Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
El volante Spceddy deep dish de 335 mm en Alcantara llega en un momento en el que el mercado de volantes aftermarket está saturado de opciones baratas con materiales cuestionables. Y digo esto porque he tenido en mis manos decenas de volantes de gama baja que prometen Alcantara y entregan tela de forro polaco. Este no es el caso.
El concepto es claro: un volante de plato profundo que acerca el aro al conductor, pensado para quien ha cambiado la posición del asiento, ha instalado un asiento baquet o simplemente busca esa postura de competición que con un volante plano de serie no se consigue. El diámetro de 335 mm me parece el punto dulce: no es tan pequeño como un 330 que obliga a forzar la dirección asistida en aparcamiento, ni tan grande como un 350 que resta inmediatez en el giro.
Calidad de fabricación y materiales
Lo primero que notas al sacarlo de la caja es el peso. Con 1,5 kg, está en la línea de un OMP o un Sparco de gama de entrada, pero la estructura interior de aluminio transmite una rigidez que no esperaba en este rango de precio. He visto volantes que doblan la chapa del soporte con apretar cuatro tornillos; aquí la base va mecanizada y el anclaje de los seis puntos casa sin holguras.
El Alcantara es auténtico, no ese microfibra que se apelmaza a los tres meses. El tacto es seco, afelpado, con esa resistencia inicial que buscas para que la mano no resbale. He probado este volante en un BMW E36 318is con 280.000 km y en un Mazda MX-5 NB de 180.000 km, ambos con uso mixto carretera-circuito, y tras varias sesiones el tacto se mantiene. El apelmazamiento en las zonas de mayor contacto (las famosas posiciones de las 10 y 10) es mínimo si lo cuidas con un cepillo de Alcantara de vez en cuando.
El botón de la bocina tapizado en cuero real viene montado de serie y cumple. No esperes la calidad de un botón MOMO con insignia cromada, pero el cuero está bien cosido y el pulsador tiene un recorrido seco, sin ese tacto esponjoso de los kits baratos que dejan la bocina sonando a destiempo.
Montaje y compatibilidad
El patrón de 6 pernos con PCD de 70 mm es el estándar en volantes aftermarket. He montado este volante con kits boss de OMP y de NRG, ambos de 6 agujeros, y encaja sin necesidad de megar agujeros ni forzar larosca. En el E36 usé un boss genérico de eBay (de los de 15 euros) y no hubo desviación. En el MX-5 usé un hub quick-release NRG y la interfaz de 70 mm encajó perfectamente.
Eso sí: el kit boss no viene incluido, y esto no es un capricho del fabricante. Cada coche tiene su sistema de leva de bocina, su anillo deslizante y sus conectores. No esperes poder enchufar esto a un Clio II sin comprar el adaptador correspondiente. El cableado de la bocina que incluye es básico: dos cables con terminales de pala. En coches con airbag de serie, tendrás que lidiar con la resistencia puente para que no se encienda el testigo del SRS. No es culpa del volante, pero conviene saberlo.
El paquete incluye el volante montado, el botón de bocina, la cubierta, el cableado y los tornillos. Los tornillos son de métrica adecuada (M6, si no recuerdo mal), con arandelas de presión. No tuve que ir a la ferretería a buscar suplementos.
Rendimiento y resultado final
El deep dish marca la diferencia. En el MX-5, con el asiento original, el volante queda unos 6-7 cm más cerca del conductor, lo que permite una postura de brazos más natural para conducir en rotondas y curvas cerradas sin tener que estirar los hombros. La dirección asistida sigue siendo necesaria en parado, pero el diámetro de 335 mm ayuda a no hacerte una hernia.
En conducción en circuito, la transmisión de sensaciones es directa. Al no tener la masa de un volante de serie con airbag (que puede pesar el doble), notas mejor lo que hacen las ruedas delanteras. El agarre del Alcantara es especialmente bueno cuando empiezas a sudar; la gamuza absorbe parte de la humedad y la mano no resbala en los cambios de apoyo.
El volante no trae el agujero central para el contacto de los dedos que algunos buscan para meter la mano al girar en parado, pero para conducción deportiva es mejor así: te obliga a mantener un agarre correcto.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Alcantara auténtico por un precio muy competitivo. Hay volantes que cuestan el doble y llevan la misma calidad de material.
- Estructura de aluminio rígida. No se retuerce ni en conducción exigente.
- Peso contenido que reduce la inercia del conjunto.
- Botón de bocina funcional y bien acabado, cosa rara en este segmento.
- Patrón universal de 6x70 mm que encaja con cualquier kit boss del mercado.
Aspectos mejorables:
- No incluye el kit boss. No es un defecto, pero un comprador novato puede llevarse la sorpresa de que no puede montarlo directamente.
- El Alcantara requiere mantenimiento. Si tienes las manos grasientas o sudas mucho, sin un cepillado regular se apelmazará antes de tiempo. No es un problema del volante, es la naturaleza del material.
- El volante no dispone de marcas de agarre ni costuras en posiciones clave. Para uso diario no pasa nada, pero en competición se agradece una referencia táctil para saber dónde tienes las manos sin mirar.
- El aro podría estar ligeramente más acolchado. En uso diario con guantes finos o sin ellos, las vibraciones de la carretera se transmiten más que con un volante forrado en cuero con espuma intermedia.
Veredicto del experto
El Spceddy deep dish de 335 mm es un volante que cumple exactamente lo que promete. No vas a encontrar Alcantara auténtico con estructura de aluminio por menos dinero. Es una opción sólida para quien busca una postura más deportiva sin tener que gastar 300 euros en un Sparco o un MOMO de gama básica.
Lo recomendaría para proyectos de iniciación en el mundo del tracking, para coches de calle con asientos rebajados o para quien simplemente quiera darle un toque racing al interior sin perder funcionalidad. No es un volante de competición profesional, pero para track days, rallies de aficionados o conducción deportiva en carretera abierta, cumple de sobra.
Eso sí: si piensas usarlo a diario en ciudad con calor extremo, plantéate guantes. El Alcantara aguanta, pero tu paciencia limpiándolo después de un atasco de 40 minutos en la M-40, no tanto.














