Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Tras montar varios sistemas de escape de alto rendimiento en camionetas Ford F150 3.5 EcoBoost de la generación 2015-2019, he podido probar en condiciones reales el sistema Catback CEES con válvula electrónica y puntas de carbono negro. Se trata de un kit completo que abarca desde los colectores traseros hasta las puntas, pasando por el tramo intermedio con la válvula electrónica integrada. El planteamiento es interesante porque no se limita a cambiar el sonido: busca mejorar el flujo de gases y, por extensión, la respuesta del motor, especialmente cuando se combina con un downpipe liberado.
Calidad de fabricación y materiales
El sistema está fabricado en acero inoxidable 304, una elección acertada para este tipo de aplicaciones. A diferencia del acero 409 que montan muchos fabricantes OEM como elemento de contención de costes, el 304 ofrece una resistencia a la corrosión muy superior, algo crucial en un componente sometido de forma constante a ciclos térmicos agresivos — en el EcoBoost las temperaturas de escape pueden superar los 700 °C en regímenes de carga sostenida. He trabajado con sistemas de titanio de fabricantes europeos de renombre y la sensación del 304 en este caso es comparable en cuanto a robustez del material.
Las soldaduras se realizan mediante proceso TIG, y esto se nota nada más inspeccionar las uniones. Las costuras son uniformes, sin poros visibles ni cordones irregulares. En mi taller he recibido kits de otras marcas donde las soldaduras internas presentaban rebabas que comprometían el flujo; aquí no es el caso. Las tolerancias de diámetro entre secciones son correctas, con empalmes que asientan sin forzar, lo que facilita el montaje y garantiza un sellado óptimo con las abrazaderas.
Las puntas de carbono negro tienen un acabado de buena calidad. Tras varios meses de uso bajo lluvia, polvo de camino y lavados a presión, el recubrimiento mantiene su aspecto sin desprendimientos apreciables. No es un recubrimiento cerámico de los que ofrecen ciertos fabricantes especializados, pero para el precio del conjunto el resultado es más que digno.
Montaje y compatibilidad
El montaje es completamente atornillado, sin soldaduras ni cortes necesarios. En mi experiencia con tres unidades de F150 3.5T (una del 2016 con 95.000 km, otra del 2018 con 60.000 km y una tercera del 2015 con 140.000 km), el tiempo de instalación osciló entre 1,5 y 2,5 horas dependiendo del estado de los soportes originales y del acceso a los silentblocks traseros.
El kit incluye toda la tornillería necesaria, incluidos los tornillos de cabeza allen que facilitan el apriete en zonas de acceso reducido. Un detalle que valoro positivamente es la inclusión de juntas de refuerzo para las uniones con el downpipe, lo que evita fugas de gases incluso sin aplicar pasta anticalórica, aunque yo personalmente siempre la aplico como medida preventiva.
Respecto a la compatibilidad, el sistema encaja perfectamente en los modelos 2015-2019 sin adaptaciones. He verificado que la ubicación del sensor de oxígeno trasero y los puntos de anclaje al diferencial coinciden con las cotas originales de Ford. En cuanto a la válvula electrónica, su integración es limpia: el controlador va alojado en una caja estanca que se puede fijar bajo el bastidor sin que quede expuesta a salpicaduras ni vibraciones excesivas.
Rendimiento y resultado final
En cuanto al rendimiento acústico, el sistema ofrece dos perfiles claramente diferenciados. Con la válvula cerrada (modo silencioso), el sonido es profundo pero contenido, perfectamente aceptable para conducción urbana sin provocar quejas de los vecinos ni llamadas de atención de la policía local — algo que sí ocurre con escapes straight pipe convencionales. Con la válvula abierta (modo deportivo), el tono cambia radicalmente: se aprecia un graznido agudo en las deceleraciones con el motor en compresión que resulta muy característico del EcoBoost, y en aceleración el sonido es contundente sin llegar a ser estridente.
En lo referente al rendimiento dinámico, con el sistema montado en el F150 del 2018 que ya llevaba un downpipe de 3 pulgadas sin catalizador, noté una mejora en la respuesta del turbo en el rango medio-alto de revoluciones. La pérdida de contrapresión se traduce en un empuje más lineal entre 2.500 y 4.500 rpm, algo que se percibe especialmente en adelantamientos en carretera y en conducción con remolque ligero. En el modelo del 2015, sin modificaciones previas en admisión ni downpipe, la ganancia fue más sutil, limitándose principalmente al aspecto sonoro.
En cuanto a consumo, no he medido cifras en banco de potencia, pero tras más de 3.000 km combinados entre las tres unidades, no he percibido variaciones significativas en el consumo medio respecto a la configuración de origen.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Construcción sólida y materiales de calidad — el acero 304 y las soldaduras TIG inspiran confianza a largo plazo.
- Instalación sencilla y completamente reversible — ideal para quien quiera probar sin comprometer la configuración de fábrica.
- Gestión electrónica de la válvula — funcionamiento fiable sin interferencias ni fallos de conexión tras meses de uso.
- Sonido versátil — el rango entre modo silencioso y modo deportivo es amplio y bien conseguido.
Aspectos mejorables:
- Las instrucciones de montaje, aunque correctas, podrían incluir un diagrama de rutado más detallado con las medidas de los tramos. Para un instalador con experiencia no es problema, pero un usuario novel podría encontrar dificultades para orientar correctamente las secciones intermedias.
- Las puntas de carbono, aunque estéticamente logradas, tienen un diámetro interior algo justo respecto al tubo de salida. Esto puede generar una ligera restricción en flujo que se mitiga con la válvula abierta, pero en configuraciones de alto rendimiento merecería una puntas de mayor caudal.
- El cableado del controlador de la válvula es algo corto para ciertas configuraciones de anclaje bajo el bastidor. En uno de los tres vehículos tuve que recurrir a una alargadera con conectores impermeables, algo que no debería ser necesario en un kit de esta categoría.
Veredicto del experto
El sistema de escape CEES para Ford F150 3.5 EcoBoost es una opción recomendable para quien busque una mejora integral en sonido y flujo de escape sin recurrir a soluciones extremas como el full delete. La calidad de fabricación está por encima de la media en lo que respecta a kits importados, el montaje es accesible y la válvula electrónica aporta una versatilidad real de uso diario. No es un escape para quien persiga cifras de potencia descomunales — para eso habría que abordar también admisión, downpipe y mapa —, pero como complemento a un setup de tuning progresivo, cumple con nota su función. Lo he recomendado a varios clientes del taller y la valoración ha sido consistentemente positiva tras la instalación.















