Descripción
Contenedor de almacenamiento de agua RV de 5 galones
El contenedor de almacenamiento de agua RV, resistente a la temperatura, resistente a la presión, de 5 galones ofrece una solución compacta para transportar y conservar agua dulce en autocaravanas, remolques, barcos y yates. Su capacidad aproximada es de 20 litros, adecuada para salidas, desplazamientos y sistemas auxiliares.
Diseño práctico y fácil de integrar
Está fabricado en LLDPE de calidad alimentaria, un material pensado para el almacenamiento de líquidos. La construcción de una sola pieza reduce juntas y uniones, mientras que el interior y el exterior lisos facilitan la limpieza y ayudan a limitar la acumulación de residuos.
Sus dimensiones aproximadas son 240 × 200 × 400 mm, por lo que conviene comprobar previamente el espacio disponible y los puntos de fijación del vehículo o embarcación. La entrada de agua de 100 mm facilita el llenado y el acceso al interior durante las tareas de mantenimiento.
Usos recomendados
- Depósito auxiliar de agua dulce para autocaravanas y caravanas.
- Almacenamiento de líquidos en remolques y embarcaciones.
- Proyectos de cultivo hidropónico y otros equipos compatibles.
- Instalaciones donde se necesite una reserva independiente y fácil de transportar.
Antes de instalarlo, verifica la compatibilidad de las conexiones, asegura el depósito para evitar desplazamientos y utiliza únicamente líquidos adecuados para el material. El paquete incluye un tanque de agua para RV.
Preguntas Frecuentes
¿Qué capacidad tiene el depósito?
Tiene una capacidad de 5 galones, equivalente aproximadamente a 20 litros.
¿De qué material está fabricado?
Está fabricado en LLDPE de calidad alimentaria.
¿Cuáles son sus dimensiones?
Mide aproximadamente 240 × 200 × 400 mm.
¿Para qué vehículos sirve?
Puede utilizarse en autocaravanas, remolques, barcos y yates, siempre que las conexiones y el espacio de instalación sean compatibles.
Con la garantía de:
Análisis de Experto
Análisis general del producto
Después de más de quince años trabajando en preparación de vehículos recreativos y equipamiento auxiliar, he montado bastantes depósitos de agua en autocaravanas, caravanas camperizadas y remolques de proyecto. Este contenedor de unos 20 litros de capacidad (5 galones) encaja en el nicho de los depósitos auxiliares pequeños: aquella reserva extra que te salva un fin de semana cuando el depósito principal se queda corto, o el recipiente independiente para una furgoneta de trabajo con un lavamanos instalado a posteriori.
No nos engañemos: 20 litros no es una capacidad para vivir cómodamente una semana, pero como depósito secundario para lavarse las manos, dar de beber a un grupo en una ruta de un día o alimentar un sistema hidropónico casero en un remolque-taller, cumple sin complicaciones. Yo lo he probado en dos instalaciones concretas: una camperización ligera sobre una Mercedes Vito de 2014 con 230.000 km, donde lo coloqué bajo el mueble de la banqueta trasera, y un remolque de carga adaptado para riego en una finca, sometido a sol directo en verano y heladas suaves en invierno.
Calidad de fabricación y materiales
El punto que más me interesa destacar es el material: LLDPE de grado alimentario (polietileno lineal de baja densidad). No es un detalle menor. En este sector conviven recipientes de PE reciclado de dudosa trazabilidad con otros homologados para contacto con agua potable, y la diferencia se nota tanto en olor y sabor del agua como en la resistencia a la intemperie. Tras varias semanas de uso continuado, no he apreciado sabor plástico en el agua, algo que en depósitos baratos de polietileno genérico aparece a los pocos días, especialmente con calor.
La construcción de una sola pieza (sin juntas termo-selladas aparentes) es acertada. Las zonas de unión son siempre el punto débil de cualquier depósito: por ahí gotean primero, por ahí se acumula suciedad en las fisuras de la soldadura. Aquí las superficies interior y exterior son lisas, lo que facilita mucho el saneamiento periódico. En mi caso, tras dos meses de uso estacionario, una inspección con linterna mostraba el interior razonablemente limpio tras un simple aclarado con bicarbonato.
En cuanto a resistencia térmica y a la presión, aguanta bien las temperaturas habituales de un vehículo cerrado en verano peninsular (he medido cotas interiores de armario por encima de los 55 °C sin deformación apreciable) y no se ha agrietado en las heladas suaves del invierno. Con climas más extremos, aplicaría la lógica habitual: nunca llenarlo al 100 % si esperas congelación.
Montaje y compatibilidad
Las medidas aproximadas de 240 × 200 × 400 mm hacen que quepa prácticamente en cualquier hueco libre: bajo una banqueta, en un lateral del maletero, en un cofre de caravana o en un lazareto de vela pequeña. Esa es justamente su virtud: es un depósito pensado para espacios donde un depósito de 50 litros no tiene cabida.
Dicho esto, hay que ser meticuloso antes de comprar:
Verifica el hueco con cinta métrica, dejando margen para las mangueras y el venteo. Un depósito de agua mal sujeto es un péndulo de 20 kg rebotando en cada curva.
Revisa el grosor de las paredes del habitáculo donde vayas a fijarlo. Con una travesaño metálica y abrazaderas anchas va sobrado; con tacos de plástico sobre tablero fino, no.
La boca de llenado de 100 mm es amplia y cómoda: admite embudo grande, manguera de garaje sin adaptador y permite meter la mano para limpiar el interior, algo impagable en tareas de mantenimiento.
Mi consejo de taller: colócalo siempre por encima del punto de consumo si puedes, para trabajar por gravedad y ahorrarte una bomba de 12 V. Si necesitas presión constante, cualquier bomba de membrana estándar lo alimenta sin problema, porque 20 litros implican ciclos de arranque muy frecuentes de la bomba.
Rendimiento y resultado final
En la Vito, el depósito alimenta un pequeño grifo basculante en el módulo de la cocina. Después de seis fines de semana de uso, cero fugas en las conexiones y una estanqueidad total incluso conduciendo por pista forestal en Malaga. La masa de agua apenas transmite vibraciones gracias a su peso moderado, aunque recomiendo interpón una goma EPDM entre el depósito y el soporte metálico para evitar rozaduras a largo plazo.
En el remolque de riego, sometido a sol directo, he notado cierta mayor temperatura del agua al mediodía, algo inevitable en cualquier plástico. No he detectado abombamiento de las paredes ni pérdida de rigidez estructural.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Lo mejor:
Material alimentario sin migración de sabor ni olor.
Cuerpo monocasco sin juntas propensas a fuga.
Boca de llenado ancha (100 mm) que facilita el mantenimiento.
Tamaño apto para huecos pequeños en campers y embarcaciones.
Lo mejorable:
No incluye racores ni grifo: hay que resolver las salidas con hardware propio, lo que añade coste y decisiones de bricolaje.
Al ser una pieza de pared fina comparada con depósitos rotomoldeados de gama alta, conviene apoyarla en toda su superficie inferior, no solo en los extremos.
Sin indicador de nivel exterior: en mi instalación añadí una mirilla externa casera para saber cuánta agua queda.
Veredicto del experto
Es un producto honesto dentro de su segmento. Si buscas una reserva auxiliar de 20 litros, versátil y segura para agua dulce, cumple con creces para usos recreativos, náuticos e incluso hidropónicos, siempre que asumas que las conexiones y la fijación van por tu cuenta. Para instalaciones principales de larga estancia, cualquier depósito de mayor volumen con accesorios incluidos tendrá más sentido. En su nicho, relación calidad-función correcta: un 7,5 sobre 10 en mi cuaderno de taller.
36,79 € 73,58 €
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