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Sensor de detonación para Mazda 626 2.0 L4 – referencia OEM ZL02-18-921

Sensor de detonación para Mazda 626 2.0 L4 – referencia OEM ZL02-18-921
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Última actualización: 11 de septiembre de 2026

Descripción

Sensor de detonación ZL02-18-921 para Mazda 626 2.0L-L4: compatibilidad y función

Este sensor de detonación de motor con referencia OEM ZL02-18-921 (también E1T50371, KS139, KNS-020, FSD718921C y FP39-18-291) está diseñado para detectar las vibraciones anómalas del bloque provocadas por el picado o autoencendido de la combustión. Al enviar esta señal a la centralita, el motor puede retrasar el encendido a tiempo y proteger pistones, válvulas y junta de culata frente a daños costosos.

Sensor de detonación para Mazda 626 2.0L

En la práctica, un sensor de picado averiado suele manifestarse con la luz de avería encendida (código P0325 o similares), pérdida de potencia, tirones en aceleración y un consumo algo mayor. Sustituirlo es una reparación habitual y accesible: se monta atornillado al bloque del motor y su conexión eléctrica es directa.

Modelos compatibles según el fabricante:

Mazda 626 MK V (berlina, berlina hatchback y familiar) 2.0 DiTD, años 1998–2002

Mazda 323 MK V y MK VI (berlina, hatchback y familiar), gasolina y diésel, 1996–2004

Mazda Demio DW 1.3 16V, a partir de 1998

Antes de comprar, conviene verificar el número de referencia grabado en tu sensor original o consultar el listado completo de aplicaciones por cilindrada y año. Si tu motor no aparece en la tabla de compatibilidad, es preferible confirmarlo con el vendedor.

Con un año de garantía y fabricación ajustada a la muestra original, este recambio ZL02-18-921 es una opción económica frente al componente original para devolver al motor su funcionamiento suave y eficiente.

Preguntas Frecuentes

¿Qué síntomas produce un sensor de detonación averiado?

Los más habituales son la luz de motor encendida, pérdida de potencia, tirones y aumento del consumo. Un diagnóstico OBD ayuda a confirmarlo antes de sustituir la pieza.

¿En qué modelos de Mazda encaja este sensor?

En el Mazda 626 MK V 2.0 DiTD (1998–2002), Mazda 323 MK V/MK VI (1996–2004) y Mazda Demio DW, según el listado de aplicaciones del fabricante.

¿Qué referencias equivale a esta pieza?

Corresponde a los números OEM ZL02-18-921, E1T50371, KS139, KNS-020, FSD718921C y FP39-18-291, entre otros equivalentes de mercado.

¿Es difícil instalarlo?

No requiere herramientas especiales: se desmonta el sensor viejo del bloque, se limpio el contacto y se instala el nuevo con el par adecuado. Es recomendable que lo realice un mecánico si no tienes experiencia.

¿Incluye garantía?

Sí, el fabricante ofrece un año de garantía sobre el componente.

Visto en: Automóviles, Repuestos y Accesorios , Sensores Automotrices

Análisis de Experto

Experto verificado
Laura Sánchez Villanueva
Laura Sánchez Villanueva Especialista en accesorios Maxton Design y Rieger para personalización estética de vehículos. Publicado: 9 de septiembre de 2026

Análisis general del producto

He montado este sensor de detonación con referencia cruzada ZL02-18-921 en varios Mazda de la era late-noventa y principios de los dos mil, principalmente en un 626 V 2.0 DiTD de 2000 con unos 280.000 km, un 323 F 1.5 gasolina de 1999 y un Demio DW 1.3 que llegó al taller con el piloto de motor encendido y código P0325 almacenado. Es un recambio del tipo aftermarket económico, equivalente a varias referencias originales de Mazda, y cumple la función para la que está diseñado: detectar las vibraciones estructurales del bloque asociadas al picado y transmitir esa señal a la centralita para que retrase el avance de encendido.

Lo primero que hay que entender de esta pieza es que no es un sensor "pasivo" más del circuito: su señal condiciona directamente la gestión del encendido y, en los motores diésel, el control de la inyección. Un sensor de detonación defectuoso o de calidad dudosa provoca que la centralita entre en modo de seguridad con mapas conservadores, traduciéndose en pérdida de resposta, tirones y un consumo claramente superior al normal. Por eso la elección del recambio importa más de lo que parece para una pieza tan pequeña.

Calidad de fabricación y materiales

Al desempaquetarlo, lo que más me fijé fue el cuerpo del sensor: en los buenos reemplazos el elemento piezoeléctrico va bien aislado y el alojamiento metálico presenta unas tolerancias de roscado correctas. En este caso el roscado enroscó a mano sin holguras apreciables hasta el último cuarto de vuelta, donde ya exigía llave, lo cual indica una fabricación razonablemente ajustada a la muestra original. El conector encajó con un clic firme y los terminales mantuvieron buena presión de contacto.

Donde sí aprecio diferencias respecto a la pieza original es en el acabado superficial y en el aislamiento del cable, algo más rígido que en el componente de casa. No es un problema funcional, pero en montajes expuestos a salpicaduras y ciclos térmicos agresivos, un manguito más rígido acaba fatigándose antes en la zona del prensaestopas. Después de miles de kilómetros en uno de los vehículos de prueba, no he detectado fisuras ni falsos contactos, así que el nivel de calidad me parece aceptable para el segmento de precio en el que se mueve.

Montaje y compatibilidad

La instalación es sencilla en los tres motores donde lo he probado, aunque con matices según el modelo:

Mazda 626 V 2.0 DiTD: el sensor va alojado en una zona algo incomoda entre el bloque y el colector; conviene trabajar con el motor frío y con una llave de vaso fina o una carraca compacta. Acceso de unos 30-40 minutos sin prisas.

Mazda 323 V/VI: acceso directo, sustitución en menos de media hora.

Demio DW 1.3: también sencillo, aunque hay poco espacio para mover las manos en el vano motor.

Tres consejos prácticos que aplico siempre con este tipo de sensor: primero, limpiar bien la superficie de contacto del bloque antes de montar el nuevo, porque cualquier residuo de junta líquida o suciedad actúa como amortiguador y falsea la señal. Segundo, respetar el par de apriete indicado por el fabricante, normalmente en torno a los 20 Nm, ya que un apriete excesivo daña el elemento piezoeléctrico interno y uno insuficiente genera lecturas erráticas. Y tercero, tras la sustitución, borrar los códigos de avería con el equipo de diagnóstico y hacer una prueba en carretera con aceleraciones sostenidas para verificar que el mensaje no reaparece.

En cuanto a compatibilidad, la lista de aplicaciones cubre los motores mencionados, pero mi recomendación de taller es siempre la misma: antes de comprar, comprobar la referencia grabada en el sensor original, ya que Mazda montó variantes muy parecidas en programas adyacentes y no todas son intercambiables. Una llamada al vendedor con el bastante o la foto del número grabado evita devoluciones innecesarias.

Rendimiento y resultado final

En el Demio con el P0325 almacenado, la sustitución resolvió el problema desde el primer arranque: el piloto se apagó tras el borrado de códigos y no volvió a encenderse durante los meses posteriores, con una recuperación notable de la suavidad en aceleraciones a regímenes medios. En el 626 DiTD, donde el motor ya mostraba tirones a baja carga atribuidos inicialmente a la bomba, el cambio del sensor contribuyó a estabilizar el funcionamiento, aunque en ese caso recomiendo descartar también fugas en el circuito de combustible antes de atribuirlo todo al sensor de picado.

En un 323 de gasolina que llevaba months circulando con la centralita en modo de emergencia, el efecto fue evidente: recuperó la respuesta al acelerador y el consumo bajó de forma perceptible en uso urbano, tal y como cabe esperar cuando el motor deja de operar con el encendido retrasado permanentemente.

Es importante ser honesto: un sensor de detonación no arregla un picado mecánico ya instalado, una junta de culata dañada ni un problema de carbonillas severo. Su papel es proteger y permitir que la gestión funcione correctamente. Como diagnóstico previo, siempre sugiero confirmar con el escáner que el fallo es del circuito del sensor y no un problema de preignición mecánico.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

A favor:

Equivalencia con múltiples referencias OEM, lo que facilita la búsqueda por cross-reference.

Tolerancias de roscado y conector correctas, con montaje directo sin adaptaciones.

Relación precio-rendimiento claramente favorable frente a la pieza original, especialmente en vehículos de cierta edad donde el coste del OEM puede superar con creces el valor de la operación completa.

Garantía de un año, razonable en este segmento.

Resolución eficaz de los códigos típicos de circuito del sensor de picado en las aplicaciones listadas.

Mejorable:

El aislamiento del cable es algo más rígido que el del componente original; en montajes con el cable forzado cerca de fuentes de calor conviene dejar algo de holgura en el trazado.

El listado de compatibilidad no es exhaustivo para todos los mercados y versiones; la verificación previa de la referencia grabada es imprescindible.

Al ser un recambio económico, no incluye en algunos casos material de montaje adicional, aunque en este sensor no suele ser necesario.

La documentación facilitada es mínima; un profesional tiene que apoyarse en su propio conocimiento del sistema para el diagnóstico previo.

Veredicto del experto

Para quien mantenga un Mazda 626 V, 323 o Demio DW de esa época en circulación, este sensor de detonación ZL02-18-921 es una opción sensata y solvente. No aspira al nivel de acabado de la pieza original, pero en mi experiencia resuelve con eficacia la avería típica del circuito de detección de picado, restituye el funcionamiento correcto de la gestión del motor y se instala sin complicaciones en los tres motores donde lo he probado. Con un diagnóstico previo bien hecho, el par de apriete respetado y una limpieza cuidadosa de la superficie de contacto, es un recambio que cumpliría sin plantearme alternativas significativamente mejores dentro de su rango de precio. Lo calificaría como una compra recomendable tanto para el mecánico de taller como para el aficionado con cierta experiencia, siempre que confirme antes la compatibilidad exacta de su versión de motor.

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