





Este tubo de escape en acero inoxidable está diseñado como adaptador de enlace medio para las Kawasaki ZX25R, ZX25RR, ZX4R y ZX4RR. Su configuración de línea de carreras modificada busca ofrecer un flujo de gases más directo, lo que puede traducirse en una respuesta del motor más contundente en medios y altos regímenes.

Fabricado en acero inoxidable de 51 mm de diámetro, el material resiste mejor la corrosión y las altas temperaturas frente a tubos convencionales de aleación. Esto lo convierte en una opción duradera para uso en circuito o para quienes realizan salidas frecuentes en condiciones exigentes.


Este tubo está orientado a pilotos que buscan mejorar el rendimiento de su Kawasaki de serie sin recurrir a escapes completos de alto coste. Funciona bien como pieza intermedia en una configuración de escape deslimitado o como repuesto directo si el tubo original ha sufrido desgaste. No está pensado para cumplir con normativas de emisión en vía pública, por lo que su uso recomendado es en circuito o en países donde la legislación lo permita.


El acabado en acero inoxidable pulido facilita la limpieza y mantiene una apariencia cuidada incluso tras un uso prolongado. Se recomienda aplicar un antipinchazos o pasta térmica en las juntas durante el montaje para garantizar un sellado óptimo.

Sí, está diseñado específicamente para los modelos ZX25R, ZX25RR, ZX4R y ZX4RR. Verifica el año de tu moto antes de comprar, ya que pueden existir variaciones en el anclaje entre generaciones.
En la mayoría de países, las modificaciones de escape que alteran las emisiones o el nivel de ruido originales no están permitidas en carretera. Este tubo está orientado principalmente a uso en circuito o competición.
Esto depende del vendedor o lote específico. Se recomienda disponer de juntas de repuesto para el enlace medio antes de la instalación.
En uso de pista, se aprecia una respuesta más viva en medios y altos. En conducción urbana a baja velocidad, la diferencia puede ser menos perceptible.
El acero inoxidable tiene buena resistencia a la corrosión. Basta con limpiarlo periódicamente con un producto específico para metales y revisar que las sujeciones no se aflojen con las vibraciones.