






Si buscas un silenciador de proyecto de escape de motocicleta para personalizar el sonido y la estética de tu moto, este accesorio universal en diámetros de 51 mm y 60 mm se adapta a una amplia gama de modelos populares como PCX160, Ninja 250SL, CB500F, XSR700, R1, ZX10R y S1000R. Está diseñado para quienes quieren un escape con carácter sin complicarse con adaptaciones complejas.

Fabricado en acero con tratamiento anticorrosión, soporta las condiciones de uso diario y rutas largas sin perder aspecto. Su montaje es directo gracias a los soportes y abrazaderas incluidas, aunque conviene verificar la compatibilidad con el diámetro del tubo de escape original antes de comprar.


Este silenciador encaja bien en proyectos de personalización donde se busca un escape de moto con sonido más profundo y un look más agresivo. Es apto tanto para motos de baja cilindrada (scooters PCX160, Ninja 250SL) como para naked y deportivas de media-alta cilindrada (CB500F, XSR700, R1, ZX10R, S1000R). Si tu moto no está en la lista, mide el diámetro del tubo de escape original para confirmar la compatibilidad.

Al tratarse de un silenciador tipo proyecto, puede requerir pequeños ajustes en el anclaje o en el tubo de conexión. No es un recambio directo OEM, sino una pieza pensada para talleres o aficionados con conocimientos básicos de mecánica. Si prefieres una instalación plug-and-play sin modificaciones, valora si este nivel de personalización se ajusta a lo que buscas.

Depende del grosor del tubo de escape de tu moto. Mide el diámetro exterior del tubo original con un calibre. Si está cerca de 51 mm, elige esa opción; si es más grueso, opta por 60 mm.
Es posible, pero deberás medir el diámetro del tubo de escape y comprobar si el soporte puede fijarse al basculante o chasis. Al ser universal, puede requerir adaptación.
Viene con abrazaderas y soportes de fijación. Sin embargo, es recomendable tener herramientas básicas (llaves, calibre) y experiencia en montaje de escapes, ya que no es un recambio directo OEM.
Sí, el sonido se vuelve más grave y deportivo. El cambio es notable, aunque sin llegar a ser excesivamente ruidoso gracias al diseño del silenciador interno.
Está fabricado en acero con tratamiento anticorrosión, pensado para soportar temperaturas de escape y exposición exterior. Con un mantenimiento básico (limpieza ocasional), se conserva en buen estado.
