Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo bastante tiempo trabajando con cargadores portátiles para vehículos eléctricos e híbridos enchufables, y el ROMADA me ha dado una impresión bastante sólida dentro de lo que es esta categoría de producto. No es un wallbox fijo, obviamente, pero para quien necesita flexibilidad o no tiene punto de carga instalado en casa, ofrece una solución funcional y bien pensada.
La potencia máxima de 7 kW en monofásico es correcta para uso doméstico. Con un coche como un Hyundai Kona Electric o un Kia e-Niro, por ejemplo, puedes recuperar entre 30 y 50 kilómetros de autonomía por hora de carga, dependiendo de las condiciones climáticas y del estado de la batería. No es carga rápida CCS, claro, pero para una toma de garaje o un enchufe industrial de 32 amperios es más que suficiente.
Lo que más valoro de este tipo de cargadores es la posibilidad de ajustarlos a la instalación eléctrica que tengas disponible. No todo el mundo tiene un circuito preparado para 32 amperios; hay quien tiene solo 10 o 13 amperios disponibles. Tener la opción de seleccionar 8, 10, 13, 16 o 32 amperios antes de cargar es un detalle que marca la diferencia y evita problemas con magnetotérmicos o différenciales.
Calidad de fabricación y materiales
El cable que he probado en la versión de 10 metros tiene un grosor adecuado, con una sección de cobre que soporta sin problemas la corriente máxima de 32 amperios. No nota esa sensación de cable "barato" que a veces se encuentra en cargadores de origen desconocido. La funda exterior es de un material termoplástico flexible pero resistente, que no se endurece excesivamente con el frío, algo importante si guardas el equipo en un trastero o lo usas en invierno.
El conector propietario (el que va al coche) encaja con holgura correcta: ni demasiado suelto ni con esa resistencia exagerada que termina deteriorando el puerto de carga del vehículo tras repetidos usos. LaPantalla OLED es un acierto; se ve bien bajo luz solar directa y la información que muestra es clara: amperios de carga, kilovatios inyectados, tiempo de sesión y estado de la conexión.
La protección IP65 es coherente con lo que ofrece la competencia en este rango de precio. Evidentemente no es un equipo diseñado para estar a la intemperie de forma permanente bajo la lluvia, pero salpicaduras accidentales o uso en exteriores puntuales no deberían darte problemas.
Montaje y compatibilidad
Aquí hay que ser preciso: el ROMADA no es un cargador "enchufa y listo" en el sentido de que antes de iniciar la carga hay que configurar los amperios deseados. Esto no es un defecto, es una característica. Si lo conectas a un enchufe doméstico de 16 amperios, seleccionas 13A; si tienes un industrialshuko o CEE de 32A, puedes subir a 32. Esto es bueno porque te da control, pero exige leer las instrucciones la primera vez.
He probado el equipo con varios vehículos: un Volkswagen ID.3, un BMW 330e híbrido enchufable y un Renault Zoe. En los tres casos la negociación con el puerto de carga fue correcta y la carga arrancó sin errores. El único punto a tener en cuenta es la longitud del cable: si tu punto de conexión está lejos del puerto de carga del coche, asegúrate de elegir una longitud suficiente. La opción de 20 metros existe precisamente para garajes comunitarios o coches parked en zonas complicadas.
El conector GB/T20234 indica que el fabricante también apunta al mercado chino, donde conviven dos estándares distintos. Esto no afecta al uso en Europa con vehículos que usan el estándar IEC 62196-2 (Tipo 2), que es el habitual aquí.
Rendimiento y resultado final
Tras varias semanas de uso con el Hyundai Kona, los resultados han sido coherentes con lo especificado: a 32 amperios y 230 voltios, el rendimiento real ronda los 6,8-7 kW en condiciones normales. No hay pérdidas significativas por calentamiento excesivo del cable, lo cual indica que la sección de cobre es la correcta y que el disipador o la gestión térmica del equipo funcionan como deben.
La función de apagado automático al completar la carga es práctica y evita dejar el equipo activo innecesariamente. El botón de reset de emergencia es un añadido que no todos los competidores incluyen y que en alguna ocasión puede salvarte de un bloqueo del sistema.
El rango térmico de -30 °C a +55 °C sitúa al equipo en un rango operativo amplio para uso en la mayor parte de climas europeos, incluyendo inviernos severos en la meseta o zonas de montaña.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre lo que me ha gustado destaca la flexibilidad de amperajes ajustables, que permite adaptar el cargador a instalaciones eléctricas variadas sin necesidad de equipamiento adicional. La pantalla OLED es útil y bien legible, el cable es de calidad y la opción de elegir entre cinco longitudes resuelve prácticamente cualquier escenario de garaje o acceso.
Como puntos mejorables, echo en falta un o algún sistema que detecte automáticamente la capacidad del circuito al que está conectado, como hacen algunos wallbox inteligentes. También echo de menos algún tipo de funda de transporte acolchada; el equipo es compacto pero no sumergible y meterlo en una bolsa con herramientas o accesorios de taller puede no ser lo ideal para preservar la pantalla.
Veredicto del experto
El ROMADA es un cargador portátil competente que cumple lo que promete sin florituras innecesarias. La calidad de fabricación es correcta para su rango de precio, la compatibilidad con la mayoría de vehículos eléctricos e híbridos del mercado europeo es amplia y la posibilidad de ajustar la corriente de carga lo convierte en un equipo versátil.
Si buscas una solución de carga para situaciones donde no tienes un punto fijo instalado, o simplemente quieres un respaldo para viajes o casas rurales, este tipo de equipos es una inversión razonable. Eso sí, asegúrate de que tu instalación eléctrica puede soportar la corriente que vayas a usar y de elegir la longitud de cable adecuada antes de pedirlo. Es un acierto para quien lo necesita y no pretende complicarse la vida.













