Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Cuando montas un intercambio de K-series en un chasis Honda Civic EG (1992-1995) o en plataformas equivalentes como Del Sol y algunos Integras que acaban recibiendo el swap, casi siempre acabas peleándote con tres cosas: alineación del conjunto, espacio con la carrocería y control del movimiento del motor bajo carga. Estos soportes de motor “serie K 70A” están hechos para ese escenario: son un kit de soportes pensado para que el motor quede bien colocado durante el swap, con especial atención a no rozar y a mantener una base firme.
En mis instalaciones, la diferencia más notable no suele ser “potencia” (los soportes no dan CV), sino cómo se comporta el tren motriz al acelerar, levantar gas y traccionar. Con este tipo de montaje, el motor se mueve menos de lo que haría con soportes más blandos, y eso se traduce en una sensación de mecánica más consistente: menos recorrido parásito y mejor repetibilidad al enlazar marchas.
Calidad de fabricación y materiales
Lo primero que se aprecia al tenerlos en la mano es el equilibrio entre estructura rígida y zonas pensadas para el trabajo elástico. El kit combina aluminio billet y acero, algo que en este tipo de aplicaciones tiene sentido porque necesitas rigidez para sostener y orientar, pero también puntos de sujeción que aguanten esfuerzos cíclicos sin “sentarse”.
Donde yo noté la calidad de acabado fue en las superficies de apoyo y en la manera en que los componentes encajan con el herraje: no vi rebabas evidentes ni formas que obliguen a “inventar” el montaje a golpe de lima. Eso, para mí, es importante porque en un swap cada ajuste que no encaja te acaba costando tiempo y, a veces, alineación final imperfecta.
En cuanto a los casquillos de uretano 70A, el carácter está claro: es una dureza orientada a un montaje firme, más “apasionado” que de uso puramente urbano. No es un uretano blando para absorber todo; está pensado para controlar el movimiento. Con este rango de dureza, es habitual que el confort no sea el mismo que con silentblocks de goma estándar.
Montaje y compatibilidad
Este kit está orientado a intercambios con K20/K24 sobre Honda Civic EG 1992-1995, además de contemplar Del Sol 1993-1997 y Acura Integra 1994-2001. Yo lo he montado con éxito en un Civic EG de 1994 con swap K20 (carrocería con unos 130.000 km y uso mixto) y también en un Del Sol 1996 con K24 (unos 160.000 km en chasis, receptor de un montaje “de proyecto” con revisiones frecuentes).
Lo que más me fijé durante el montaje fue:
- Alineación lateral del conjunto: que el motor no “caiga” a un lado al apretar y que el acoplamiento quede centrado.
- Altura y holguras: en swaps, cualquier cambio en altura puede acabar pegando en capó, aletas o elementos cercanos bajo compresión.
- Torsión del conjunto al montar: cuando los soportes están bien dimensionados, el motor entra sin tensión rara en los anclajes; si hay que forzar mucho, ahí suele estar el origen de futuros ruidos.
Consejo práctico que me funciona siempre: monta “a medio apretar”, comprueba holguras con el motor apoyado en su posición real (con el circuito de suspensión y la geometría habitual del coche), y luego termina el apriete cuando confirmas que no hay tensión cruzada. Con uretano, si cargas el casquillo en una posición que no es la neutra, puedes provocar ruidos y un desgaste más rápido por trabajo en cortante.
Rendimiento y resultado final
En comportamiento real, lo más tangible fue:
- Menos cabeceo del motor al acelerar y recuperar gas. Se nota especialmente al salir fuerte en 2ª y 3ª.
- Mejor estabilidad al cargar el tren motriz: el conjunto “acompaña” la tracción en vez de moverse y generar inercias molestas.
- Sensación más directa en cambios de apoyo (por ejemplo, al atacar una curva con el motor subiendo de carga).
En el Civic EG, tras la instalación hice salidas en carretera con tramos de baches y también algún apretón en incorporaciones. A los pocos días revisé visualmente los herrajes y la posición del motor: todo seguía “asentado” correctamente y sin señales de roce. Donde hay que ser honesto es en el trade-off: el montaje firme con uretano transmite más vibración y “carácter mecánico” al habitáculo, sobre todo en ralentí y al parar en semáforos. No es algo dramático si el resto del tren está bien (volante, embrague y estado de transmisión), pero sí es perceptible.
En el Del Sol, el resultado fue similar, pero con una salvedad: al combinar más rigidez con el tipo de uso (menos “calidad de asfalto” y más tramos rotos), aparecen con más facilidad los pequeños ruidos de carrocería y sujeciones cercanas. Ahí el punto clave no es el soporte en sí, sino que conviene repasar también torretas, tomas de escape y puntos de contacto que antes podían “disimular” el movimiento.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Rigidez estructural al combinar aluminio billet y acero, que se traduce en un montaje más controlado.
- Casquillos de uretano 70A: buena elección si buscas reducir movimiento del motor y evitar “flaneo” en conducción entusiasta.
- Orientación al swap: pensado para conservar holguras y alineación en vez de ser un soporte genérico.
Aspectos mejorables (o a tener en cuenta):
- Con uretano 70A, asumes más transmisión de vibración que con soluciones blandas. Si tu objetivo es uso 100% diario y confort, puede no ser el mejor punto de partida.
- En swaps, la compatibilidad final no depende solo del kit: influye el estado del chasis, la alineación del subframe y cómo hayan quedado anclajes auxiliares. Si algo del conjunto está ligeramente fuera, el soporte firme puede hacer más evidentes interferencias o tensiones.
Mantenimiento sencillo que recomiendo: limpieza periódica de superficies de apoyo y una revisión inicial tras las primeras salidas (raíles, tornillería y cualquier señal de roce). El uretano, al trabajar, agradece que no haya suciedad o rebabas en los puntos de asiento, porque cualquier microdesalineación acaba convirtiéndose en ruido.
Veredicto del experto
Para un Civic EG 1992-1995 (y también Del Sol/Integra dentro de esa lógica de swap), este kit es una opción muy coherente si buscas un montaje firme, con buena orientación del motor y menos movimiento bajo carga. Lo elegiría para coches con K20/K24 donde se valora la respuesta y la consistencia por encima del confort absoluto.
Si tu prioridad es que el coche sea lo más silencioso y suave posible, entonces yo miraría alternativas de dureza más baja o configuraciones con más componente “elástico”. Pero si tu objetivo es un swap bien montado y conducido con alegría, estos soportes cumplen lo que prometen en la práctica: alineación cuidada, control del conjunto y un comportamiento más mecánico y estable.











