Lo que más valoro es la consistencia: el pedal no se ablanda con el calor acumulado. Tras una larga bajada con curva ciega donde hay que mantener el freno sostenido, la respuesta se mantiene igual que en la primera frenada. Eso es lo que diferencia un buen kit BBK de una simple pinza deportiva sin fundamento térmico.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes, destaco la relación entre potencia y facilidad de instalación. No estamos ante un kit de circuito que requiera modificaciones de suspensión o spacers. Es un upgrade pensado para el conductor que usa el vehículo de verdad, con carga o remolque.
La calidad del mecanizado CNC es superior a lo que suele verse enkits de este rango de precio. Se nota que hay control de calidad detrás: las roscas son limpias, los taladros de ventilación del disco están bien ejecutados y los pistones se mueven sin rozaduras.
Como aspectos mejorables, echo en falta algo más de documentación técnica. Las instrucciones son escuetas y no hay guía de apriete para los tornillos de los soportes. También sería deseable que incluyeran líquido de frenos de alto rendimiento, ya que el DOT 5.1 o DOT 4 sintético es imprescindible para aprovechar las temperaturas que soporta el sistema.
Otro punto a considerar: el precio del kit es significativo. Frente a alternativas de marcas establecidas como Brembo o AP Racing, este P60EV ofrece características similares pero a un coste inferior, aunque la diferencia en atención postventa puede ser notable.
Veredicto del experto
Para un Lincoln Navigator que arrastra remolque, circula por montaña o simplemente necesita más confianza en frenadas exigentes, este kit P60EV es una mejora real y justificada. No es un complemento estético ni un overkill para un vehículo que solo va por ciudad.
Lo recomendaría sin dudarlo a propietarios de Navigator o Expedition queusen el vehículo para lo que realmente está pensado: mover cargas pesadas con seguridad. La inversión se justifica cuando el sistema de serie se queda corto y buscas consistencia sin complicarte con preparaciones extremas.
Consejo práctico: si vas a instalarlo, asegúrate de montar líquido de frenos sintético de alta temperatura y haz el purgado con cuidado. Un buen mecánico sabe que los últimos detalles marcan la diferencia entre un pedal firme y uno que transmite inseguridad.

















