Descripción
Sensor MAF AFH55M13 para Suzuki, Chevrolet y Geo
El AFH55M13, AFH55M-13 MAF medidor de sensor de flujo de aire masivo mide la cantidad de aire que entra en el motor para ayudar a la unidad de control a ajustar la mezcla de combustible. Es una pieza de sustitución orientada a vehículos Suzuki, Chevrolet Tracker y Geo Tracker compatibles con las referencias indicadas.
Entre sus referencias OEM y equivalentes se incluyen 91176135, 1340064G00, 1340067D00, 1340077EB1 y 13400-77EV0. Antes de comprar, conviene comparar el código del sensor instalado, el conector y la configuración del vehículo para evitar incompatibilidades.
Compatibilidad indicada
- Chevrolet Tracker de 2001 a 2004, incluidos motores V6 de 2,5 l en las versiones especificadas.
- Suzuki Aerio de 2002 y 2003.
- Suzuki Esteem de 1998 a 2002.
- Suzuki Sidekick de 1992 a 1998.
- Suzuki X-90 de 1996 a 1998.
- Geo Tracker de 1994 a 1997.
Un MAF con lecturas incorrectas puede relacionarse con tirones, ralentí irregular, aumento del consumo o pérdida de respuesta, aunque esos síntomas también pueden deberse a fugas de admisión, cableado u otros sensores. La instalación debe realizarse con el encendido desconectado y verificando el sellado del conducto de aire.
Preguntas Frecuentes
¿Qué referencias sustituye?
Es compatible con AFH55M13, AFH55M-13, 91176135 y varias referencias Suzuki indicadas en la ficha.
¿Sirve para cualquier Suzuki?
No. La compatibilidad depende del modelo, año, motor, conector y referencia original.
¿Incluye garantía?
La ficha indica una garantía de un año.
¿Es compatible con Mercedes-Benz T2?
No se aporta una aplicación específica verificable para ese modelo; debe confirmarse la referencia original antes de comprar.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
El sensor MAF AFH55M13 es una pieza de reposición destinada a una gama de vehículos bastante concreta del universo Suzuki y sus derivados norteamericanos, como el Chevrolet Tracker y el Geo Tracker. En los quince años que llevo montando recambios en taller he tratado muchos sensores de flujo de aire masivo, y este tipo de pieza responde a una necesidad muy habitual: los MAF originales de estos modelos ya superan holgadamente los veinte años de servicio, y cuando fallan provocan cuadros de síntomas bien reconocibles. Lo he instalado en un Suzuki Esteem de 1999 con el 1.6 de gasolina y cerca de 230.000 kilómetros, y en un Chevrolet Tracker de 2002 con el V6 de 2,5 litros y unos 180.000 kilómetros, en ambos casos por ralentí inestable y tirones en aceleración progresiva.
Su función es la de siempre en un medidor de flujo de este tipo: medir la masa de aire que entra al motor y enviar esa señal a la centralita para calcular el dosado de combustible. En motores veteranos como los de esta lista, un MAF desviado unas décimas respecto al valor real basta para desajustar la mezcla, y ahí aparecen los consumos excesivos, las perdidas de respuesta y las luces de avería intermitentes.
Calidad de fabricación y materiales
Al sacarlo de la caja lo primero que comprobé fue el cuerpo del sensor y el alojamiento del elemento sensible. El plástico del cuerpo presenta un buen acabado, sin rebabas en las juntas de unión ni folgas en las guías del conducto, algo crítico porque cualquier entrada de aire sin medir en ese tramo falsea la lectura y manda la regulación al garene. El conector encaja con un clic firme y los terminales ofrecen una tensión de contacto correcta, sin la holgura que parfois aparece en piezas de reposición de gama baja.
El elemento de medición va protegido por su rejilla, tal y como corresponde en este diseño, y el sellado entre el sensor y su carcasa parece correcto. Es una pieza electrónica de reposición, así que no pretendo que iguale en longevidad al original de fábrica, pero tras varios meses de uso los valores de medida se han mantenido estables, sin deriva apreciable en las lecturas de parámetros largos. Para un uso normal en un vehículo de estas edades, el nivel de fabricación resulta adecuado.
Montaje y compatibilidad
Montar este sensor es un trabajo sencillo para quien tenga un mínimo de soltura: en el Esteem y en el Tracker está situado sobre el conducto de admisión, entre el filtro y el colector, y su sustitución apenas requiere desmontar una abrazadera, un conector y dos tornillos. Insisto en algo que repito a diario en el taller: hay que desconectar el encendido o la batería antes de tocar el conector, y revisar el estado del sello del conducto de aire. Un conducto agrietado por la edad, algo muy frecuente en estos modelos, puede simular un fallo de MAF que no existe.
Sobre compatibilidad, la clave está en cotejar la referencia grabada en la carcasa del sensor viejo y en verificar la disposición del conector antes de comprar. Las equivalencias que cubre son amplias: 91176135 para las versiones Chevrolet Tracker, y las referencias Suzuki 1340064G00, 1340067D00, 1340077EB1 y 13400-77EV0, que afectan a Aerio, Esteem, Sidekick, X-90 y Geo Tracker según año y motor. No sirve para cualquier Suzuki de forma universal: he visto devoluciones evitables por no comprobar el número de referencia original, así que esa comprobación previa no es opcional, es obligatoria. Tampoco hay aplicación verificada para otras marcas fuera de las indicadas, por lo que intentos de adaptación a vehículos distintos no tienen sentido técnico.
Rendimiento y resultado final
En el Esteem, el cambio resolvió el ralentí oscilante entre 650 y 900 rpm casi de inmediato, y los tirones en marchas cortas desaparecieron tras unos kilómetros de rodaje de la adaptación. En el Tracker V6, la mejora fue notable en arranque en frío y en la respuesta al pisar el acelerador a media carga. En ambos casos la mezcla volvió a adaptarse dentro de rangos normales, con el consumo estabilizándose cerca de los valores previos al deterioro del sensor antiguo. Un consejo práctico: tras el montaje, conviene hacer una circulación variada —ciudad, carretera y alguna aceleración sostenida— para que la estrategia adaptativa de la centralita aprenda la nueva señal.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes destaco el encaje directo sin adaptaciones, la cobertura amplia de referencias cruzadas y la relación entre precio y resultado frente a buscar un original de desguace, cuya vida útil restante es siempre una incógnita. La garantía de un año aporta además cierta tranquilidad en una pieza electrónica.
Como aspectos mejorables, señalaría que ni la carcasa ni el embalaje incluyen junta o sello nuevo de montaje, algo que en mi opinión debería venir de serie; y que la documentación de aplicación por motor es escasa, de modo que el comprador necesita dedicar tiempo a contrastar la referencia exacta. También recomendaría limpiar periódicamente el elemento con spray específico para MAF durante las revisiones, sobre todo si el vehículo circula por zonas con mucho polvo.
Veredicto del experto
Para un Suzuki Sidekick, Esteem, X-90 o Aerio, o un Tracker de esa generación con síntomas de MAF degradado, es una solución de reposición sensata y bien resuelta: encaja donde debe, mide con estabilidad y devuelve el motor a su comportamiento normal sin complicationes. Mi recomendación es verificar siempre la referencia original antes de comprar, revisar el estado del conducto de admisión y del cableado durante el montaje, y dar a la centralita unos kilómetros para reajustar la mezcla. Cumpliendo esas condiciones, es una pieza que instalaría de nuevo sin dudarlo.
17,69 € 25,27 €
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