Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado este silenciador AT2 en una Yamaha MT-03 de 2020 con casi 25.000 kilómetros y posteriormente en una Honda CBR500R de un compañero, ambas con colector de entrada de 60 mm. Es una solución del tipo slip-on pensada para quienes buscan mejorar el aspecto y el sonido sin invertir en un sistema completo. El enfoque es práctico y honesto: no promete ganancias de potencia ni homologación individual, pero cumple su función dentro de lo que cabe.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo es de acero con pintura negra resistente al calor. El acabado mate se mantiene razonablemente bien tras varios meses de uso, aunque la experiencia me dice que la lluvia y la sal de invierno pasan factura si no se da un mantenimiento básico. Los detalles con aspecto carbono en la sección final son estéticos y, hay que ser honestos, tienen un aspecto aceptable desde la distancia pero se notan como decoración de resina. La soldadura de las uniones me pareció correcta en ambas instalaciones, sin porosidades visibles ni rebordes exagerados.
El tubo de adaptación de 60 mm que incluye el kit tiene un grosor de pared suficiente para una instalación firme. No es una pieza de aluminio ni de titanio, por lo que hay que situarlo en su lugar: producto de gama media-baja con lo que eso implica.
Montaje y compatibilidad
La instalación es directa. En la MT-03, el proceso consistió en desmontar la abrazadera original del silenciero de serie, colocar el tubo adaptador, ajustar la nueva abrazadera de 60 mm y fijar el silenciador con la tornillería incluida. Todo en unos 25 minutos, sin cortes ni soldaduras. La CBR500R siguió el mismo procedimiento, con la particularidad de que el espacio bajo el asiento requiere mover ligeramente la batería para tener acceso al colector, pero sin complicaciones reales.
Es importante verificar que el colector de tu moto tenga un diámetro exterior de 60 mm. Si la medida varía, la abrazadera no ajustará bien y podrán generarse vibraciones o fugas de gases. El kit no incluye funda térmica, algo que deberías valorar aparte si circulas mucho por ciudad con riesgo de quemaduras accidentales.
Rendimiento y resultado final
El sonido con el DB Killer puesto es moderado, dentro de lo que se considera aceptable en entornos urbanos. Al retirarlo, el tono se vuelve más grave y constante, con un carácter deportivo sin llegar a ser estridente. En las dos motos probadas, la diferencia se notó claramente desde el ralentí.
En cuanto a rendimiento, no esperes mejoras de potencia significativas. El diseño cilíndrico con relleno absorbente básico no modifica la contrapresión de forma relevante. Lo que sí notarás es una ligera ganancia en respuesta del motor a medias revoluciones, probablemente por la reducción de peso respecto al silenciero de serie, aunque es un efecto sutil que no justifica por sí solo la instalación.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los aspectos positivos destaco:
- Montaje directo en menos de 30 minutos con las herramientas habituales.
- DB Killer extraíble con un solo tornillo, lo que permite cambiar el sonido sobre la marcha.
- Precio competitivo frente a alternativas de marcas más consolidadas.
- Acabado general correcto para el rango de precio.
Los aspectos que podrían mejorarse:
- La falta de homologación individual, algo que deberías considerar si circulas por Autopista o haces inspecciones técnicas frecuentes.
- El acabado negro mate requiere limpieza periódica tras la lluvia para evitar el desgaste prematuro.
- No incluye funda térmica, un accesorio recomendable para uso urbano.
- Los detalles tipo carbono son puramente decorativos y poco resistentes al calor prolongado.
Veredicto del experto
Es un silenciador que cumple para quien busca una mejora estética y sonora sin complicaciones ni gran inversión. Lo recomiendo si tienes una MT-03 o CBR500R con colector de 60 mm y no necesitas homologación específica ni ganancias de potencia. Si tu prioridad es el rendimiento o la durabilidad a largo plazo, existen opciones de marcas especializadas que ofrecen mejor acabado y certificación, pero el precio sube considerablemente. Para un uso diario con toques deportivos ocasionales, esta pieza es una opción sólida dentro de su categoría.










