Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He instalado y utilizado este sistema de escape de 51 mm en plataformas Yamaha MT-07, FZ-07 y XSR700, y la valoración general es positiva siempre que se tenga claro qué se busca: una sustitución directa del conjunto original, con una estética más compacta y una respuesta sonora más marcada, sin entrar en una preparación completa del motor.
En las versiones de 689 cc, el cambio más evidente aparece en el carácter del bicilíndrico CP2. El sonido resulta más grave y deportivo que con el escape de serie, especialmente al abrir gas desde medio régimen. También se percibe una reducción de volumen y una apariencia menos voluminosa en la zona inferior de la motocicleta, aunque el peso final puede variar según el escape original que equipe cada unidad y según el acabado concreto del sistema instalado.
No lo consideraría una modificación destinada a obtener un aumento de potencia claramente apreciable por sí sola. Su principal aportación está en la sonoridad, el aspecto visual y la posible mejora de la sensación de respuesta del acelerador cuando el conjunto queda correctamente sellado.
Calidad de fabricación y materiales
El tubo de conexión frontal de acero inoxidable es uno de los puntos más interesantes del conjunto. En esta zona el material está expuesto a temperaturas elevadas, agua, suciedad y residuos procedentes de la carretera, por lo que el inoxidable ofrece una resistencia adecuada frente a la corrosión y conserva mejor su integridad que un acero convencional sin protección.
Al manipularlo, conviene revisar que los extremos del tubo no presenten rebabas y que las zonas de unión estén bien conformadas. En este tipo de escapes, una pequeña irregularidad en el borde puede dificultar la inserción o provocar una fuga si la junta no asienta de manera uniforme. La tolerancia entre el tubo, las juntas y el silenciador debe permitir introducir las piezas sin golpes ni esfuerzos excesivos.
Los acabados tienen una importancia práctica además de estética. Las superficies cercanas al motor reciben mucha carga térmica y cualquier resto de grasa, huellas o pasta de montaje puede dejar marcas al calentarse por primera vez. Después de la instalación, limpio siempre el inoxidable con un producto específico y un paño que no deje fibras.
Montaje y compatibilidad
El montaje aprovecha los puntos de anclaje originales de la motocicleta, por lo que no requiere cortar el chasis ni alterar soportes estructurales. En una MT-07 de uso urbano, la operación se puede realizar con herramientas de taller habituales, aunque recomiendo disponer de carraca, vasos adecuados, alargador, lubricante aflojatodo y una llave dinamometrica.
Antes de desmontar, conviene trabajar con el motor completamente frio. Los tornillos próximos a los colectores suelen acumular suciedad y ciclos térmicos, y forzarlos en caliente aumenta el riesgo de dañar la rosca. También es recomendable presentar todas las piezas sin apretar definitivamente para comprobar la alineacion del tubo, la separación respecto a estriberas y chasis y la posición final del silenciador.
La compatibilidad indicada abarca Yamaha MT-07, FZ-07 y XSR700 fabricadas entre 2014 y 2023. Aun así, hay que comprobar el año exacto, la versión y cualquier diferencia de soportes o sensores entre mercados. No daría por segura la compatibilidad basándome únicamente en el aspecto exterior: en estas motos pueden variar pequeños detalles de fijación y ubicación de componentes.
Una vez presentado el conjunto, aprieto primero las uniones del tubo y después el soporte trasero. Es importante utilizar juntas en buen estado y sustituir abrazaderas o bridas deterioradas. Una fuga pequeña puede producir petardeos, ruido irregular y una lectura poco estable de la mezcla.
Rendimiento y resultado final
En una XSR700 utilizada en desplazamientos urbanos y carreteras secundarias, el cambio más claro fue la presencia acústica del motor. El bicilíndrico mantiene su personalidad, pero transmite una respuesta más directa al abrir gas. En una MT-07 empleada en trayectos interurbanos, el sistema ofreció una sensación de menor restricción en la zona media, aunque no afirmaría que exista una ganancia de rendimiento medible sin realizar una comprobación en banco.
El comportamiento depende mucho de la estanqueidad del montaje, del estado del motor, del filtro de aire y de la configuración electrónica. En una motocicleta completamente de serie, normalmente no es imprescindible instalar un controlador de combustible únicamente por montar este sistema, pero sí conviene observar el ralentí, la retención y cualquier cambio anormal en la respuesta. Si aparecen tirones, petardeo excesivo o funcionamiento irregular, sería recomendable revisar primero las uniones y después valorar una puesta a punto electrónica.
El nivel sonoro puede ser superior al original, algo que agradece quien busca una conducción más emocionante, pero puede resultar cansado en viajes largos si el aislamiento acústico es reducido. También aconsejo revisar la normativa aplicable y la necesidad de homologación antes de circular o pasar la inspección técnica.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Compatibilidad orientada a varias Yamaha con motor bicilíndrico de 689 cc.
- Tubo de conexión frontal de acero inoxidable.
- Montaje sobre anclajes originales, sin modificaciones estructurales.
- Sonido más deportivo y presencia visual más compacta.
- Posible reducción de peso frente al conjunto de fábrica.
Aspectos mejorables:
- La ausencia de datos de homologación limita su uso legal en carretera según el país.
- El resultado acústico puede ser demasiado elevado para trayectos prolongados.
- La mejora de prestaciones no debe darse por garantizada sin una puesta a punto específica.
- Es necesario confirmar el año y la configuración exacta antes de comprar.
- El inoxidable requiere limpieza para evitar manchas térmicas y acumulación de suciedad.
Veredicto del experto
Considero que es una opción razonable para propietarios de MT-07, FZ-07 y XSR700 que buscan cambiar el sonido y la estética sin realizar una transformación compleja. El acero inoxidable del tubo frontal y el aprovechamiento de los soportes originales facilitan una instalación limpia, siempre que se trabaje con el motor frio y se respeten las juntas y los pares de apriete.
Lo recomiendo para un uso recreativo o para quien priorice una respuesta sonora más deportiva, pero no como sustituto de una preparación completa orientada a obtener potencia. Antes de montarlo, comprobaría la compatibilidad exacta, la legalidad para carretera y el estado de todos los elementos de fijación. Con esas precauciones, el resultado puede ser satisfactorio y equilibrado para una Yamaha de uso cotidiano y salidas de fin de semana.










