






Si conduces un Mercedes-Benz A45 o A45S AMG 2.0T (2020-2023) y buscas mejorar la respuesta del motor sin lidiar con testigos de avería, este tubo de bajante de escape catalítico está diseñado para ofrecer justo eso: más flujo de escape, mejor sonido y cero errores de centralita.
A diferencia de las bajantes genéricas que suelen provocar el temido "check engine", esta pieza incorpora un aislador específico que mantiene la señal del sensor de oxígeno dentro de parámetros correctos. El resultado es un aumento de rendimiento perceptible sin complicaciones electrónicas.

Cada unidad se desarrolla mediante escaneo tridimensional, lo que garantiza que los puntos de montaje coincidan exactamente con los originales del vehículo. La instalación es directa, sin necesidad de modificaciones ni adaptaciones.
El material de construcción soporta temperaturas elevadas sin deformarse, manteniendo la integridad estructural kilómetro tras kilómetro.


Este componente está pensado para propietarios del A45/A45S AMG que quieren una puesta a punto intermedia: más prestaciones que el escape original, pero sin llegar a un downpipe de competición que requiera reprogramación. Es compatible tanto con la centralita de serie como con mapas Stage 1 o Stage 2.

Sí, está diseñado para los modelos A45 y A45S AMG 2.0T del año 2020 a 2023. Cubre tanto la versión estándar como la S.
No es obligatorio. El aislador incorporado mantiene la señal del sensor de oxígeno dentro del rango esperado por la ECU, por lo que no debería encenderse el testigo de fallo de motor.
Esta pieza conserva el catalizador deportivo, por lo que reduce emisiones y evita olores fuertes a combustible. Una downpipe sin catalítico ofrece más flujo pero suele requerir reprogramación y puede generar molestias en conducción diaria.
En conducción normal el consumo se mantiene similar al original. Aprovechando la mejora de flujo en conducción deportiva, es posible una ligera reducción al necesitar menos esfuerzo del motor para evacuar gases.