






El sensor de óxido de nitrógeno (NOx) 11787587129 5WK96610L de WEIDA AUTO PARTS es un recambio directo para motores de gasolina N43 y N53 de BMW. Este componente se encarga de medir la concentración de óxidos de nitrógeno en los gases de escape para que la unidad de control ajuste la combustión y active los sistemas anticontaminación.
Si conduces un BMW de los años en que estos motores se comercializaron (aproximadamente 2006-2013), es probable que este sensor forme parte del sistema que evita que el testigo de avería del motor se encienda sin razón aparente.

El sensor es compatible con los siguientes chasis equipados con motor N43 o N53:
El sensor sustituye a los números de pieza originales 11787587129, 11787587128, 11787582327, 11787580518, 11787576908 y 11787565447. Antes de comprar, verifica que tu vehículo lleva motor N43 o N53 y confirma la pieza original montada.
Los síntomas más habituales de un sensor NOx desgastado son encendido del testigo del motor, aumento del consumo de combustible y fallo en la ITV por emisiones. Si el diagnóstico apunta a este componente, sustituirlo a tiempo evita daños en el catalizador y en el sistema AdBlue en modelos que lo incorporan.
Se monta en el sistema de escape, antes o después del catalizador según el modelo. La instalación es sencilla si tienes experiencia mecánica: localiza el conector, retira el sensor antiguo con una llave de vaso específica para sensores de oxígeno y coloca el nuevo. Si no estás seguro, un taller especializado lo hace en pocos minutos.
No. Está diseñado exclusivamente para motores de gasolina de la serie N43 y N53 de BMW.
Son el mismo sensor. 11787587129 es el número de pieza original de BMW y 5WK96610L es la referencia del fabricante del componente.
Normalmente no. La unidad de motor reconoce el sensor nuevo tras unos ciclos de conducción. Si el testigo persiste, puede requerirse un borrado de códigos de avería con un escáner compatible.
Varía según el uso y la calidad del combustible, pero suele rondar entre 80.000 y 120.000 kilómetros en condiciones normales.
Requiere herramientas básicas y cierta experiencia. Si nunca has trabajado con sensores de escape, es recomendable acudir a un taller para evitar dañar el conector o el cableado.