Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo años peleándome con los sistemas PCV de los V8 FSI del grupo VAG, y el de 4.2 litros (bloque 079, montado en el Touareg 7P con motor CGNA y en el Audi A8L 4H8 4.2 FSI con CDRA) es de los que más dolores de cabeza da pasado el año 2009. El problema conocido de todos los que trabajamos con estos motores es que el diafragma del separador de aceite del cárter se endurece con los ciclos térmicos: la goma pierde elasticidad, aparecen microfisuras en la zona central y la membrana deja de sellar. El síntoma clásico es un consumo de aceite que escala de manera insidiosa (de medio litro cada 10.000 km a uno o dos litros entre revisión y revisión), ralentí ligeramente inestable y ese humo azulado al arrancar en frío o al levantar el pie tras una aceleración larga, cuando la depresión en admisión arrastra aceite por la ventilación.
Este recambio soluciona exactamente eso sin tener que sustituir el separador completo, que en concesionario suele rozar cifras desorbitadas cuando la única pieza afectada es una membrana de menos de treinta gramos. Lo he montado ya en dos Touareg 7P 4.2 con más de 150.000 km y en un A8L 4H8 con 120.000 km, todos con el mismo diagnóstico previo: test de depresión del cárter fallido y diafragma rígido al tacto, sin recuperación elástica al presionarlo.
Calidad de fabricación y materiales
La membrana llega protegida individualmente, con las referencias 079103245M y 079103245J claramente marcadas en la pieza, algo que agradezco porque facilita la verificación en el taller antes de abrir el separador. El compuesto elastomérico tiene un punto de dureza similar al original en estado nuevo: flexible al doblarlo, con buena recuperación y sin ese aspecto seco o blanquecino que delata materiales de baja calidad. El reborde perimetral está bien definido y el espesor es homogéneo en toda la superficie activa.
Como toda pieza aftermarket de membranas, conviene un matiz honesto: es pronto para juzgar su durabilidad a largo plazo comparada con la original, que en los primeros bloques 079 aguantaba bastante pero cedía hacia los 120.000-150.000 km. Mis piezas más veteranas llevan unos 25.000 km y siguen manteniendo depresión sin variación, lo cual es una señal razonable. Eso sí, no esperaría milagros si el motor acumula toneladas de ciclos térmicos con uso urbano intenso: es el entorno que castiga estos elastómeros.
Un aviso práctico que ya sorprendió a algún colega del gremio: al ser piezas medidas a mano, puede haber una mínima diferencia dimensional respecto a lo que uno espera de las fotos. Nada relevante si se contrasta la pieza con la original antes de montar, que es lo que haría cualquier profesional diligente.
Montaje y compatibilidad
La operación no exige bajar el motor ni desmontar la tapa de balancines, pero tampoco es un trabajo de cinco minutos en la puerta del garaje. En el Touareg 7P 4.2 el acceso al separador es incómodo: hay que trabajar con el plenum y buena parte del admisor fuera de camino, y algunos tornillos del conjunto piden llaves de tubo largas y paciencia. En el A8L la circunstancia es comparable, con algo más de holgura lateral.
Mi procedimiento habitual, que recomiendo seguir:
Verificar la referencia OEM en la pieza actual (079103245M o 079103245J) antes de pedir. En la gama VAG las similitudes entre versiones provocan errores de pedido constantes, y esta comprobación elimina el riesgo.
Despresurizar el sistema y dejar el motor completamente frío.
Desmontar la tapa del separador con cuidado de no dañar la junta perimetral, que suele estar quebradiza a estas alturas de vida del motor. Si muestra fisuras, cámbiala en el mismo paso.
Retirar el diafragma viejo, limpiar el asiento de residuos de aceite carbonizado y colocar el nuevo comprobando que asienta perfectamente en su alojamientos, sin torsiones ni pliegues.
Tras el montaje, hacer un test de depresión del cárter y una lectura de adaptativo de ralentí para confirmar que el sistema recupera el comportamiento nominal.
En cuanto a compatibilidad, cubre con precisión el Touareg (7P) 4.2 2011-2018 (CGNA) y el A8L (4H8) 4.2 FSI 2010-2012 (CDRA). Insisto: la verificación de referencia grabada es el paso que separa un arreglo limpio de una devolución innecesaria.
Rendimiento y resultado final
Los resultados en los tres vehículos fueron consistentes y rápidos. La depresión del cárter se restableció de inmediato, el ralentí recuperó estabilidad (desapareció esa fluctuación sutil de ±20 rpm que antes pasaba por fallo de bobina), y el consumo de aceite descendió de forma notable: en el Touareg más castigado pasó de casi 1,5 litros cada 10.000 km a menos de medio litro en el intervalo equivalente. El humo en la arranque en frío desapareció por completo en los dos casos donde estaba presente.
Como efecto secundario positivo, mencionar que un PCV sanetambién protege turbocompresor y juntas: la sobrepresión en el cárter por un diafragma roto acaba expulsando aceite por retenes y juntas del cárter, y eso cuesta mucho más dinero que esta membrana.
Frente a alternativas del mercado, la diferencia sustancial está en el enfoque: sustituir el separador completo resuelve igual, pero multiplica el coste de la reparación por un factor de tres a cinco en muchas referencias. Cambiar solo el diafragma es la solución racional cuando el resto del cuerpo no presenta daños.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
Restauración completa de la función PCV por una fracción del coste del conjunto.
Compuesto elastomérico con dureza y elasticidad equiparables al original nuevo.
Referencias OEM marcadas en la pieza, lo que agiliza la verificación.
Evita la desmontaje mayor y el tiempo de taller asociado.
Aspectos mejorables:
Sin historial de durabilidad contrastado frente a la pieza original: habrá que vigilar a partir de los 50.000 km.
La tolerancia dimensional derivada de la medición manual obliga a contrastar con la pieza original antes de montar; no es grave, pero sería preferible mayor uniformidad.
No incluye instrucciones de montaje ni recomendaciones de apriete; el instalador debe conocer el procedimiento.
Veredicto del experto
Para cualquiera que gestione un Touareg 7P 4.2 o un A8L 4H8 4.2 FSI superados los 100.000 km y note consumo de aceite anómalo, pérdida de depresión o humo intermitente, este diafragma es la primera pieza que debería probar antes de plantearse reparaciones mayores. Es una pieza honesta, funcional y bien acabada que resuelve un fallo muy conocido de estos V8 FSI con un coste mínimo y un procedimiento accesible para un taller con experiencia en VAG, aunque yo lo desaconsejaría como bricolaje doméstico para quien no haya trabajado antes con este sistema. Relación entre precio, beneficio y riesgo: excelente. Es de esos recambios que, bien aplicados, salvan al propietario de facturas infladas sin comprometer el sistema de ventilación del cárter.










