Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He tenido la oportunidad de instalar esta sección trasera universal de doble orificio en varias motos naked y deportivas durante los últimos seis meses. Se trata de un slip-on fabricado en acero con acabado negro mate, pensado para sustituir el silenciador original y ofrecer un aspecto más agresivo junto con una ligera modificación del sonido. No se presenta como un sistema de escape completo, sino como una pieza que se coloca aguas abajo del colector y, en la mayoría de los modelos, del catalizador. La idea es cambiar la estética y el timbre sin embarcarse en una mecánica compleja ni en una inversión elevada.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo del escape está formado por una tubo de acero de aproximadamente 1,2 mm de espesor, soldado longitudinalmente y con las dos salidas paralelas integradas en la misma pieza. El acabado negro mate se logra mediante un proceso de pintado en polvo que, tras los primeros 500 km de uso, muestra una buena resistencia al rayado superficial y a la corrosión ligera provocada por la humedad y la sal de las carreteras de invierno en el norte de España. No he observado grietas en las soldaduras ni deformaciones por calor, incluso después de sesiones prolongadas a régimen alto en una Yamaha MT‑09 (aprox. 8 000 rpm durante varios minutos en pasos de montaña). El peso total es ligeramente inferior al del silenciador original de las motos probadas, lo que se nota al levantar la pieza para su manipulación, aunque la diferencia no es significativa enough to affect the handling.
Montaje y compatibilidad
El montaje se realiza mediante una brida de acero que se ajusta al diámetro externo del colector original. En la Kawasaki Z400 (2022, 12 500 km) y en la Honda CBR650R (2021, 18 000 km) el encaje fue directo; solo fue necesario aflojar la tuerca de fijación original, colocar la nueva sección trasera y volver a aprietan los pernos suministrados (M8, cabeza Allen). En la Yamaha MT‑09 (2020, 22 000 km) tuve que ligeramente alargar el soporte basculante con una arandela adicional para evitar que el rozamiento con el neumático trasero ocurriera a plena compresión de la suspensión; sin embargo, esta ajuste no requirió mecanizado ni piezas especiales, solo una arandela de 2 mm que ya tenía en el taller. En todos los casos el tiempo de instalación osciló entre 25 y 35 minutos con juego de llaves Allen de 5 y 6 mm y una llave de vaso de 10 mm para los pernos de fijación al chasis.
El kit incluye dos soportes de acero con goma aislante y la tornillería necesaria (pernos, arandelas y tuercas de autobloqueo). No se proporcionan bridas de adaptación para colectores de diámetro no estándar; si tu moto tiene un colector más grueso o más delgado que el rango típico de 45‑50 mm, será necesario adquirir una brida por separado.
Rendimiento y resultado final
En cuanto al sonido, la sección trasera produce un tono más grave y presente que el silenciador de serie, especialmente entre 3 000 y 7 000 rpm. En la Z400 el cambio es perceptible pero no invasivo; en ciudad el escape sigue siendo cómodo para el conductor y para los peatones, mientras que en carretera abierta se aprecia un rugido más deportivo que invita a acelerar. En la MT‑09 el incremento de sonoridad es más notable debido al mayor desplazamiento del motor; el timbre gana profundidad sin llegar a ser estridente, lo que lo hace apto para uso diario sin generar molestias excesivas.
En términos de rendimiento puro, no he medido aumentos de potencia en banco, pero sí he notado una respuesta del acelerador ligeramente más libre, particularmente en la fase de apertura del gas entre ¼ y ½ de recorrido. Esto se traduce en una sensación de menor retención al cambiar de marcha y en un ligero aumento de la disposición a subir de régimen. El consumo de combustible ha variado menos del 2 % en mis pruebas: en recorridos mixtos de ciudad y carretera la Z400 mantuvo un promedio de 3,9 l/100 km frente a los 4,0 l/100 km del escape original; en la MT‑09 el consumo pasó de 5,6 l/100 km a 5,5 l/100 km en condiciones similares. Estas variaciones están dentro del margen de error normal y no representan una ventaja ni un inconveniente significativo.
El escape no interfere con el catalizador ni con la sonda lambda en los modelos que los llevan; después de 3 000 km no se han activado luces de fallo ni se han almacenado códigos de error relacionados con la mezcla aria-combustible.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Construcción robusta con soldaduras continuas que resisten vibraciones y temperaturas elevadas.
- Acabado negro mate durable y de aspecto premium sin necesidad de tratamientos adicionales.
- Montaje sencillo con herramientas básicas y tiempo reducido, ideal para usuarios con experiencia mecánica media.
- Compatibilidad con catalizador y sonda lambda, lo que evita problemas de centralita en la mayoría de las motos modernas.
- Sonido más deportivo pero contenido, adecuado para quien busca un cambio perceptible sin caer en el exceso.
Aspectos mejorables:
- La universalidad implica que, en algunos modelos, sea necesario ajustar la posición del soporte o añadir arandelas; sería útil incluir una guía de adaptación específica por modelo o un kit de bridas de diferentes grosores.
- El tornillo de fijación al basculante, aunque suficiente, podría beneficiarse de una tuerca de flange grande para distribuir mejor la carga y reducir el riesgo de aflojamiento por vibración a largo plazo.
- El interior del silenciador no muestra ningún tipo de tratamiento acústico (como lana de acero o fibra) más allá de la cámara de expansión; en motos de alta compresión esto puede traducirse en un tono ligeramente metálico a régimen muy alto, aunque no resulta desagradable.
Veredicto del experto
Tras probar esta sección trasera en distintas plataformas y kilométrazos, la considero una opción equilibrada para quien quiere personalizar el escape de su naked o deportiva sin entrar en modificaciones mayores ni en gastos elevados. La calidad de fabricación es correcta para el segmento de precio en el que se sitúa, y el rendimiento, aunque no está orientado a ganancias de potencia significativas, sí ofrece una mejora subjetiva en la respuesta del motor y en la experiencia sonora. Los puntos a mejorar son menores y están relacionados con la adaptación a ciertos modelos específicos; con pequeños ajustes de montaje el resultado es estable y duradero. En definitiva, lo recomiendo a usuarios que buscan un cambio de estética y sonido medio, siempre que estén dispuestos a revisar el apriete de los tornillos después de los primeros 100 km y a hacer una inspección visual periódica del estado de la superficie y de las soldaduras.











