





El WeiDa sensor de oxígeno con sonda Lambda para coche, accesorio con índice de combustible y aire O2 con referencia 8946542100 (89465-42100) es un recambio directo para el Toyota RAV4 2001-2003 2.0L. Fabricado por WEIDA AUTO PARTS, este sensor mide la proporción de oxígeno en los gases de escape para que la unidad de control del motor ajuste la mezcla aire-combustible en tiempo real.
Una sonda Lambda desgastada o defectuosa provoca una mezcla incorrecta que se traduce en:
Este sensor WeiDa 8946542100 restaura la lectura precisa de oxígeno, permitiendo que el motor de tu RAV4 recupere su rendimiento original y un funcionamiento eficiente.
| Especificación | Detalle |
|---|---|
| Nº de pieza OE | 8946542100, 89465-42100 |
| Modelos compatibles | Toyota RAV4 2001 / 2002 / 2003 |
| Motorización | 2.0 L (gasolina) |
| Tipo | Sensor de oxígeno con sonda Lambda |
| Marca | WEIDA AUTO PARTS |

La sustitución se realiza en la línea de escape, generalmente accesible desde la parte inferior del vehículo. Se recomienda usar una llave dinamométrica para el apriete y lubricante antiincrustante en la rosca para facilitar futuros cambios. Si no tienes experiencia en mecánica, lo más seguro es acudir a un taller.
Sí, es compatible con Toyota RAV4 2001, 2002 y 2003 con motor 2.0L gasolina. Verifica que el conector eléctrico coincide con el original antes de instalarlo.
Su vida útil suele estar entre 60.000 y 100.000 km, aunque depende de las condiciones de conducción y la calidad del combustible.
WeiDa fabrica este sensor cumpliendo o superando las especificaciones OE. La diferencia principal está en el precio, siendo una alternativa más económica que la pieza original de concesionario.
Necesitarás una llave para sensor de oxígeno o una llave de vaso adecuada, además de lubricante para roscas. Si no dispones de ellas, es preferible la instalación en taller.
Este modelo incluye el conector plug-and-play, diseñado para sustituir la pieza original sin necesidad de cortar cables ni realizar empalmes.
Sí. Una sonda Lambda en mal estado eleva las emisiones de CO e hidrocarburos, lo que provoca una lectura desfavorable en la ITV. Sustituirla a tiempo evita sorpresas en la inspección.