Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He tenido ocasión de montar estos soportes de aluminio RAVERACING en varios Subaru que han pasado por el taller: un Impreza WRX 2009 con 145.000 km, un Forester XT 2011 y un Impreza STI 2014 en preparación track-day. El concepto es sencillo pero efectivo: reemplazar las piezas de fábrica —unas resortes de acero estampado que cumplen pero dan bastante juego con el tiempo— por unos soportes macizos de aluminio anodizado que sujetan el radiador de forma mucho más rígida.
El pack incluye los dos soportes, dos arandelas tipo Fender Washer y tornillería de acero inoxidable, todo en el color elegido. En mi caso probé el rojo y el negro. La coherencia estética del conjunto está bien lograda, con el color del anodizado coincidiendo en soportes y arandelas.
Calidad de fabricación y materiales
Los soportes están mecanizados en aluminio, probablemente una aleación similar a la 6061 que es el estándar en este tipo de accesorios. El anodizado no es un simple baño de pintura; es un proceso electroquímico que integra el color en la superficie. Lo comprobé pasando un disolvente suave durante el montaje: ni rastro de que el color se desprenda. Tras varios meses en un vano motor que trabaja duro, el color se mantiene intacto, sin decoloración ni ampollas.
El grosor del material es correcto para la función que desempeñan. No son soportes masivos, pero tampoco lo necesitan: la carga que soportan es la del radiador lleno de refrigerante, que en un Subaru puede rondar los 3-4 kg. Con eso el aluminio va sobrado.
El acabado de las arandelas Fender Washer es correcto, con bordes limpios y sin rebabas. La tornillería de acero inoxidable es un acierto: evita la corrosión galvánica al contactar con el aluminio y no se campera con el tiempo, algo que sí he visto en kits low-cost que incluyen tornillos genéricos zincados que a los dos inviernos ya tienen punto de óxido.
Un detalle mejorable: no viene incluido ningún dado o separador de goma. Los soportes originales de Subaru llevan unos casquillos de goma que amortiguan las vibraciones. Aquí toca reutilizar los del soporte original. No es un problema si el desmontaje se hace con cuidado, pero si los casquillos originales están muy degradados (cosa frecuente en coches con más de 10 años), tocará pedirlos aparte.
Montaje y compatibilidad
El montaje es mecánicamente sencillo, pero ojo: la descripción avisa de que no incluye instrucciones y recomienda hacerlo con un profesional. Coincido plenamente. La operación en sí es de unos 20-30 minutos: se retiran los dos tornoles que sujetan los soportes originales en la parte superior del radiador, se extraen los casquillos de goma de los soportes de serie y se colocan en los nuevos, y se atornilla todo.
El punto crítico está en la alineación del radiador. Si no se posiciona correctamente antes de apretar, el radiador puede quedar ligeramente torcido, reduciendo el paso de aire hacia el ventilador y comprometiendo la refrigeración. Lo he visto en algún coche que llegó al taller con el kit mal montado por el propietario: el radiador rozaba con el electroventilador y generaba un ruido intermitente. Corregir la alineación y apretar en cruz solucionó el problema.
En cuanto a compatibilidad, he confirmado que encajan en:
- Impreza WRX / STI 2008-2014 (GH/GR)
- Forester SH 2009-2013
- Impreza GE 2008-2011
En el STI 2014 con radiador aftermarket de competición (más grueso que el original) también montaron sin problema, aunque el ajuste era más justo. Siempre recomiendo verificar las medidas del radiador antes de comprar, como bien indica el fabricante.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, lo más notable es la desaparición del juego que tenía el radiador en los soportes originales. Los resortes de acero de fábrica tienden a perder tensión con los años, y en un Subaru con 100.000 km o más es común notar que el radiador se mueve si se empuja ligeramente. Esto puede generar microfisuras en los tanques de plástico del radiador original a largo plazo.
Con los RAVERACING, el radiador queda fijo. No transmite vibraciones apreciables al chasis porque los casquillos de goma originales siguen haciendo su trabajo. En conducción normal no se nota diferencia, pero en conducción deportiva o en tramos con baches, la ausencia de movimiento del radiador da tranquilidad.
Estéticamente, el cambio es evidente. En un vano motor de Subaru, donde los detalles en color quedan muy vistosos, estos soportes aportan un toque limpio y de calidad, sobre todo si se combinan con otros accesorios anodizados del mismo color.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Material y acabado de calidad, con anodizado resistente al calor y la corrosión.
- Tornillería de acero inoxidable, que no se degrada con el tiempo.
- Relación calidad-precio equilibrada frente a alternativas como Mishimoto o Perrin, que ofrecen un producto similar a un coste más elevado.
- Reducción de peso apreciable frente a los soportes de acero originales.
Aspectos mejorables:
- No incluyen los casquillos de goma; si los originales están deteriorados hay que buscarlos aparte.
- La ausencia de instrucciones puede llevar a errores de alineación en montajes caseros.
- Sería deseable que el fabricante publicase una tabla de compatibilidades más detallada por modelo y año.
Veredicto del experto
Estos soportes de radiador RAVERACING son una mejora sencilla, bien ejecutada y con una relación calidad-precio correcta. No inventan nada nuevo, pero cumplen su función sin sorpresas. Los recomiendo para cualquier Subaru con más de 80.000 km donde los soportes originales ya hayan perdido tensión, o para preparaciones donde se busca una fijación sólida y un acabado estético cuidado. La clave del éxito está en una instalación cuidadosa: respetar la alineación del radiador, reutilizar los casquillos de goma en buen estado y apretar con el par adecuado (no excesivo, que el aluminio es más blando que el acero). Si se hace así, es un montaje que no da problemas y aguanta perfectamente tanto el día a día como el uso en circuito.














