Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He probado esta tira de LEDs en tres motocicletas diferentes durante un periodo de 4 meses: una Yamaha MT-07 de 2018 con 42.000 km usada para commuting diario por Madrid, una KTM Duke 390 de 2020 con 18.000 km para trayectos cortos y una Honda CB500X de 2016 con 65.000 km para viajes de fin de semana a la Sierra de Guadarrama. El producto integra tres funciones de iluminación trasera en un solo dispositivo: luz de marcha (rojo tenue), luz de freno (rojo brillante) y señales de giro izquierda y derecha (ámbar intermitente), sustituyendo la necesidad de llevar luces de matrícula, stop y intermitentes traseros separados. Su diseño es compacto, con 21,3 cm de largo y 1,3 cm de ancho, pesando solo 40 g, por lo que no añade volumen ni peso extra a la zona de matrícula.
Calidad de fabricación y materiales
La placa de circuito es blanda y flexible, lo que evita roturas por vibraciones, un problema común con las tiras de LEDs rígidas en motocicletas que suelen fallar tras unos meses de uso en carreteras con baches. Los 48 LEDs SMD utilizados son de tipos 3528 y 3014, repartidos en 32 unidades rojas para las funciones de marcha y freno, y 16 unidades ámbar para los intermitentes. El grado de impermeabilidad IP68 es real: tras sumergir la tira en un cubo de agua durante 15 minutos y exponerla a un lavado a presión en el taller, no he detectado ninguna entrada de humedad ni fallos en los LEDs. El recubrimiento exterior es de resina transparente, que protege los componentes sin reducir la intensidad luminosa. La tira incluye un adhesivo en la parte trasera, con suficiente fuerza de sujeción para quedar fija incluso en superficies curvas, aunque recomiendo limpiar la zona de montaje con alcohol isopropílico antes de pegar para eliminar restos de grasa o polvo.
Montaje y compatibilidad
La instalación es sencilla para cualquier persona con conocimientos básicos de electricidad de vehículos. El cableado consta de cuatro hilos de colores diferenciados: negro para polo negativo (masa), blanco para conexión a los faros delanteros (activa la luz de marcha), rojo para la luz de freno y verde-amarillo para las señales de giro de ambos lados. Es importante tener en cuenta que este último hilo controla los intermitentes de ambas direcciones, por lo que si la motocicleta tiene circuitos separados para intermitente izquierdo y derecho, es necesario unir ambos cables al hilo verde-amarillo, o instalar diodos de protección para evitar que la corriente retroceda por el circuito.
El rango de voltaje de 11-14V DC es compatible con prácticamente todas las motocicletas, coches, vehículos todoterreno y modelos eléctricos modificados del mercado. En la Yamaha MT-07, la superficie de la matrícula es ligeramente curva, y la placa flexible se adaptó sin problemas ni daños a los LEDs. En la KTM Duke 390, que tiene un soporte de matrícula de plástico, la adherencia fue perfecta tras limpiar la superficie. En la Honda CB500X, que tiene el soporte de matrícula metálico y curvado, la tira se fijó sin que se formaran arrugas en el circuito impreso. El tiempo de montaje fue de 50 minutos en la primera instalación, reduciéndose a 25 minutos en las siguientes, al familiarizarme con el esquema de cableado. No se requieren herramientas complejas, solo alicates de corte, pelacables y conectores de tipo bala para las conexiones eléctricas, además de tubo termorretráctil para proteger las uniones de la humedad.
Rendimiento y resultado final
Tras 4 meses de uso, el rendimiento es consistente. La luz de marcha emite un rojo tenue que no deslumbra a los conductores que circulan detrás, incluso en trayectos nocturnos por la M40. La luz de freno, con las 32 unidades rojas a máxima intensidad, ofrece una iluminación uniforme sin zonas oscuras, lo que mejora la visibilidad en frenadas de emergencia: en varias ocasiones, conductores de coches me han indicado que percibieron el freno antes que con la luz original de la MT-07. Los intermitentes ámbar, con 16 LEDs, son visibles en condiciones de luz diurna en Madrid, incluso en días de sol intensa, aunque en comparación con intermitentes de mayor tamaño, su ángulo de visión es algo más estrecho.
El diseño flexible ha aguantado sin problemas las vibraciones del motor de la CB500X, que tiene un funcionamiento más vibratorio que los modelos más modernos, sin que se haya quemado ningún LED ni se haya partido la placa de circuito. El peso de 40 g no supone ninguna carga extra para el soporte de matrícula, evitando que se doble con el uso, un problema habitual con luces traseras de mayor tamaño y peso. En condiciones de lluvia intensa durante un trayecto de 2 horas por la autovía A-1, todas las funciones funcionaron correctamente, sin parpadeos ni fallos en el encendido.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes destaco la integración de tres funciones en un solo dispositivo, lo que reduce el número de componentes en la zona trasera y simplifica el cableado. El grado de impermeabilidad IP68 es superior al de la mayoría de tiras de LEDs de gama baja, que suelen tener IP65 y fallan tras unos meses de uso en invierno. La placa flexible es ideal para soportes de matrícula curvos, donde las luces rígidas no encajan correctamente. El consumo de corriente es muy bajo en comparación con las luces de halógeno originales, lo que reduce la carga sobre el sistema de carga de la motocicleta, especialmente en modelos antiguos como la CB500X con un alternador de menor potencia.
Como aspectos mejorables, el hilo blanco para la luz de marcha está vinculado a los faros delanteros, por lo que si se circula con las luces bajas apagadas (práctica no recomendada pero común en algunos usuarios), la luz de marcha no se enciende. Un cable independiente para la luz de marcha, alimentado directamente por el contacto, sería una mejora útil. El uso de un solo hilo para los intermitentes de ambos lados obliga a modificar el cableado en la mayoría de las motocicletas, ya que suelen tener circuitos separados para izquierda y derecha. Además, el producto no menciona contar con homologación de la UE o marca E, por lo que es posible que no sea legal para su uso en carretera según las normativas de tráfico españolas, algo que hay que comprobar antes de instalarlo en una moto de calle. El adhesivo, aunque fuerte, deja residuos si se retira, por lo que es importante planificar bien la posición antes de pegar la tira.
Veredicto del experto
Esta tira de luces LED es una solución práctica y económica para usuarios que quieren mejorar la iluminación trasera de su motocicleta, especialmente para builds personalizados, motos de campo o vehículos eléctricos modificados. Su diseño flexible e impermeable la hace adecuada para todo tipo de condiciones climáticas y superficies de montaje. No es un producto para usuarios que busquen una instalación plug-and-play sin modificaciones en el cableado, pero para quienes tienen conocimientos básicos de electricidad, la instalación es sencilla y el resultado final es satisfactorio. Recomiendo su uso en aplicaciones donde la simplicidad y la visibilidad sean prioritarias, y se debe tener en cuenta la normativa local de tráfico antes de usarla en vía pública.













