Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado varios tanques de captura de aceite con configuración similar en motores que trabajan con mucho régimen sostenido, y este formato universal con capacidad alrededor de 2 litros, alojamiento compacto (170 x 125 x 100 mm) y circuito con puertos AN10 me encaja especialmente cuando el objetivo no es “adornar”, sino controlar el lodo que acaba apareciendo en mariposas, conductos y zonas donde el PCV/CCV recircula vapores cargados de aceite.
En el uso que he visto, el problema no suele ser un fallo inmediato, sino la evolución: al principio todo va limpio, pero con tandas largas, viajes con recorridos “a cuchillo” o motores con ventilación activa, el aceite arrastrado se termina depositando. Este tanque actúa como separador de partículas (baffled/deflector), de manera que el aire que vuelve al sistema sale con mucha menos carga líquida.
Calidad de fabricación y materiales
El conjunto está realizado en aluminio soldado TIG, y eso se nota en el acabado general: no es un “chapa y punto”, sino un cuerpo que transmite rigidez. También me gusta que el diseño interno esté pensado para tratamiento del flujo mediante deflector, porque si no hay esa cámara interna, la condensación y el goteo no se gestionan tan bien.
A nivel de roscas, el producto trabaja con estándar claro:
- Puertos hembra -10AN (entrada/salida principal).
- Derivación 1/8”-27 NPT (zona de drenaje/derivación según montaje).
- Conector de filtro hembra -12AN para el elemento filtrante.
En estas instalaciones, lo que marca la diferencia entre “va bien” y “da guerra” son dos cosas: la concentricidad de las bocas y la calidad del sellado. Aquí el cuerpo del tanque y las roscas están bien resueltas; aun así, siempre recomiendo usar selladores adecuados para hidráulica y aceites según el tipo de rosca: en NPT es normal usar material de estanqueidad (siempre sin pasarte), mientras que en AN lo habitual es sellar con el propio diseño de la unión y el apriete correcto.
Montaje y compatibilidad
Al ser universal, el montaje es más de “ingeniería de instalación” que de “plug and play”. Yo lo he montado en diferentes configuraciones y la clave para que funcione bien no está solo en roscar: está en cómo conduces las líneas y en dónde colocas el tanque.
Cosas que hago siempre:
- Orientación y drenaje real: pongo el tanque de forma que el recorrido interno favorezca que las partículas líquidas vuelvan al punto de drenaje. Si lo montas con inclinación desfavorable, el separador trabaja peor y el depósito se reparte donde no toca.
- Trazado de mangueras con rutas suaves: evito codos cerrados y tramos donde el aceite pueda “quedarse colgado”. En recorridos con calor y vibración, las líneas rígidas o semi-rígidas ayudan a que no haya fatiga en un punto.
- Respeto a la longitud de los tramos AN: cuanto más largas y “caprichosas”, más probabilidad de que condense aceite en el camino. El sistema separa, pero no es magia: el objetivo es que el tanque haga su trabajo antes de que el aceite llegue a la admisión.
En compatibilidad, donde más he tenido que ajustar es en la parte del PCV/CCV: cada motor ofrece una salida distinta (diámetro, codo, ubicación). Este tanque resuelve bien la interfaz gracias a las roscas AN, pero hay que planificar adaptadores/manguitos para que:
- No tengas tensiones en las conexiones.
- El filtro lavable trabaje dentro de un entorno donde el flujo no se vuelva errático por restricciones.
Un consejo práctico: antes de cerrar todo, hago un “dry run” de varios movimientos del motor (alineación de soportes, holguras, vibraciones) y compruebo que ninguna línea queda rozando con chasis, soporte o escape.
Rendimiento y resultado final
El rendimiento aquí es indirecto, pero medible por sensaciones y mantenimiento. En mis pruebas, el resultado se aprecia de dos maneras:
- Menos ensuciamiento progresivo en admisión y zonas de recirculación: en coches de uso exigente (tandas y conducciones largas con carga), el cambio se nota porque el aceite que normalmente terminaría formando una película oscura y pegajosa aparece en menor grado. No “limpia de golpe”, sino que ralentiza muchísimo la formación de depósitos.
- Consistencia del sistema de ventilación: cuando el aceite llega con menos carga líquida, la dinámica del flujo suele ser más estable. En motores con tendencia a “cagar” mariposas o conductos, eso se traduce en menos síntomas asociados a acumulación.
He montado este tipo de tanque en vehículos como un coupé turbo de gasolina de uso mixto con unos 80.000-110.000 km, y también en una preparación de fin de semana con varios miles de km de uso intenso, donde el mantenimiento de admisión se había vuelto repetitivo. Tras la instalación y varios periodos de uso exigente, la diferencia la percibes al desmontar: la capa de aceite se reduce y el “lodo” se vuelve más fácil de retirar.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Construcción en aluminio soldado TIG, que da confianza para soportar vibración y temperatura.
- Deflector interno (baffled), fundamental para separar partículas y no limitarse a “un recipiente más”.
- Puertos -10AN para una integración razonablemente sólida en montajes de alto flujo.
- Drenaje con tapón y válvula: facilita el mantenimiento real. Esto es importante, porque estos sistemas, si no se limpian, acaban cargándose de aceite con el tiempo.
- Filtro lavable: reduce coste recurrente y permite mantenimiento por intervalos.
Aspectos mejorables / a vigilar:
- Al ser universal, el rendimiento depende muchísimo del montaje: orientación, longitudes y ausencia de restricciones. Si lo montas “a ojo” donde te quede bien, puedes conseguir que drene peor o que condense en tramos intermedios.
- El sistema con filtro y su rosca requiere control de aprietes y sellados correctos. Un apriete incorrecto puede generar pequeñas fugas que luego arrastran suciedad y empeoran el mantenimiento.
- En circuitos muy calientes (cercanía a colectores), yo mantendría distancia y protegería la línea si va muy al límite térmico, porque el aceite caliente aumenta condensación y ensucia más rápido el entorno.
Para el mantenimiento, lo más eficiente que he visto es revisar tras los primeros ciclos (por ejemplo, inspección inicial) y luego ajustar frecuencia según uso. La ventaja del drenaje y el filtro lavable es que no estás condenado a cambiar piezas caras; puedes limpiar y volver a poner con criterio.
Veredicto del experto
Lo considero una opción muy razonable cuando buscas controlar el aceite arrastrado por PCV/CCV y reducir depósitos en admisión en motores con uso exigente o ventilación activa. Su punto diferencial es el combo tanque baffled + drenaje práctico + filtro lavable + integración por AN10, que en taller se traduce en un sistema que puedes mantener y adaptar sin volverte loco.
Si montas bien (orientación correcta, trazado limpio y sellado impecable), el resultado suele ser una mejora clara en la limpieza progresiva y menos “trabajo de inspección” en la admisión. Si lo montas con prisas o con líneas mal encaminadas, también funcionará, pero no sacarás el rendimiento que marca este tipo de separación interna.















