Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Me ha llegado al taller este temporizador de vuelta por infrarrojos con transmisor, y tras probarlo en varios entornos puedo decir que cumple perfectamente su función para el aficionado exigente y el piloto de fin de semana. Viene en un pack que incluye receptor con pantalla LCD, transmisor con puntero láser, cable de extensión de 1,5 m y soportes. Nada más abrirlo se nota que es un producto pensado para ser funcional antes que bonito: la carcasa de plástico negro es sencilla pero cumple, y el peso es lo bastante ligero como para fijarlo con bridas o velcro sin que moleste en marcha.
Lo he montado en una Kawasaki Z900 del 2021 con 18 000 km, en un chasis de kart CRG de alquiler y también en una montura de bicicleta de carretera para probar su versatilidad. En los tres casos el comportamiento ha sido consistente, que es lo mínimo que se le pide a un crono de estas características.
Calidad de fabricación y materiales
El plástico de la carcasa es ABS estándar, nada del otro mundo, pero aceptable para un producto de este rango de precio. Los botones tienen un recorrido correcto y responden bien, aunque el tacto podría ser más firme. La pantalla LCD es legible en condiciones de luz diurna siempre que no le dé el sol de frente; en sombra o interior se ve perfectamente.
El transmisor pesa muy poco y el puntero láser integrado es un acierto: permite alinear el haz con el receptor de forma precisa, algo crítico para evitar falsos disparos. El cable de 1,5 m da suficiente margen para colocar el receptor en el manillar o el cuadro y el transmisor en una estribera, horquilla o brazo de suspensión. Los contactos de las baterías van justos: recomiendo revisarlos antes de cada uso porque he visto que con vibraciones prolongadas pueden perder contacto si no están bien ajustados.
Un detalle: la junta de la tapa de las pilas no es estanca, solo protege de salpicaduras. Si lo usas en moto de cross o enduro con barro y agua a presión, mejor guardarlo en una bolsa estanca adicional.
Montaje y compatibilidad
El montaje es sencillo y no requiere herramientas especiales. En la Z900 fijé el receptor al manillar con una brida y el transmisor en la horquilla delantera orientado hacia atrás. El puntero láser ayuda a apuntar directamente al receptor. En el kart lo instalé en el panel frontal con velcro industrial y el transmisor en el parachoques delantero; aquí el cable de 1,5 m se agradece porque la distancia entre ambos puntos es mayor.
En la bicicleta lo probé con el receptor en el manillar y el transmisor en la horquilla; ningún problema de espacio ni de interferencias. También lo he acoplado de forma rápida en una tabla de snowboard para un amigo que entrena eslalon, fijando el receptor con cinchas en el brazo y el transmisor en la punta de la tabla. Funcionó, aunque la alineación es más crítica porque la postura cambia constantemente.
El manual es justito, todo hay que decirlo. Viene en inglés con traducciones mejorables. Si no tienes soltura con electrónica básica, igual tienes que darle un par de vueltas al montaje.
Rendimiento y resultado final
La precisión declarada de 0,02 s por vuelta con una tolerancia de CPU de 0,0035 s se nota en el uso real. Comparando manualmente con un cronómetro de teléfono, la diferencia ronda siempre esas décimas, pero el IR es mucho más fiable porque elimina el factor reacción humana. En tandas de 20 minutos en kart, con vueltas de unos 50 segundos, el temporizador registró todas las pasadas sin fallos ni duplicados.
El sistema de "primera interrupción" evita que el receptor cuente múltiples veces si el vehículo se detiene en la línea de meta. Esto funciona bien siempre que la alineación sea correcta. Si el transmisor queda desplazado por vibraciones o mala fijación, puedes tener una pérdida de lectura o un retardo. En la moto, tras 45 minutos de conducción en carretera de montaña, el soporte se movió ligeramente y dejó de contar una vuelta; reajustando con el láser quedó solucionado.
La pantalla ofrece vueltas hacia adelante y hacia atrás, tiempo más rápido, más lento, total y promedio. Es justo lo que necesitas para analizar tu rendimiento entre sesiones sin tener que descargar nada a un ordenador. Eso sí, 99 minutos y 59 segundos por vuelta como máximo: para circuitos largos tipo Endurance o sesiones muy extensas puede quedarse corto, pero para el 99 % de usos es más que suficiente.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
A favor:
- Precisión real de 0,02 s, muy superior al cronometraje manual.
- Versatilidad de montaje: moto, kart, bici, taby amarra bien en casi cualquier sitio.
- Cable de 1,5 m que da mucho juego.
- Puntero láser para alineación: un detalle que marca la diferencia.
- Autonomía de batería aceptable si recuerdas apagarlo y retirar las pilas al terminar.
A mejorar:
- La tapa de las pilas debería tener mejor sellado; en cross o enduro vas a sufrir.
- Los soportes incluidos son mejorables; unas bridas de calidad o velcro 3M marcan la diferencia.
- La pantalla LCD pierde legibilidad con luz solar directa.
- El manual es escaso y mal traducido.
Veredicto del experto
Para el aficionado que entrena los fines de semana y quiere medir su progreso sin arruinarse, este temporizador IR es una herramienta más que decente. No es un MyChron ni un Aim, claro, pero cuesta una fracción y para el 90 % de los usos amateur cumple. Eso sí: la instalación es clave. Dedica tiempo a alinear bien el transmisor y el receptor, revisa las baterías antes de cada salida y refuerza la fijación con velcro o bridas de calidad. Si haces eso, tendrás un crono fiable durante muchas tandas. Si buscas algo para enduro extremo o competición federada con exigencias de estanqueidad y durabilidad absoluta, mira hacia otra gama. Pero para circuito, karting, bicicleta o incluso snowboard, cumple de sobra.












