Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años metido en talleres y una de las cosas que más me piden los clientes con Mitsubishi Lancer Evolution es precisamente lo que voy a contaros hoy: los puntales de gas para el capó. Estos amortiguadores son un componente que parece menor, pero cuando falla te das cuenta de lo importante que es mantener el capó abierto sin que te caiga sobre la cabeza mientras estás trabajando en el motor.
El producto en cuestión es un kit de dos amortiguadores de gas específicos para los Mitsubishi Lancer Evolution I, II y III con chassis CD9A y CE9A, fabricados entre 1992 y 1996. Viene todo lo necesario para la sustitución directa: los dos puntales (izquierdo y derecho) y los tornillos de montaje. No hay que comprar nada más, lo cual se agradece cuando llegas al taller y no quieres estar haciendo viajes al almacén de recambios.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo del amortiguador está fabricado en aluminio de alta resistencia, lo cual es una elección sabia teniendo en cuenta dónde va instalado. El compartimento del motor de un EVO alcanza temperaturas considerables, sobre todo en verano o cuando el coche ha estado rodando fuerte. El aluminio aguanta bien el calor y, lo que es igual de importante, no se corrosiona como podría pasar con acero normale en entornos con humedad y sal de carretera.
Las soldaduras y acabados que he visto en estos puntales están dentro de lo esperado para un recambio de nivel. No es un komponenete que vaya a ganar premios de ingeniería, pero tampoco está hecho con cuatro chapas mal soldadas. La carrera del émbolo es suave y el gas nitrogeno que llevan inside hace su trabajo de mantener el capó elevado sin oscilaciones raras. Eso sí, hay que tener en cuenta que estos son amortiguadores de gas, no amortiguadores de aceite, lo que significa que responden mejor al calor y no se degradan tan rápido como los de aceite.
Las roscas de los puntos de anclaje vienen cortadas con tolerancia correcta. En mi experiencia, algunos kits genéricos llegan con roscas que no entran bien o que cascan al primer par de clics, pero aquí no he tenido ese problema en las unidades que he montado.
Montaje y compatibilidad
Aquí viene lo interesante. El kit está diseñado para usar los puntos de anclaje originales del coche, es decir, los mismos donde iban los puntales de fábrica. Esto es fundamental porque significa que no hay que taladrar ni modificar nada de la carrocería. En un coche de coleccionismo como el EVO, cualquier modification no original puede afectar al valor o a la hora de venderlo.
El proceso de montaje es straightforward: se quitan los viejos puntales (que suelen estar épuisados y apenas hacen presión), se limpian los puntos de fijación, y se mettent los nuevos con los tornillos incluidos. Lleva unos veinte minutos tranquilamente si no hay complicaciones. El par de apriete que recomiendo es de unos 25Nm en los puntos de anclaje al capo y unos 20Nm en los de la carrocería, aunque siempre viene bien revisar el manual de taller si se tiene a mano.
Una cosa importante: estos puntales son específicos para el EVO I, II y III. No valen para las generaciones posteriores (EVO IV, V, VI, etc.) porque la géométrie del capó cambia y los puntos de anclaje están en sitios distintos. También hay que asegurarse de que el número de chassis sea el correcto porque hay algunas unidades del Lancer normal (no Evolution) que podrían confundirse.
Rendimiento y resultado final
Una vez montados y funcionando, la diferencia con los puntales viejos es nocturna. El capó se abre con un gesto suave y se queda quieto en posición elevada sin necesidad de usar el palo de soporte que muchos propietarios terminan usando con los puntales agotados. El esfuerzo para cerrarlo es mínimo y el amortiguador frena la caída de forma progresiva, sin coups secs.
En condiciones de uso normal (calle,radas occasionales, algún que otro track day), el comportamiento es consistente. Ahora bien, hay que decir que estos no son amortiguadores de competition, therefore no están diseñados para abrir y cerrar el capó cincuenta veces seguidas en un pit stop. Para eso existen kits más reforzados, pero para uso vial y mantenimiento occasional son más que suficientes.
La durabilidad va a depender del uso, como todo. He visto algunos conjuntos durar más de cinco años sin problemas, y otros que empiezan a perder gas después de dos inviernos. La garantía de seis meses que ofrece el fabricante es correcta para este tipo de producto, aunque personalmente prefiero loskits de primeras marcas cuando el cliente quiere algo más de garantía a largo plazo.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo que más me gusta de este kit es la facilidad de montaje y que no hay que hacer modificaciones en el coche. El aluminio resiste bien la corrosion y las temperaturas del vano motor. El precio es competitivo para ser un recambio específico.
Por contra, la garantía de seis meses se queda corta comparada con lo que ofrecen otras marcas del mercado. También echaría de menos que no incluya någon tipo de conmem o instrucciones más detalladas para gente que monta estas cosas en casa por primera vez. El embrague de instrucciones está bien para quien sabe, pero un usuario normal podría quedarse cortos.
Veredicto del experto
Para propietarios de un Mitsubishi Lancer Evolution I, II o III que necesitan cambiar los puntales del capó, este kit cumple con lo que promete: una sustitución directa sin complicaciones que devuelve la funcionalidad original. No es el mejor producto del mercado, pero para el precio que tiene ofrece un rendimiento correcto. Lo recomendaría para quienes buscan una solución práctica sin gastarse demás. Para quien busque máxima durabilidad, que busque marcas con más trayectoria en este segmento, porque la diferencia se nota a largo plazo.











