






Si conduces un Porsche Cayenne MK2 (2011-2017) o un Panamera MK1 (2010-2016), sabes lo molestas que resultan unas boquillas de lavado que gotean, se obstruyen o escupen agua fuera del parabrisas. Este juego de boquillas de lavado de parabrisas delantero para Porsche Cayenne incluye dos unidades calefactadas que restauran el patrón de pulverización original y mantienen el cristal limpio incluso en condiciones de hielo.

Cada boquilla está fabricada en plástico ABS de alta resistencia, con un acabado en negro que encaja visualmente con el diseño original. Incorporan sistema de calefacción para evitar que el líquido se congele en invierno, algo especialmente útil si vives en zonas con heladas frecuentes. La referencia OE 970.628.073.00 garantiza la compatibilidad exacta con los anclajes y mangueras originales del vehículo.

Con el tiempo, las boquillas de serie se desgastan, se rajan en los lavados automáticos o pierden la orientación del chorro. Al cambiarlas por este par de repuesto:

El montaje es sencillo si tienes algo de experiencia en mecánica: encajan en el alojamiento del capó y se conectan al manguito de líquido y al conector eléctrico del calefactor. No incluyen instrucciones, por lo que se recomienda instalación profesional si no estás familiarizado con el proceso.

El paquete incluye dos piezas (juego completo de 1 par), listas para instalar. Están verificadas para los siguientes modelos:

Revisa la referencia OE 970.628.073.00 en tu boquilla original. Si coincide, son compatibles. Esta referencia cubre Cayenne MK2 y Panamera MK1 en los años indicados.
Sí, las boquillas vienen con el conector eléctrico integrado para el sistema calefactado. Solo tienes que enchufarlo al conector original del vehículo.
Necesitarás una herramienta básica para desmontar las boquillas viejas (una palanca de plástico o destornillador protegido). La conexión de manguera y eléctrica se hace a mano. Si no tienes experiencia, acude a un taller.
El ABS es un plástico resistente a los rayos UV y a los productos químicos de los lavaderos. No obstante, conviene evitar el uso de hidrolavadoras a presión directa sobre las boquillas para no dañar el mecanismo interno.
Si el agua sale desigual o en chorro único, puedes intentar ajustar la orientación manualmente. Si no mejora o el caudal es muy bajo, es probable que estén obstruidas o dañadas internamente y toque reemplazarlas.