





Si quieres renovar el sonido y la estética del escape de tu moto sin cambiar el sistema completo, este silenciador universal encaja en un amplio rango de diámetros de entrada (36 a 51 mm). Modelos como la Panigale, GSX-S 950, 700CL-X, MT-10, Vitpilen 401, RC 8C o F3 800R son compatibles, aunque siempre conviene medir el tubo original antes de comprar.

El montaje es relativamente sencillo si tienas algo de maña: se acopla al tubo de escape existente y se fija con las abrazaderas incluidas. Al ser un componente de marca genérica, el acabado puede variar, pero cumple bien su función si buscas una solución económica sin complicaciones.


¿Para quién es ideal? Para motociclistas que quieren cambiar la estética trasera de la moto o reemplazar un silenciador dañado sin desembolsar el precio de una pieza original. No es un silenciador de competición ni está homologado para cirular en vías abiertas en todos los países, así que revisa la normativa local antes de instalarlo.

Es compatible con cualquier moto cuyo tubo de escape tenga un diámetro exterior de entre 36 y 51 mm. Modelos como Panigale, GSX-S 950, MT-10, Vitpilen 401 y RC 8C suelen encajar, pero siempre mide el tubo antes de comprar.
No. El silenciador se fija mediante abrazaderas de apriete, sin necesidad de soldadura ni modificaciones permanentes en el escape original.
Suele modificar el tono del escape, dándole un sonido más profundo. El cambio exacto depende del diámetro del tubo y del diseño previo del sistema de escape de cada moto.
La construcción es metálica, con un acabado que busca resistencia y durabilidad. Al ser un producto genérico, conviene revisar el estado de la soldadura y las abrazaderas antes de instalarlo.
Sí, siempre que el diámetro del tubo de escape esté dentro del rango de 36 a 51 mm. El diseño universal lo hace apto tanto para motos de media como de alta cilindrada.