




El conector en espiral del sensor de temperatura del refrigerante es una pieza esencial para el funcionamiento correcto del sistema de refrigeración de tu motor. Este componente mide la temperatura del líquido refrigerante y envía la información a la centralita del vehículo para ajustar la mezcla de combustible y proteger el motor de sobrecalentamientos. Si tu coche presenta problemas de temperatura inestable, excesivo consumo de combustible o fallos en el ralentí, podría tratarse de un sensor dañado.

Este sensor es compatible con múltiples modelos de Ford, Mercury y Mazda fabricados entre 2001 y 2011. Entre los modelos más comunes se encuentran el Ford Escape, Explorer, Ranger, Focus, Freestyle y Mustang, así como el Mazda Tribute, B4000 y los Mercury Mariner, Montego y Mountaineer. El conector tipo empuje asegura una instalación directa en el sensor original sin necesidad de adaptadores adicionales.

El producto incluye el conector en espiral compatible con el número de pieza OEM 3L8Z-12A648-BA y referencias equivalentes como 5S8254, SU2301, 1L2Z12A648AA y otros códigos listados en la ficha técnica. El color del cable puede variar respecto a las imágenes, pero la funcionalidad es idéntica. Antes de comprar, verifica que el código OEM de tu sensor coincida con loslistedos para garantizar la compatibilidad.

Para sustituir el sensor de temperatura del refrigerante, desconecta la batería, drena parcialmente el refrigerante y accede al sensor situado en el bloque del motor o en la carcasa del termostato según el modelo. Utiliza herramientas básicas y aplica sellador nuevo en la rosca al reinstallar para evitar fugas. Si no tienes experiencia mecánica, se recomienda confiar la instalación a un profesional.
Sí, el sensor es compatible con modelos Ford Explorer V6 4.0L fabricados entre 2002 y 2007, incluyendo el año 2004 con código VIN K.
No, el sensor de temperatura es un componente pasivo que no requiere programación. La centralita detecta automáticamente los valores nuevos.
Sí, el fabricante puede utilizar diferentes colores de cable manteniendo la misma funcionalidad. Esto no afecta al rendimiento del sensor.
Un sensor averiado puede provocar lecturas incorrectas de temperatura, lo que altera la mezcla de aire-combustible y puede incrementar el consumo entre un 5% y un 15%.
La vida útil media oscila entre 5 y 8 años, aunque puede acortarse en vehículos expuestos a altas temperaturas o con refrigerante de baja calidad.