Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años trabajando en talleres de preparación y siempre he sido partidario de montar un tanque de captura de aceite en cualquier vehículo que lleve turbo o reciba modificaciones que aumenten la presión del cárter. El Dynoracing de 600 ml que he tenido oportunidad de probar en varios clientes representa una solución intermedia muy interesante: no es el más barato del mercado, pero tampoco roza precios prohibitivos como algunos fabricantes de nicho que duplican el coste por apenas unos más de capacidad.
Este catch can está fabricado en aluminio billet 6061 anodizado, lo cual le confiere una resistencia estructural notable y protección contra la corrosión que resulta imprescindible bajo el capó de un coche que trabaja a temperaturas elevadas de forma continuada. El volumen de 600 ml es coherente con lo que ofrece la competencia directa y resulta suficiente para intervalos de vaciado razonables incluso en uso intensivo de circuito o conducción deportiva muy agresiva.
En la práctica, lo he montado en un Subaru Impreza WRX con turbo GT35, un Toyota GR Yaris con etapa 2 y un Scion FR-S que llevaba sobrealimentación Jackson Racing. En los tres casos el comportamiento ha sido consistente: el aceite recogido permite evaluar la salud del motor y, lo que es más importante, el conducto de admisión se mantiene razonablemente limpio tras varios miles de kilómetros.
Calidad de fabricación y materiales
El aluminio 6061 es un material que ya conozco bien por trabajos anteriores con otros componentes de preparación. Su principal ventaja aquí es la combinación de ligereza y resistencia a la corrosión, algo que no todos los fabricantes ofrecen en este rango de precio. He visto catch cans de competidores que usan aluminio de menor grado y que, tras un par de años, presentan oxidación superficial en la zona del tapón de drenaje.
El anodizado del Dynoracing tiene un acabado correcto, ni excesivamente grueso ni demasiado fino. En las tres instalaciones que he realizado no he observado desgaste ni decoloración significativa, aunque soy consciente de que la durabilidad del anodizado depende en gran medida del entorno térmico de cada motor. El tapón de drenaje con junta tórica es un detalle que valoro especialmente porque el anterior catch can que usé en mi propio coche filtraba aceite por la rosca debido a una junta de peor calidad.
El separador interno con medio filtrante de acero inoxidable es otro aspecto positivo. A diferencia de los filtros de algodón o malla sintética que ofrecen algunos fabricantes, el acero inoxidable permite limpiezas sucesivas sin pérdida de capacidad separadora. En mi experiencia, el acero inoxidable mantiene su eficiencia durante más tiempo y no se degrada con los limpiadores de partes que solemos utilizar para el mantenimiento.
Montaje y compatibilidad
El kit incluye el soporte de montaje cortado con láser y recubierto de polvo, además de los tornillos necesarios. Los puertos AN10 son estándar en este tipo de productos, lo que facilita encontrar mangueras y adaptadores en cualquier tienda especializada. Sin embargo, hay un aspecto fundamental que debo señalar: el kit no incluye las mangueras de conexión al sistema de ventilación del cárter.
Esta es una omisión habitual en muchos fabricantes y obliga a comprar mangueras adicionales, algo que puede generar confusión en quien monta su primer catch can y no conoce bien qué medidas necesita. Personalmente, siempre recomiendo usar mangueras de silicone de alta temperatura con refuerzo trenzado, especialmente en motores turbo que trabajan con mayores temperaturas de blow-by.
En cuanto a la compatibilidad, el fabricante indica compatibilidad universal con Scion, Subaru y Toyota, aunque recalca la recomendación de instalación profesional. Coincido plenamente con esta recomendación. La conexión al sistema PCV o de ventilación del cárter requiere localizar la manguera correcta que viene de la tapa de válvulas, y en algunos motores la disposición del compartimento del motor dificulta el paso de las mangueras sin interferir con otros componentes. En el GR Yaris, por ejemplo, el espacio es tan limitado que necesite adaptar el recorrido de la manguera con unos codos de 90 grados que no incluían en el kit.
Rendimiento y resultado final
El rendimiento de un catch can no se puede medir en términos absolutos como hicimos con otros componentes. Su función es recoger el aceite que de otro modo volvería al conducto de admisión, y en ese sentido el Dynoracing cumple con lo esperado. En condiciones de uso normal, el aceite acumulado es mínimo y apenas requiere vaciado. En conducción de circuito o con elevadas rpm sostenidas, la cantidad de aceite recogida aumenta proporcionalmente, lo cual es exactamente el comportamiento que debe mostrar un producto de este tipo.
La varilla medidora integrada es un detalle práctico que echo en falta en algunos competidores. Permite comprobar el nivel de aceite acumulado sin necesidad de desmontar el conjunto ni abrir el tapón de drenaje. En la fase de aprendizaje, cuando aún no tienes claro cada cuánto necesitas vaciar, resulta muy útil para establecer el intervalo de mantenimiento personalizado según tu uso específico.
El sistema de drenaje es efectivo: se desenrosca la mitad inferior del cuerpo y se vacía el aceite acumulado. El proceso lleva menos de dos minutos una vez que coges práctica. Ahora bien, un aspecto que podría mejorarse es el diseño de la rosca de la mitad inferior. En una de las instalaciones noté que la rosca aveva una ligera holgura tras varios ciclos de desmontaje, lo que podría derivar en fugas si no se presta atención al estado de la junta tórica en cada vaciado.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes destacaría la construcción en aluminio 6061 anodizado, que aporta durabilidad real sinInflación de precio; el filtro de acero inoxidable lavable, que reduce el coste de mantenimiento a largo plazo; y el volumen de 600 ml, que ofrece un buen equilibrio entre capacidad y dimensiones para la mayoría de instalaciones.
La varilla medidora integrada y el tapón de drenaje con junta tórica son añadidos que funcionan correctamente y aportan practicidad al uso diario.
Como aspectos mejorables, mencionaría la ausencia de mangueras en el kit, algo que genera costes adicionales y puede confundir a compradores menos experimentados. También echaría en falta un deflector interno más elaborado en la parte superior del tanque; algunos competidores incluyen deflectores diseñados para evitar el retorno directo del aceite hacia la salida, lo que mejora la separación en condiciones de aceleración lateral elevada, como en circuito con curvas rápida.
Veredicto del experto
Para alguien que busca proteger su motor en condiciones de uso deportivo o con modificaciones que aumentan la presión del cárter, este tanque de captura de aceite representa una inversión justificada. No es un accesorio imprescindible para un coche de serie con uso urbano, pero cualquier vehículo con turbo, sobrealimentador o preparación que incluya mayores revoluciones y cargas se beneficia claramente de su instalación.
El precio se sitúa en un rango competitivo dentro del mercado español, y la calidad de fabricación justifica la elección frente a opciones más económicas de dudosa procedencia. Recomiendo este producto para propietarios de Subaru, Toyota y Scion que busquen una solución probada, aunque que la instalación profesional es recomendable si no se tiene experiencia previa con sistemas de ventilación del cárter.















