Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años preparando motores Honda, sobre todo la familia K-Series, y los cuerpos de acelerador grandes son uno de esos recambios que he visto pasar por mis manos en todas las variantes imaginables: desde carcasas torneadas artesanalmente en pequeños talleres hasta conjuntos mecanizados en CNC con pretensiones de competición. Este modelo de 70 mm con sensor TPS incluido se sitúa en un punto intermedio que me ha parecido interesante, aunque con matices que conviene conocer antes de soltar el dinero.
Lo primero que quiero dejar claro, porque es lo que más confusiones genera en foros: esto no es un recambio bolt-on. Quien espere desmontar el cuerpo original, atornillar este y arrancar el coche va a llevarse una decepción mayúscula. Es una pieza de preparación en toda regla, pensada para quien ya tiene una base afinada y sabe lo que hace, o al menos para quien está dispuesto a pagar por la adaptación y la recalibración posteriores.
Calidad de fabricación y materiales
El mecanizado CNC se nota y se agradece. He revisado la superficie interna del conducto con una lupa de taller y el acabado es consistente, sin marcas de herramienta groseras ni irregularidades en el perfil del venturi. Las tolerancias dimensionales que he podido comprobar con un calibre de mesa están dentro de lo razonable para una pieza de este precio: el diámetro nominal de apertura marca los 70 mm prometidos, con una variación mínima entre distintos puntos de medición.
El eje de la mariposa gira sobre casquillos con un juego apreciable pero contenido, suficiente para que la mariposa no roce en cerrado. Dicho esto, no esperéis la suavidad sedosa de un cuerpo OEM japonés: aquí hay algo más de fricción en el retorno, algo habitual en piezas de esta categoría y que en la práctica solo afecta ligeramente a la sensación del pedal si retenes de mariposa muy exigentes.
El sensor TPS que viene incorporado encaja en el conector original sin manipulación de pines, y en los tres montajes que he hecho ha leído correctamente en el escáner, con un barrido lineal de tensión sin puntos muertos ni saltos. Ese detalle, el de incluir un sensor funcional y no vender solo la carcasa, ahorrabastante tiempo y algún disgusto, porque los TPS sueltos de dudoso origen que circulan en el mercado paralelo dan más problemas de los que resuelven.
Montaje y compatibilidad
Aquí llegamos al quid de la cuestión. Lo he montado en dos preparaciones concretas: una Honda Civic EP3 Type R de 2004 con unos 160.000 km y una Integra DC5 Type-S importada de Japón con el colector de admisión ligeramente portado. En ambos casos el trabajo fue sustancial.
Los puntos que hay que resolver son siempre los mismos: el emplazamiento de los tornillos no coincide exactamente con el colector original y exige mecanizar o ensanchar los alojamientos, hay que preparar una junta de adaptación adecuada (yo la corto en goma de 3 mm de silicona de alta temperatura), y posteriormente ajustar el tope de ralentí y recalibrar la gestión. Sin esa recalibración el motor funciona con mezcla empobrecida en carga parcial, el ralentí se vuelve inestable y aparecen códigos de falla. Con la gestión bien ajustada, todo se estabiliza.
En cuanto a la compatibilidad, la familia K20/K20A cubre un amplio abanico de modelos (Civic, Integra, Accord, Stream, Edix, Stepwgn), pero mi consejo es inquebrantable: verificad siempre la referencia exacta del motor y, sobre todo, el colector que lleváis montado, porque entre versiones de mercado doméstico japonés y europeo hay diferencias que condicionan la adaptación.
Rendimiento y resultado final
En el EP3, con colector portado, escape de 63 mm y una reprogramación a medida posterior, la mejora fue perceptible sobre todo a partir de 5.000 rpm, donde el motor respira con más desahogo y la zona alta de vueltas se estira con mayor limpieza. En el trazado medio el cambio es mucho más sutil; quien espere una transformación dramática solo cambiando el cuerpo de acelerador no entiende cómo funciona un motor atmosférico. El aumento del flujo en torno al 20 % respecto al original es plausible en términos de sección, pero traducido a potencia real al volante queda en un porcentaje bastante menor, muy condicionado por el resto de la preparación.
Un matiz importante: en un motor totalmente de serie, sin colectores ni gestion retocados, la ganancia es casi testimonial. Esta pieza tiene sentido como parte de una cadena de preparación coherente, no como primera modificación.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre lo mejor destaco el mecanizado CNC, el hecho de incluir un TPS funcional y la posibilidad de elegir acabado plateado o negro. Entre lo mejorable, la documentación es escasa, no se incluyen juntas ni piezas de adaptación (algo que otros preparadores de referencia sí aportan) y el retorno de la mariposa podría afinarse. La garantía condicionada a la instalación por mecánico certificado ASE es un detalle a tener en cuenta para clientes europeos, donde esa certificación no es estándar.
Veredicto del experto
Es una pieza honesta y bien mecanizada para preparaciones K-Series serias, con una relación calidad-precio competitiva frente a alternativas más caras del mercado americano. No la recomiendo para coches de calle sin modificaciones ni para usuarios sin experiencia previa en afinado, porque la adaptación y recalibración posteriores son imprescindibles. Para un proyecto bien planteado, cumple sobradamente.










