





La AB56-LED reflector de parachoques trasero combina la función de reflector clásico con una barra de luz de freno LED, mejorando la visibilidad de tu vehículo sin necesidad de modificar la instalación original. Fabricada en ABS resistente y con lentes rojas, esta pieza se integra directamente en el parachoques trasero de numerosos modelos Toyota y Lexus.

Cada unidad LED ofrece entre 70 y 90 lúmenes con un consumo mínimo (150~300 mA a 12V CC), muy por debajo de una bombilla incandescente. La vida útil estimada supera las 50.000 horas, y el circuito integrado incluye protección contra polaridad inversa y sobrecalentamiento.

El lote incluye dos unidades (izquierda y derecha) de 18 × 18 × 3 cm. Es compatible con:
Consulta la lista completa de la ficha para verificar el ajuste exacto en tu modelo.

Al conectar este reflector LED al circuito de luz de freno, obtienes una señal luminosa extra que reduce el tiempo de reacción de los conductores que te siguen, especialmente en días lluviosos o con niebla. La instalación no requiere modificar la carrocería: se coloca en el hueco del reflector original. Recuerda desconectar la batería antes de manipular el cableado.

El diseño es resistente a sacudidas, polvo y corrosión, preparado para temperaturas de -40 °C a 60 °C.
Sí, el reflector AB56-LED es compatible con Toyota Camry de 2006 a 2014. Verifica que tu modelo no tenga un diseño de parachoques diferente al estándar.
El paquete contiene dos luces de parachoques. Necesitarás conectar el cableado al sistema eléctrico del coche; no incluye cables adicionales ni conectores específicos.
Cumple ambas funciones. Actúa como reflector cuando el coche está apagado y como luz de freno LED al pisar el pedal, aumentando la señalización trasera.
Sí, el diseño es impermeable y resistente al polvo y la corrosión, adecuado para uso exterior continuado en condiciones climáticas adversas.
Es compatible con Lexus RX300 de 1999 a 2003. Confirma las dimensiones del hueco del parachoques antes de comprar.
Consume mucha menos energía, enciende más rápido (lo que da más tiempo de reacción a los vehículos traseros) y tiene una vida útil estimada de hasta 50.000 horas frente a las 1.000-2.000 horas de una bombilla convencional.