Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He tenido la oportunidad de instalar y probar el soporte de motor trasero PQY 85A en varios vehículos de la gama Ford Focus ST/RS y Mazdaspeed3 durante los últimos doce meses. En cada caso el objetivo era reducir el movimiento excesivo del tren motriz que se manifiesta como salto de rueda (wheel hop) y pérdida de tracción en aceleraciones fuertes, especialmente cuando se aumenta la potencia mediante reprogramación o se lleva el coche a circuito. El producto llega como un kit completo que incluye el soporte de aluminio billet 6061-T6 anodizado en negro, los casquillos de poliuretano 85A y toda la tornillería necesaria para el montaje. No incluye manual de instrucciones, por lo que asumo que el usuario dispone de conocimientos mecánicos intermedios o acude a un taller especializado.
Calidad de fabricación y materiales
El bloque principal está fabricado en aluminio billet 6061-T6, una aleación conocida por su alta resistencia a la fatiga y buena soldabilidad, tratada térmicamente para alcanzar una dureza aproximada de 95 HB. El acabado anodizado negro no solo aporta un aspecto estético coherente con el compartimento motor, sino que también aumenta la resistencia a la corrosión superficial, algo que he podido comprobar tras varios meses de uso en condiciones de carretera húmeda y salina en la zona norte de España. Los casquillos de poliuretano presentan una dureza de 85A según el durómetro Shore, lo que los sitúa en un punto intermedio entre la goma original (unos 50‑60A) y los casquillos de competición (95A+). Esta elección permite una deformación controlada bajo carga, manteniendo suficiente rigidez para limitar el movimiento longitudinal y transversal del motor sin volver el habitáculo insoportablemente rígido.
Todas las roscas y agujeros de fijación presentan tolerancias estrechas; al encajarlos en los puntos de anclaje originales del Focus ST (2015) y del Mazdaspeed3 (2010) no fue necesario mecanizar ni limar nada. La pieza entra con un ajuste de presión ligera que evita juego, pero permite una instalación manual sin herramientas de precisión especiales. En comparación con soportes de repuesto de fundición de aluminio o de acero que he visto en el mercado, el PQY 85A muestra menos porosidad y una mayor consistencia en el mecanizado, lo que se traduce en una distribución de cargas más uniforme y, en mi experiencia, en una vida útil superior bajo ciclos de carga repetidos.
Montaje y compatibilidad
El proceso de instalación es sencillo siempre que se disponga de un elevador o puente y de las llaves de torsión adecuadas. En el Focus ST 2015 (aprox. 115 000 km) retiré el soporte original de goma, que presentaba visibles grietas y una compresión notable tras años de uso intenso. El nuevo soporte se colocó sin necesidad de adaptadores; los pernos de fijación coincidieron exactamente con los orígenes de fábrica y el apriete se realizó siguiendo el par de torque recomendado por el fabricante del vehículo (unos 30 Nm en los tornillos principales y 20 Nm en los de los casquillos). En el Mazdaspeed3 2009 (90 000 km, usado principalmente en ruta de montaña) el procedimiento fue idéntico; la única diferencia fue la necesidad de liberar ligeramente la barra estabilizadora trasera para obtener suficiente holgura al alinear el soporte.
Un punto a destacar es la ausencia de guía de montaje. Para usuarios sin experiencia, recomendaría buscar un vídeo tutorial genérico de sustitución de soportes de motor en plataformas como YouTube o acudir a un mecánico que tenga familiaridad con estos modelos, ya que un apriete incorrecto podría provocar pre‑carga excesiva en los casquillos y, a largo plazo, una pérdida de efectividad o ruido anómalo. En mi caso, después de dos semanas de uso, volví a compropar el apriete y encontré que los pernos habían perdido menos de un 5 % de su torque inicial, señal de una buena retención.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, la primera sensación en arranque en seco fue una mayor firmeza en el tren motriz; el motor no “baila” tanto al soltar el embrague en primera. En aceleraciones fuertes desde parado, el salto de rueda que antes se manifiesta como una serie de golpes bruscos y pérdida de tracción se redujo aproximadamente un 70 % según mi percepción subjetiva (medido mediante la ausencia de vibraciones en el volante y la falta de chirridos de los neumáticos). En circuito, durante una sesión de tandas en el Circuito del Jarama con un Focus ST reprogramado a 280 cv, noté una entrada más lineal en curva de salida, permitiendo aplicar el acelerador antes sin temer a que el motor se desplace y altere la geometría de suspensión.
En cuanto a vibraciones, al ralentí se percibe un zumbido leve que se transmite al chasis, más notable en el habitáculo trasero que en el delantero. Este incremento es esperado dado el incremento de dureza del poliuretano respecto al caucho original. En viajes largos (más de 200 km a velocidades de crucero de 110‑130 km/h) el nivel de ruido no resulta molesto, aunque los ocupantes más sensibles podrían notar un leve aumento de la harshness. En ciudad, especialmente en pasos de reductores o badenes, la dureza 85A filtra suficientemente las irregularidades para que el confort no se vea gravemente comprometido, aunque sí se siente una respuesta más directa de la transmisión.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Construcción en aluminio billet 6061-T6 con tolerancias de mecanizado estrechas, lo que asegura rigidez y durabilidad.
- Casquillos de poliuretano 85A que equilibran reducción de movimiento y transmisión de vibraciones.
- Acabado anodizado negro resistente a la corrosión, adecuado para climas húmedos y salinos.
- Kit completo con tornillería de calidad, listo para montar sin necesidad de piezas adicionales.
- Reducción significativa del wheel hop y mejora de la tracción en aceleraciones fuertes, perceptible tanto en uso diario como en pista.
Aspectos mejorables:
- La falta de guía de instalación puede suponer una barrera para usuarios menos experimentados; un pequeño folleto con pares de torque y secuencia de apriete sería beneficioso.
- La transmisión de vibraciones al habitáculo, aunque esperada, podría mitigarse ofreciendo una opción de casquillos intermedios (70A o 75A) para conductores que busquen un compromiso más orientado al confort sin sacrificar demasiado el rendimiento.
- El precio, aunque justificado por la calidad de los materiales, está en el segmento alto del mercado de soportes de motor; una versión con acabado menos elaborado (por ejemplo, sin anodizado) podría ampliar el acceso a usuarios con presupuesto más ajustado.
Veredicto del experto
Tras varios meses de uso intensivo en diferentes escenarios — desde la rutina diaria en carreteras secundarias, pasando por jornadas de track day, hasta arranques en semáforo con potencia extra — el soporte de motor trasero PQY 85A ha demostrado ser una mejora tangible y coherente para los Focus ST/RS y Mazdaspeed3 que buscan un comportamiento más predecible y eficaz del tren motriz. La combinación de aluminio 6061-T6 y poliuretano 85A entrega una rigidez adecuada para eliminar gran parte del movimiento indeseado sin comprometer excesivamente la durabilidad ni introducir ruidos molestos. Para conductores que priorizan la respuesta directa y la reducción del wheel hop, y que están dispuestos a aceptar un leve aumento de vibraciones al ralentí, este componente constituye una inversión acertada. Aquellos cuyo objetivo principal sea el máximo confort y que no someten el coche a altas cargas de aceleración podrían considerar alternativas de menor dureza, pero para el perfil de uso deportivo o semi‑competitivo que describo, el PQY 85A cumple con creces las expectativas. En resumen, lo recomiendo sin reservas a quien busque un soporte de motor de rendimiento sólido, bien fabricado y con resultados perceptibles tanto en carretera como en circuito.





















