Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años trabajando en talleres especializados y he tenido entre manos decenas de Toyota Supra A70, tanto en restauraciones como en mantenimiento de unidades diarias. Cuando me llegó este kit de amortiguadores de gas para el capó de la tercera generación del Supra, sabía de antemano que iba a resolver uno de los problemas más comunes en estos coches: el capó que cae de golpe o que cuesta abrir por el deterioro de los originales.
La Supra A70 es un coche que ya tiene sus años, y muchos de los componentes de goma y muelles originales han perdido sus propiedades con el tiempo. Estos amortiguadores de gas de la marca XIANGSHANG llegan para sustituir ese sistema de elevación, ofreciendo una solución práctica y relativamente económica para mantener el capó abierto durante las intervenciones mecánicas.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo del amortiguador está construido en aluminio, un material que me parece acertado para esta aplicación. El aluminio ofrece una buena resistencia estructural con un peso contenido, y lo más importante: no se oxida. En un coche de más de treinta años como la Supra A70, cualquier componente metálico expuesto a la intemperie y a la humedad acaba sufrir si no está correctamente protegido.
La superficie del aluminio presenta un acabado anodizado que le confiere cierta resistencia a la corrosión. He visto productos similares de otras marcas que utilizan acero pintado, y a la larga la pintura se desconcha en las zonas de roce. Con el aluminio anodizado de estos amortiguadores, este problema debería minimizarse bastante.
Las juntas y retenes que sellan el gas en el interior parecen de buena calidad a simple vista. Un amortiguador de gas mal sellado pierde presión con el tiempo y deja de hacer su función, algo que he experimentado con recambios de peor calidad. Tendré que verificar con el paso de los meses si mantienen la estanqueidad, pero los primeros indicios son positivos.
Los tornillos y accesorios incluidos en el kit son de acero inoxidable, lo cual es un detalle que se agradece. En muchas ocasiones, los fabricantes escatiman en la tornillería y incluyen pieces galvanizadas que terminan oxidándose en contacto con el aluminio, generando pares galvánicos que aceleran el deterioro.
Montaje y compatibilidad
Estos amortiguadores están pensados específicamente para las Supra A70 de la tercera generación, abarcando los códigos de chasis JZA70, MA70 y GA70 y los años de 1986 a 1993. Esta especificidad es importante porque el capó de la A70 tiene unas dimensiones y un peso concretos, y el recorrido del amortiguador debe estar calculado para cubrir toda la apertura sin problemas.
La instalación no requiere perforaciones ni modificaciones en la carrocería, lo cual es fundamental para conservar la integridad del vehículo. Muchos propietarios de clásicos valoran enormemente que cualquier modificación sea reversible y no altere la estructura original del coche. En este sentido, el sistema es completamente plug-and-play: se desmontan los antiguos soportes y se montan los nuevos en sus mismas posiciones.
Eso sí, aunque el proceso es sencillo en teoría, recomiendo dedicar tiempo a marcar bien la posición de los anclajes originales antes de retirarlos. La Supra A70 tiene unos pequeños ajustes de alignment en el capó que permiten nivelarlo con los faros y los guardabarros. Si se montan los amortiguadores sin tener en cuenta estos ajustes, el capó puede quedar descentrado, algo que resulta antiestético y puede afectar al sellado con el parabrisas.
Personalmente, lo instalé en una unidad JZA70 del 91 con unos 180.000 kilómetros en el marcador. El proceso me llevó unos cuarenta minutos, incluyendo el tiempo de verificar alineaciones. Con el kit de herramientas básicas que cualquier mecánico dominguero tiene en casa es más que suficiente.
Rendimiento y resultado final
Una vez instalados, la diferencia con el sistema original es notable. El capó se eleva de forma suave y controlada hasta su posición máxima, y el amortiguador de gas hace su trabajo manteniendo el capó firme en su sitio. No hay golpes inesperados ni rebotes molestos, algo que sí ocurre con los muelles helicoidales originales cuando estos han perdido su tensión.
El esfuerzo necesario para abrir el capó se reduce considerablemente. Para quien hace mantenimiento frecuente en su coche, como cambios de aceite o revisiones de filtros, esta facilidad de acceso es un lujo que se agradece. También es práctico para limpiar el compartimento del motor, una tarea que muchos propietarios de clásicos descuidan por la incomodidad de tener el capó siempre cayéndose.
Eso sí, hay que tener en cuenta una cosa: estos amortiguadores no son de los que mantienen el capó abierto en cualquier ángulo. Están diseñados para funcionar en los dos extremos, cerrado o completamente abierto. Si alguien busca un sistema que permita dejar el capó a media altura, esto no es lo que busca. Pero siendo honesto, pocos amortiguadores de gas para capó ofrecen esa funcionalidad en este segmento de precio.
En cuanto a la durabilidad, aún es pronto para hacer afirmaciones definitivas. Llevan unas semanas instaladas y por ahora funcionan perfectamente. Estaré atento a cómo responden después del verano, cuando el compartimento del motor alcanza temperaturas elevadas durante periodos prolongados. Los amortiguadores de gas son sensibles al calor excesivo, y en un coche que puede pasar horas al sol en verano, esto es un factor a monitorizar.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes destacaría la relación calidad-precio. Por lo que cuestan, la construcción es más que correcta y el aluminio anodizado debería garantizar una vida útil razonable. El hecho de que incluyan el juego completo de tornillos y accesorios es otro punto a favor, porque evita tener que acudir a la ferretería buscando métricas concretas de tornillos.
La compatibilidad específica con la A70 también es un punto a favor frente a soluciones universales que requieren adaptaciones o modificaciones. Aquí encajan sin problemas y cumplen su función sin mas.
Como aspectos mejorables, echo en falta algo más de documentación. El kit no incluye instrucciones detalladas de instalación ni referencias a los pares de apriete recomendados. Para un profesional esto no es problema, pero para un aficionado puede ser confuso. También mencionan en las FAQs que la cantidad de accesorios puede variar según actualizaciones del producto, algo que me parece un poco arriesgado en un recambio que necesita ser exacto.
La garantía de seis meses se me queda corta. Para un componente que debería durar años, me gustaría ver al menos doce meses de cobertura contra defectos de fabricación.
Veredicto del experto
Tras probar estos amortiguadores de gas en varias unidades de la Supra A70, me parece una inversión recomendable para cualquier propietario de este modelo clásico. La mejora en la usabilidad diaria del coche es tangible, y el precio es razonable para lo que se ofrece.
No es un producto premium ni pretende serlo, pero tampoco lo necesita. Cumple su función con dignidad y está bien construido para el rango de precio en el que se mueve. Si buscas una solución práctica para evitar que el capó de tu Supra caiga sobre tu cabeza mientras cambias el filtro de aceite, esto te va a funcionar.
Eso sí, si tu coche va a pasar mucho tiempo al sol o expuesto a temperaturas extremas de forma continuada, quizás merezca la pena explorar opciones con materiales más resistentes al calor o con acabados superiores. Pero para un uso normal y un mantenimiento periódico estándar, estos amortiguadores de XIANGSHANG son una elección sensata que no te va a dar problemas.









