1,94 € 2,28 €

Sensor ABS 58980-C1100 rodamiento trasero Hyundai Tucson Kia Sportage

0

Enviado desde:

Color:

Comprar

Descripción

Sensor de velocidad ABS de rodamiento de rueda trasera 58980C1100 para Hyundai TUCSON TL Sonata LF Azera 14-20 y Kia Sportage Optima

El sensor de velocidad ABS de rodamiento de rueda trasera 58980C1100 es una pieza de repuesto posventa diseñada para restaurar la señal correcta de velocidad al módulo ABS y al sistema de control de estabilidad. Su instalación evita fallos en el cuadro de instrumentos y problemas en sistemas de seguridad activa.

Compatibilidad verificada:

  • Hyundai Sonata (2014–2019) y Sonata Hybrid (2016–2019)
  • Hyundai Tucson TL (2015–2021) — solo versiones 2WD
  • Hyundai Veloster (2019–2022)
  • Kia Sportage 2WD (2016–2020)
  • Kia Optima (según aplicación)

Importante: esta pieza no es original (OEM). Verifica que el número de referencia de tu sensor coincide con 58980-C1100 antes de realizar la compra. No es compatible con modelos 4WD o AWD.

Señales de que necesitas reemplazarlo:

  • Luz ABS encendida en el salpicadero
  • Lectura de velocidad errática o nula en el velocímetro
  • Fallos intermitentes del control de tracción

Se suministra en paquetes de 1, 2, 5, 10 o 20 unidades según necesidad. Permite un error de medida de ±1–3 cm respecto a las dimensiones del sensor original.

Preguntas Frecuentes

¿Este sensor es compatible con mi Hyundai Tucson 4WD?

No. Este sensor de velocidad ABS solo es válido para versiones 2WD (tracción delantera) del Tucson TL (2015–2021).

¿La pieza es original de Hyundai o Kia?

No, se trata de una pieza de repuesto posventa. Compatible con los números OEM 58980C1100 y 58980-C1100.

¿Cómo puedo confirmar que es la pieza correcta?

Comprueba el número grabado en tu sensor actual. Debe coincidir con 58980-C1100 o 58980C1100FF.

¿Sirve para el Kia Optima de cualquier año?

La compatibilidad con Optima depende de la generación. Consulta el número OEM de tu pieza antes de comprar.

¿Viene listo para instalar?

Sí, el sensor se suministra completo y listo para montaje directo en el cubo de rueda trasero.

Con la garantía de:

Análisis de Experto

S
Sergio Navarro Iglesias
Especialista en merchandising y detalles de personalización: pegatinas 3D, emblemas, vinilos y acabados decorativos.
✓ Experto verificado

Análisis general del producto

El sensor de velocidad ABS con referencia 58980C1100 es una solución de repuesto posventa destinada a los propietarios de determinados modelos de Hyundai y Kia que enfrentan problemas con el sistema de frenado antibloqueo. Esta pieza, diseñada para el eje trasero y específicamente para versiones de tracción delantera (2WD), cumple con la función crítica de enviar señales de velocidad al módulo ABS y al sistema de control de estabilidad.

En mi experiencia de más de quince años en talleres especializados, los sensores de velocidad ABS son una de las piezas de desgaste que más problemas generan en vehículos con cierta trayectoria. La información que proporcionan al módulo ABS resulta fundamental para el correcto funcionamiento de los sistemas de seguridad activa, incluyendo el control de tracción y la distribución electrónica de frenado. Cuando estos sensores fallan, el conductor experimenta desde luces de advertencia en el salpicadero hasta comportamientos erráticos del vehículo en situaciones de frenada agresiva.

La compatibilidad anunciada abarca varios modelos populares del mercado español, particularmente el Hyundai Tucson TL y el Kia Sportage, dos vehículos muy presentes en nuestras carreteras. El rango de años indicado (2014-2021 según modelo) resulta coherente con la vida útil típica de estos componentes, que suele situarse entre los 80.000 y los 150.000 kilómetros dependiendo de las condiciones de uso y el mantenimiento recibido.

Calidad de fabricación y materiales

Al examinar este tipo de sensores de repuesto posventa, la calidad de fabricación constituye un aspecto determinante. El sensor incorpora un elemento magnético junto con un circuito integrado que genera la señal de velocidad, ambos encapsulados en una carcasa diseñada para soportar las condiciones adversas del paso de rueda.

La referencia indica una tolerancia dimensional de ±1-3 cm respecto al sensor original, algo que puede parecer irrelevante pero que en la práctica afecta a la correcta alineación con el anillo sensor del rodamiento. Un ajuste impreciso puede provocar lecturas incorrectas o incluso la destrucción prematura del componente por rozamiento.

El material de la carcasa exterior debe resistir la humedad, los cambios térmicos y las vibraciones constantes propias del entorno trasero. En piezas de este tipo, la calidad del sellado y la resistencia a la corrosión determinan en gran medida la durabilidad del componente. Las experiencias que he tenido con sensores de rodamiento traseros en general indican que aquellos con mejor construcción metálica y sellado adecuado tienden a superar holgadamente los cinco años de servicio, mientras que las alternativas de menor calidad suelen presentar problemas antes de los tres años.

Montaje y compatibilidad

El montaje de este sensor se realiza sobre el cubo de rueda trasero, formando parte integrada del conjunto del rodamiento. La compatibilidad restringida a versiones 2WD resulta un aspecto técnico fundamental que el comprador debe verificar antes de adquirir la pieza, ya que los modelos 4WD utilizan configuraciones diferentes tanto en el sensor como en el anillo magnético.

La verificación del número de referencia resulta imprescindible. El sensor debe mostrar gravado el código 58980-C1100 o 58980C1100FF para garantizar la compatibilidad. Esta comprobación previa evita devoluciones y pertes de tiempo en el taller, algo que siempre recomiendo a mis clientes antes de adquirir cualquier componente electrónico de este tipo.

El proceso de instalación requiere acceder al conjunto de cubo trasero, lo cual implica elevar el vehículo y desmontar la rueda. En función del modelo específico, puede ser necesario reemplazar todo el conjunto de rodamiento o únicamente el sensor según el diseño del sistema. Esta distinción resulta clave, ya que algunos rodamientos incorporan el sensor de forma inseparable mientras que otros permiten el recambio independiente del sensor.

Los síntomas que indican la necesidad de reemplazo incluyen la iluminación del testigo ABS en el salpicadero, lecturas erráticas o nulas en el velocímetro, y fallos intermitentes del control de tracción. Estos indicadores deben verificarse mediante diagnóstico komputerizado antes de proceder al recambio, ya que existen otras averías que pueden provocar síntomas similares.

Rendimiento y resultado final

Una vez instalado correctamente, el sensor debe restablecer la señal de velocidad al módulo ABS de forma inmediata. El módulo ABS realiza un autodiagnóstico al iniciar el vehículo, y si el sensor funciona correctamente, el testigo de advertencia debería apagarse tras unas pocas deceleraciones.

La precisión de la señal resulta fundamental para el correcto funcionamiento de los sistemas de seguridad. Un sensor defectuoso puede provocar que el ABS se active de forma prematura o que el control de tracción intervenga incorrectamente, situaciones que comprometen la seguridad en condiciones de baja adherencia. Tras la instalación, el comportamiento del vehículo durante la frenada debe resultar indistinguible del de un sistema funcionando correctamente.

En términos de durabilidad, los sensores de velocidad de calidad adecuada deberían proporcionar varios años de servicio sin incidentes. La exposición constante a la humedad, la suciedad de la calzada y las vibraciones del tren trasero constituyen el principal factor de degradación. Un aspecto a considerar es que estos sensores no requieren mantenimiento específico más allá de la inspección visual periódica durante los cambios de freno o neumáticos.

Puntos fuertes y aspectos mejorables

Entre los aspectos positivos de esta solución de repuesto, destacan la amplia compatibilidad con modelos muy extendidos en el mercado español y la disponibilidad en diferentes formatos de paquete según las necesidades del comprador, desde una unidad hasta conjuntos de hasta veinte sensores para talleres o profesionales.

El precio respecto a la pieza original de fabricante constituye otro factor determinante. Las alternativas posventa ofrecen un ahorro significativo que, cuando la calidad del componente resulta aceptable, justifica la elección para vehículos de cierta edad donde el coste de mantenimiento adquiere mayor relevancia.

En cuanto a aspectos mejorables, la información técnica proporcionada resulta algo limitada. Sería conveniente disponer de datos más detallados sobre las especificaciones eléctricas del sensor, el tipo de conexiones y la compatibilidad con herramientas de diagnóstico específicas. También echamos en falta indicaciones más precisas sobre las tolerancias de instalación y los pares de apriete recomendados para los elementos de fijación.

La precisión dimensional indicada (±1-3 cm) genera cierta incertidumbre. Si bien la diferencia parece pequeña, en componentes donde el huelgo entre el sensor y el anillo magnético resulta crítico, estas tolerancias podrían afectar al rendimiento en casos extremos. Recomiendo verificar la medida del sensor original antes de la compra para asegurar la compatibilidad dimensional.

Veredicto del experto

Este sensor de velocidad ABS representa una opción viable para propietarios de Hyundai Tucson (2WD), Sonata, Veloster, Kia Sportage (2WD) y Optima que enfrentan problemas con el sistema ABS y han confirmado mediante diagnóstico que el sensor trasero es la causa de la avería. La relación calidad-precio resulta atractiva frente a las piezas originales, siempre que se verifique cuidadosamente la compatibilidad mediante el número de referencia.

Mi recomendación técnica es clara: si el vehículo presenta los síntomas descritos y el diagnóstico confirma el fallo del sensor, esta pieza constituye una solución técnicamente válida. La instalación puede realizarse en taller especializado con herramientas estándar, aunque recomiendo dedicar tiempo a la verificación previa de la referencia para evitar errores. Para vehículos con más de cinco años y alto kilometraje, esta alternativa posventa ofrece un equilibrio razonable entre coste y funcionalidad, permitiendo restaurar los sistemas de seguridad activa sin realizar un desembolso económico desproporcionado.

Publicado: 29 de abril de 2026

1,94 € 2,28 €

Productos relacionados