Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
He montado separadores de este formato en varios todoterrenos y pick-up con patrón 6x139,7, y los 25 mm por lado producen un cambio visual y funcional apreciable: la rueda queda 25 mm más desplazada hacia el exterior, lo que supone un aumento total de 50 mm en el ancho de vía del eje.
La medida resulta interesante cuando se busca corregir una llanta con demasiado desplazamiento positivo, ganar espacio respecto a ciertos componentes interiores o conseguir una postura más ancha sin cambiar inmediatamente de llantas. No obstante, no es un accesorio universal para cualquier vehículo 6x139,7. El diámetro de buje de 67,1 mm, la rosca M12x1,5 y la geometría de la llanta deben coincidir exactamente.
Por el grosor, los considero más adecuados para una preparación estética moderada o para un uso mixto carretera-pista que para una configuración extrema de competición. En un vehículo de uso diario, el resultado depende mucho del estado de la suspensión, del neumático y de la calidad del montaje.
Calidad de fabricación y materiales
El diseño es de tipo atornillado al buje, con fijación propia y tuercas de extremo abierto. Este sistema es preferible a los separadores universales sin centrado porque mantiene una unión más definida entre buje, separador y llanta, siempre que las superficies de contacto estén limpias y las medidas sean correctas.
El centrado de 67,1 mm es un punto importante. En los vehículos compatibles, el separador debe asentarse sobre el resalte del buje sin holguras perceptibles. Si queda apoyado únicamente en los pernos, pueden aparecer vibraciones, especialmente entre 80 y 120 km/h. También hay que revisar que el diámetro exterior de 178 mm no interfiera con la parte posterior de la llanta.
Echo en falta información más concreta sobre el material, el tratamiento superficial, la resistencia de los pernos y el par de apriete específico de las tuercas suministradas. En el mercado existen alternativas que detallan, por ejemplo, aluminio tratado y tornillería de calidad 10.9, pero esa información debe constar de forma clara antes de comparar productos de esta categoría.
Montaje y compatibilidad
El montaje no es complicado, aunque requiere más precisión que instalar una llanta convencional. Yo lo realizo siempre con el vehículo apoyado de forma segura, desmontando la rueda y limpiando el buje con un cepillo de alambre y limpiador de frenos. No conviene aplicar grasa entre las caras de apoyo: puede alterar el asiento y facilitar que la unión pierda precarga.
Antes de fijar el separador compruebo cinco puntos:
- Patrón de pernos 6x139,7.
- Diámetro de buje de 67,1 mm.
- Rosca M12x1,5.
- Longitud y protrusión de los pernos originales.
- Espacio disponible entre neumático, aleta, amortiguador y brazo de suspensión.
Las dos unidades deben instalarse en el mismo eje, nunca una sola en un lado. Si se pretende modificar ambos ejes, hace falta otro juego. En un Mitsubishi L200 o un Mitsubishi Pajero con estas medidas, verificaría igualmente el año, el acabado y el tipo de llanta, porque una misma denominación comercial puede incorporar variaciones de buje o de tornillería.
Las tuercas de extremo abierto son útiles cuando el perno sobresale dentro del separador, pero hay que comprobar que la longitud libre no exceda la profundidad de la tuerca. Con llantas de acero o llantas con alojamientos poco profundos, el contacto puede producirse antes de que la rueda quede completamente apoyada.
Rendimiento y resultado final
En una pick-up 4x4 utilizada para desplazamientos diarios y pistas de tierra, el cambio más evidente fue la posición exterior de las ruedas. La dirección se sintió ligeramente más pesada al maniobrar en parado y aumentó algo el esfuerzo sobre rodamientos, rótulas y componentes de dirección. Es un efecto normal al incrementar la distancia entre el centro de la huella y el plano del buje.
Tras recorrer varios cientos de kilómetros, incluyendo autopista, carreteras secundarias y caminos con baches, el comportamiento se mantuvo correcto cuando el centrado era preciso y el apriete se había revisado. En otra instalación sobre un vehículo con neumáticos todoterreno más anchos, fue necesario comprobar cuidadosamente el roce al girar a tope y con la suspensión comprimida. El separador no crea espacio adicional en el paso de rueda: únicamente desplaza la rueda hacia fuera.
También conviene recordar que una mayor anchura de vía no equivale automáticamente a mejor estabilidad. Puede mejorar la sensación de apoyo lateral, pero el resultado final depende de la geometría de suspensión, el desplazamiento de la llanta y el compuesto del neumático.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Grosor de 25 mm, suficiente para un cambio visible sin recurrir a medidas excesivas.
- Patrón 6x139,7 en vehículo y rueda.
- Centrado específico de 67,1 mm.
- Tuercas de extremo abierto incluidas.
- Instalación reversible y compatible con la llanta original si todas las cotas coinciden.
Aspectos mejorables:
- Solo incluye dos unidades, por lo que está limitado a un eje.
- Falta información detallada sobre material, dureza y resistencia de la tornillería.
- No se indica un par de apriete específico para el conjunto.
- Puede provocar roces con neumáticos sobredimensionados o llantas de determinado desplazamiento.
- Aumenta la carga sobre rodamientos y elementos de dirección.
Después del montaje, aprieto con llave dinamométrica siguiendo el valor del fabricante del vehículo y vuelvo a comprobarlo tras unos 50-100 km. También inspecciono periódicamente posibles marcas de movimiento, corrosión entre superficies y cualquier vibración nueva.
Veredicto del experto
Los Madcardiy de 25 mm son una solución razonable para un vehículo con patrón 6x139,7, buje de 67,1 mm y rosca M12x1,5 que necesite desplazar las ruedas hacia fuera. Su funcionamiento depende menos del grosor que de la exactitud del centrado, del asiento contra el buje y de la correcta compatibilidad con la llanta.
Los recomendaría para una preparación moderada, siempre instalados por parejas en el eje y con una revisión posterior del apriete. No los compraría únicamente porque el vehículo comparta el patrón 6x139,7: el diámetro central, la tornillería y el espacio disponible son igual de determinantes. Además, antes de circular por vías públicas en España, comprobaría la legalización necesaria de la reforma y su posible repercusión en la ITV.










