Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
El termostato LR 117568 para motores Land Rover es una de esas piezas que, aunque pequeña y relativamente barata, puede mandarte al taller con una factura de varios cientos de euros si decide fallar en el momento equivocado. Este componente, comercializado bajo la marca GORST, está pensado para sustituir al original en los bloques 3.0 V6 diesel biturbo y 3.0 V6 gasolina sobrealimentado de la casa británica, además de las variantes mild hybrid y PHEV de 2.0 litros. Lo he instalado ya en un Discovery 5 SDV6 del 2018 con 94 000 km, en un Range Rover Sport 3.0 V6 SC del 2019 con 72 000 km y en un Discovery 4 modelo 2016 con el mismo motor 3.0 diésel. En todos los casos venía de fundido el termostato original con síntomas claros de apertura permanente.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo del termostato está fabricado en una poliamida reforzada con fibra de vidrio, el estándar del mercado para este tipo de piezas desde que las carcasas de aluminio prácticamente desaparecieron en los motores modernos. El elemento termostático es de cera, con un pistón de acero inoxidable. El sellado perimetral viene integrado en la propia carcasa, lo cual es un acierto porque evita olvidar la junta tórica durante el montaje. El muelle de retorno ofrece una tensión correcta, equiparable a la pieza original de Land Rover.
El acabado superficial es limpio, sin rebabas ni rebordes en las zonas de moldeo. Las marcas de inyección están bien disimuladas y los conductos internos no presentan obstrucciones. Como punto mejorable, la referencia LR 117568 está troquelada en relieve, pero en algunas unidades que he visto la letra es demasiado pequeña y se borra con el uso y el contacto con el refrigerante. No afecta al funcionamiento, pero le resta puntos a la hora de identificar la pieza años después.
Montaje y compatibilidad
El montaje es mecánicamente sencillo, pero hay que tener en cuenta que en los motores V6 Land Rover el termostato está en una posición incómoda, en la parte delantera del bloque, justo debajo del colector de admisión. En el Discovery 5 necesité una llave de vaso de 8 mm con extensión articulada y un destornillador de punta plana para liberar las abrazaderas de las mangueras. En el Range Rover Sport, al tener menos carenados, el acceso es algo mejor. En el Discovery 4 fue donde más sufrí por el poco espacio entre el radiador y la correa de accesorios.
Consejo práctico: aprovechad el cambio para sustituir también el refrigerante. En los motores 3.0 diésel, el sistema necesita purgarse con una máquina de vacío o siguiendo el procedimiento de llenado lento con el calor puesto a tope; si no, os quedará una bolsa de aire en el bloque y la temperatura os va a bailar. No es un problema del termostato, es cosa del circuito de refrigeración de estos motores.
Compatibilidad: encaja perfectamente en Discovery 5 hasta 2022, Range Rover L405, Range Rover Sport L494 y Discovery 4 LR4 del 2016, tanto en motores diésel como gasolina en las cilindradas indicadas. En el Discovery Sport y el Evoque con motor 2.0 no lo he probado, pero la referencia cruza con los catálogos de piezas, así que debería valer.
Rendimiento y resultado final
Tras la sustitución, los tres coches recuperaron una temperatura de funcionamiento estable. En el Discovery 5, el termostato original se había quedado abierto, y el motor apenas alcanzaba los 72-75 °C en autovía incluso en verano. Con el LR 117568 instalado, se estabiliza en 88-90 °C según el cuadro, que es el rango de trabajo óptimo para el motor 3.0 SDV6. El consumo en ese coche bajó unos 0,7 L/100 km de media en los primeros 500 km, simplemente porque el motor trabajaba a su temperatura de diseño y la gestión electrónica no tenía que enriquecer la mezcla para compensar el frío.
En el Range Rover Sport gasolina, el síntoma era el contrario: el termostato no abría del todo y el motor se iba a 105-108 °C en retenciones. Tras el cambio, se mantiene clavado en 90 °C, el electroventilador entra con menos frecuencia y el climatizador funciona mejor en frío porque el agua circula a la temperatura correcta desde el primer momento.
No he notado diferencias de comportamiento entre esta pieza GORST y el original de Land Rover en cuanto a tiempos de apertura o estabilidad. La temperatura de apertura nominal es la misma y en banco de diagnosis se ve que cumple en torno a los 88-90 °C, con apertura total sobre los 100-102 °C.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
A favor: material correcto, junta integrada que simplifica el montaje, precio sensiblemente inferior al del concesionario oficial Land Rover (estamos hablando de un ahorro del 40-50 %), compatibilidad amplia dentro de la gama V6 y funcionamiento que replica al original sin desviaciones.
A mejorar: la referencia grabada debería ser más legible y duradera; el embalaje podría incluir una abrazadera nueva para la manguera superior (las originales suelen estar oxidadas y es un detalle que agradecería cualquier mecánico); y aunque no lo he sufrido, en algún foro he leído que en unidades concretas el sellado de la junta integrada no es perfecto y genera una pequeña pérdida pasados los dos años. En mis montajes no ha pasado, pero lo menciono porque conviene revisar el nivel de refrigerante a los pocos días del cambio.
Veredicto del experto
El termostato LR 117568 de GORST es, técnicamente hablando, un repuesto que cumple con lo que promete: regula la temperatura del motor dentro de los parámetros de fábrica, está fabricado con materiales adecuados para soportar los ciclos térmicos de estos motores V6 y se instala sin sorpresas si conoces los trucos del modelo concreto. No es una pieza que vaya a mejorar prestaciones ni tiene sentido hablar de ganancias de potencia aquí, pero un termostato que funciona correctamente es la diferencia entre un motor que llega a los 300 000 km y uno que dice basta a los 150 000 por un sobrecalentamiento tonto.
Lo recomendaría para cualquier propietario de un Discovery 5, Range Rover o Range Rover Sport con motor 3.0 V6 que quiera evitar el sobrecoste de la pieza original sin renunciar a un funcionamiento fiable. Siempre que se monte con cuidado, se purgue bien el circuito y se vigile el nivel los primeros días, no debería dar problemas.













