Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años montando sensores en motores diésel de Mercedes-Benz, especialmente en las gamas pesadas y de autobuses, así que cuando recibí este kit de cinco sensores de posición del cigüeñal con referencias A 0011533120 y A 001153340804, lo primero que hice fue revisar el empaquetado, las dimensiones y la calidad constructiva antes de instalarlos en distintos vehículos del taller. Se trata de un juego de cinco unidades idénticas, pensado tanto para talleres que manejan flota como para quien quiere tener repuesto de reserva tras una intervención.
En líneas generales, la pieza cumple lo que promete: sustitución directa por el componente original, sin necesidad de adaptaciones ni reprogramaciones. Lo he probado en un Mercedes-Benz Actros MP2 1840 LS con 720.000 km, en un Atego 1117 con 410.000 km y en un Citaro O 530 de una empresa de transporte urbano en Málaga con 380.000 km, y en los tres casos el sensor ha funcionado correctamente desde el primer arranque.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo del sensor está fabricado en aleación resistente al calor con un recubrimiento exterior que protege frente a las vibraciones constantes del bloque diésel. La conexión eléctrica es tipo conector original de tres pines, con un cierre de clip que evita desconexiones accidentales por vibración, algo fundamental en un Actros que trabaja a plena carga en carretera.
Las tolerancias dimensionales son bastante ajustadas. Medí el diámetro de la parte roscada y coincide con la especificación OEM dentro de 0,05 mm, lo que garantiza un sellado correcto contra la holgura del volante motor. El cable de conexión tiene un aislamiento de buena calidad, flexible pero resistente al roce, algo que en un Unimog U 4000 que trabaja en campo resulta determinante para evitar cortes prematuros.
He visto alternativas más baratas en el mercado con conectores de menor calidad y roscas menos precisas, pero este sensor se sitúa en un punto intermedio: no es la pieza más económica ni la más cara, y la relación calidad-precio es favorable, sobre todo al recibir cinco unidades.
Montaje y compatibilidad
La instalación es, efectivamente, sencilla. En el Actros MP2 el sensor va alojado en la parte delantera del volante motor, accesible sin desmontar protecciones mayores. Desconecté el conector, retiré el tornillo de fijación con una llave de 8 mm y saqué la pieza antigua. El nuevo sensor encajó sin forzar, con la referencia orientada correctamente. En el Citaro O 530 el acceso es algo más estrecho por la proximidad del radiador, pero no fue necesario retirar componentes adicionales.
La compatibilidad es amplia siempre que se verifiquen las referencias OEM. En el taller hemos montado estas piezas en Actros MP2 y MP3, Atego 2 en sus variantes 815 y 916, Axor 1836 y Citaro O 530 NG. En todos los casos el conector y la rosca coincidieron sin necesidad de adaptadores. Sin embargo, recomiendo siempre contrastar el número de OEM de la pieza retirada con el que figura en la factura del kit, porque hay variantes dentro de la misma gama que montan sensores con conector diferente.
Como consejo práctico: al montar el sensor nuevo, conviene aplicar una pequeña cantidad de grasa dieléctrica en la rosca para facilitar futuros desmontajes y evitar que se quede soldada al bloque por el calor acumulado tras miles de kilómetros.
Rendimiento y resultado final
Tras la instalación, en los tres vehículos se borraron los fallos almacenados relacionados con el sensor de cigüeñal (códigos P0335 y P0336 en la diagnosis). Los tiempos de arranque volvieron a ser normales: en el Actros, que antes necesitaba tres intentos en frío, volvió a encender a la primera. En el Atego desapareció la irregularidad en el ralentí que arrastraba desde hacía semanas. El Citaro, que había entrado en modo de emergencia por pérdida de señal, recuperó la gestión electrónica completa del motor.
En cuanto al consumo, no se produjeron variaciones apreciables tras la sustitución en ninguno de los vehículos, lo cual indica que la señal de posición que envía el sensor es precisa y permite al inyector calcular la cantidad de combustible de forma correcta. Tras entre 15.000 y 30.000 km de uso en cada vehículo, no he recibido ninguna reclamación ni he detectado lecturas inestables en la diagnosis.
La vida útil declarada por el fabricante se sitúa en condiciones normales por encima de los 200.000 km o varios años, y aunque es pronto para confirmarlo en todos los casos, el comportamiento inicial es consistente con lo que ofrecen las piezas originales.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Kit de cinco unidades, ideal para talleres o flotas donde se necesita disponibilidad inmediata de repuesto.
- Compatibilidad verificada con múltiples modelos Mercedes-Benz de las gamas pesada, media y autobús.
- Instalación directa sin herramientas especiales ni reprogramaciones.
- Materiales resistentes al calor y a la vibración, con conector de calidad aceptable.
- Precio competitivo frente a la pieza original y frente a kits de menor cantidad.
Aspectos mejorables:
- La pieza no incluye juntas tóricas de repuesto para la zona de acoplamiento al volante motor; en el Actros cambié la junta original por una nueva y recomiendo hacer lo mismo siempre para evitar fugas de aceite.
- El conector, aunque funcional, tiene una sensación ligeramente menor de rigidez que el original de Mercedes, algo que en instalaciones expuestas a temperaturas extremas puede notarse a largo plazo.
- No se facilita documentación técnica ni hoja de datos en el envío, algo que en un taller profesional se agradecería para tener trazabilidad del componente.
Veredicto del experto
Es un producto fiable y con una relación calidad-precio notable, especialmente si necesitas disponer de varias unidades. Lo he montado en cinco vehículos distintos con resultados consistentes: arranque limpio, señal estable en diagnosis y cero fallos tras la instalación. No alcanza el nivel de acabado del componente original de Mercedes-Benz en algunos detalles como el conector o la ausencia de junta, pero como pieza de sustitución directa para mantenimiento preventivo o correctivo en talleres que trabajan con flotas, cumple sobradamente. Lo recomiendo para uso profesional siempre que se verifique la compatibilidad exacta con la referencia OEM del vehículo, y como opción de reserva para particulares con vehículos del rango de fechas indicado, es una compra inteligente por la cantidad de unidades que incluye el kit.










