Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado este depósito de dirección asistida en varios Jeep Compass de primera generación y lo considero una solución razonable cuando el recipiente original presenta grietas, pérdida de estanqueidad o deformaciones por envejecimiento térmico. Su función es sencilla, pero importante: mantener una reserva estable de fluido y permitir que la bomba trabaje sin aspirar aire.
La referencia 5105338AB aparece asociada a depósitos del sistema hidráulico de dirección de los Jeep Compass con motores de cuatro cilindros, tanto 2.0 como 2.4. Aun así, no recomiendo comprarlo únicamente por el año del vehículo. En esta gama existen variaciones entre años y versiones, por lo que conviene comparar la referencia grabada en la pieza desmontada y comprobar el VIN antes de pedirlo. En algunos catálogos, la referencia sustituye a la 5105338AA, mientras que determinadas unidades de 2010 utilizan otra familia de depósito.
Calidad de fabricación y materiales
El depósito está fabricado en plástico de color beige, con una terminación sencilla y similar a la pieza que equipa originalmente el vano motor. El material cumple su cometido siempre que no se someta a esfuerzos innecesarios durante el montaje. En este tipo de componente, más que el aspecto exterior, me fijo en tres puntos: la rigidez de las bocas, la precisión de la zona de apoyo y la calidad del cuello de llenado y su tapa.
En las unidades que he instalado, la pieza se ha comportado correctamente frente al calor normal del compartimento motor y no he observado deformaciones inmediatas. No obstante, el aftermarket puede presentar pequeñas diferencias de moldeo respecto al componente Mopar: rebabas leves, una dureza distinta del plástico o un ajuste algo más apretado en las conexiones. Antes de colocar las mangueras, conviene revisar el interior para asegurarse de que no quedan restos de fabricación.
Frente a un depósito usado original, este recambio ofrece la ventaja de partir de un material nuevo y sin fatiga acumulada. La alternativa OEM suele proporcionar un acabado más uniforme y una mayor seguridad en cuanto a tolerancias, pero también suele tener un coste superior. Para una reparación económica, el UXCELL tiene sentido si la compatibilidad está bien confirmada.
Montaje y compatibilidad
El montaje no es especialmente complejo, aunque requiere trabajar con limpieza. En un Jeep Compass 2.4 de 2012 con aproximadamente 180.000 kilómetros, retiré el depósito antiguo después de proteger la zona con paños absorbentes. La pieza salió sin dificultad, pero las mangueras estaban endurecidas por la edad. En estos casos no conviene tirar con fuerza: es preferible girarlas suavemente y aflojar la abrazadera antes de separarlas.
Antes de instalar el depósito nuevo, recomiendo:
- Comparar físicamente las bocas, los puntos de fijación y la orientación de las conexiones.
- Limpiar las mangueras y sustituir las abrazaderas oxidadas o deformadas.
- Revisar que ninguna manguera tenga cortes, abombamientos o zonas reblandecidas.
- Lubricar ligeramente el exterior de la conexión con el propio fluido compatible, sin utilizar grasa convencional.
- Confirmar que el depósito queda asentado sin tensión lateral.
La referencia 5105338AB se comercializa para Jeep Compass de 2007 a 2017, pero la compatibilidad real depende del año, la cilindrada y la configuración concreta. Los catálogos de piezas originales diferencian varias aplicaciones dentro de ese intervalo, especialmente alrededor del año 2010, así que la comprobación por VIN no es un trámite menor.
Rendimiento y resultado final
Después del montaje, llené el circuito con el fluido especificado para el vehículo y realicé la purga con las ruedas delanteras elevadas. Primero moví el volante lentamente de un lado a otro con el motor parado y, posteriormente, repetí la operación con el motor en marcha sin mantener el volante en los topes. Este procedimiento ayuda a expulsar el aire y evita que la bomba trabaje innecesariamente forzada.
En un Compass 2.0 de 2014 con unos 145.000 kilómetros, el resultado fue positivo: desapareció la humedad que se acumulaba alrededor de la base del recipiente y el nivel dejó de descender durante las semanas posteriores. La dirección no se volvió más directa, porque el depósito no modifica la asistencia ni la geometría; su mejora consiste en recuperar la estanqueidad y garantizar una alimentación correcta de la bomba.
Si persiste un zumbido al girar, el líquido sigue formando espuma o el nivel baja, no hay que culpar automáticamente al depósito. La bomba, las tuberías, las abrazaderas y la caja de dirección también pueden ser responsables. En los Compass de esta generación, una pérdida en una manguera puede provocar falta de fluido y dañar la bomba si se continúa circulando.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Sustituye directamente un depósito envejecido o agrietado cuando la referencia coincide.
- Su construcción es sencilla y ligera.
- Permite reparar una fuga sin cambiar la bomba completa.
- El coste suele ser inferior al de una pieza original.
- El color y la forma general se integran correctamente en el vano motor.
Aspectos mejorables:
- No incluye líquido, abrazaderas ni herramientas.
- La información de compatibilidad por rango de años es demasiado amplia si no se acompaña del VIN.
- Las tolerancias pueden variar ligeramente frente al depósito original.
- No soluciona fugas situadas en las mangueras, la bomba o la caja de dirección.
- Conviene revisar cuidadosamente las conexiones antes de dar por terminado el trabajo.
Veredicto del experto
Lo recomiendo como recambio funcional para un Jeep Compass cuyo depósito original esté deteriorado, siempre que la referencia 5105338AB coincida con la unidad concreta. No lo compraría a ciegas por el simple hecho de que el vehículo esté fabricado entre 2007 y 2017: compararía la pieza, comprobaría la cilindrada y validaría el VIN.
Una vez montado correctamente, purgado el circuito y utilizado el fluido adecuado, cumple bien su cometido. Es una alternativa económica y lógica para una reparación localizada, aunque merece la pena conservar las abrazaderas en buen estado y vigilar durante los primeros días cualquier rastro de humedad, descenso de nivel o aparición de espuma en el depósito.










