Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo ya unos cuantos años montando escapes aftermarket en motos de todo tipo, y cuando me llegó este silenciador universal de 60mm con recubrimiento de fibra de carbono, lo primero que me llamó la atención fue su acabado. A simple vista, la calidad visual es notable: el tejido de carbono se ve auténtico, sin esas imitaciones plásticas que abundan en el mercado de accesorios low-cost. Tras haberlo instalado en una Ninja 400, una MT-07 y una CB1000R, puedo dar una valoración bastante completa de lo que ofrece y dónde se queda corto.
Se trata de un silenciador de concepto universal, pensado para acoplarse a cualquier colectar trasero con salida de 60mm de diámetro exterior. Su planteamiento es sencillo: ofrecer una mejora estética y sonora sin necesidad de invertir en un sistema de escape completo de marca reconocida. Y en eso, hay que decir que cumple razonablemente bien.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo está fabricado en aleación ligera —parece aluminio— y el recubrimiento exterior es fibra de carbono real, no una lámina adhesiva como la que encontramos en productos de inferior calidad. Al tacto se nota la diferencia: la superficie es rugosa y con la textura característica del trenzado de carbono, no lisa ni brillante como un vinilo. Tras varias semanas de uso a temperaturas normales de conducción, el acabado ha mantenido su integridad, aunque como apunto en la descripción, empieza a perder ese brillo inicial y adopta un tono más mate, algo que es perfectamente normal en este tipo de materiales expuestos al calor cíclico.
Las soldaduras del cuerpo son limpias y uniformes. No he detectado porosidades ni rebabas internas que pudieran afectar al flujo de gases. La abrazadera de acero inoxidable que incluye tiene un tornillo de apriete que no se ha pasado ni ha mostrado signos de corrosión tras su uso en condiciones húmedas. El soporte metálico adicional para la fijación al basculante o chasis es robusto y tiene una pinta de acero que inspira confianza; no es de esos soportes de hierro fino que acaban cediendo con las vibraciones.
El interior aloja un núcleo de lana de vidrio de densidad media. No es la lana de acero que montan los escapes de competición, pero para el uso que se le presupone es más que suficiente. He desmontado el silenciador tras unos 2.000 kilómetros de uso mixto (ciudad y carretera) y la lana mantiene su forma, aunque lógicamente ha perdido algo de espesor en la zona más próxima a la entrada, donde las temperaturas son más altas. Esto es previsible y consecuente con el desgaste normal de este tipo de materiales.
Montaje y compatibilidad
El montaje es, efectivamente, directo si ya dispones de un colector aftermarket con salida de 60mm. En mi caso lo monté sobre un colector tipo megáfono en la Ninja 400 y sobre el colector de serie modificado en la MT-07. En ambos casos, el encaje fue bueno, aunque tuve que ajustar ligeramente la posición del soporte para que el silenciador quedara alineado con la estribera y sin roces con el basculante.
El kit incluye todo lo necesario: abrazadera de 60mm, soporte metálico, tornillos y arandelas. Solo necesitas herramientas básicas —llaves Allen y una llave dinamométrica, que siempre recomiendo usar para no pasarse con el apriete de las bridas—. El tiempo de instalación no supera los 20 minutos si ya tienes experiencia con este tipo de piezas.
En cuanto a compatibilidad, la lista de modelos que indica el fabricante es orientativa. Cualquier moto con un colector de 60mm y suficiente espacio libre en el tren trasero puede montarlo. Eso sí, recomiendo encarecidamente medir la distancia desde la salida del colector hasta el punto de anclaje más cercano del chasis antes de comprarlo, porque la longitud del silenciador puede ser un problema en motos con escapes muy cortos o con escapes bajos tipo underseat.
Rendimiento y sonido
Aquí es donde las cosas se ponen interesantes. El sonido resultante es más grave y envolvente que el escape original en todas las motos donde lo he montado. En la Ninja 400, el cambio es especialmente notable: pasa de sonar como una moto de escuela a tener un tono deportivo y redondo a medio régimen. Por encima de 6.000 vueltas, se vuelve más presente sin resultar estridente, gracias al filtrado que proporciona la lana de vidrio.
En la MT-07, el efecto es similar pero más sutil, probablemente porque el bicilíndrico ya tiene un carácter sonoro más marcado de serie. En la CB1000R, el resultado fue el más convincente: el cuatro en línea gana profundidad y la moto suena más cohesionada a altas revoluciones.
En cuanto a rendimiento puro, no hay ganancia de potencia significativa. Este tipo de silenciadores no están diseñados para eso; su función es modificar el tono y aligerar algo el peso respecto al silenciador original —en torno a 1-1,5 kg menos en mi experiencia—. Si alguien busca una mejora real de caballos, tendrá que irse a un sistema completo con colector de mayor diámetro y cartografía ajustada.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Acabado visual convincente para su rango de precio. La fibra de carbono real aporta una presencia que justifica la inversión desde el punto de vista estético.
- Instalación sencilla y sin modificaciones permanentes. Cualquier taller con herramientas básicas puede montarlo en menos de media hora.
- Sonido equilibrado que mejora el carácter de la moto sin resultar molesto para rodajes largos ni para los oídos del pasajero.
- Construcción robusta que aguanta bien las vibraciones y las variaciones térmicas del día a día.
Aspectos mejorables:
- Sin homologación, lo que limita su uso a circuito o nos obliga a montar el original en la ITV. En algunos talleres de la zona me han comentado que inspectores de ciertas comunidades autónomas son más permisivos que otros, pero es una lotería.
- La lana de vidrio compacta con el tiempo, lo que hace que el sonido se vuelva progresivamente más agresivo. Conviene rellenar o reemplazar el material cada 10.000-15.000 kilómetros si queremos mantener el tono original.
- El diámetro de 60mm limita ligeramente el flujo en motos de alta cilindrada que ya monten colectores de mayor sección. Para motos de 600-1000cc funciona bien, pero en máquinas preparadas con colectores de 68mm o superiores, puede crear un cuello de botella mínimo.
- No incluye adaptadores para diámetros distintos, lo que restringe algo la versatilidad real del "universal".
Veredicto del experto
Este silenciador es una solución práctica y económica para quien quiera darle un toque deportivo a su moto sin meternos en sistemas completos que multiplican el presupuesto por tres o cuatro. La calidad de fabricación es digna de mención para su franja de precio: se nota que no es una pieza de usar y tirar, sino algo que puede convivir con tu moto durante varios miles de kilómetros con un mantenimiento mínimo del relleno interior.
¿Lo recomendaría? Sí, con matices. Si tu objetivo es mejorar el sonido y la estética para uso particular o de circuito, es una compra inteligente. Si lo que buscas es pasar la ITV con total tranquilidad o extraer el máximo rendimiento de tu motor, tendrás que mirar opciones con homologación o sistemas específicos de cada modelo. Para el uso diario y para darle carácter a motos que, como la Ninja 400 o la MT-07, merecen sonar mejor de lo que suenan de fábrica, este silenciador cumple con creces.












