Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo más de quince años montando recambios en talleres especializados y una de las intervenciones más frecuentes que me encuentro es el reemplazo de los amortiguadores de maletero. Esos pequeños cilindros de gas que mantienen el portón abierto acaban perdiendo presión con el tiempo, especialmente en vehículos que tienen cierto kilometraje y se usan a diario. Por eso cuando me llegó este juego de resortes KUNSYOUKIM para el Honda CR-V III (2006-2011) decidí probarlos en un par de unidades que pasaron por el taller con el problema clásico: el maletero que se cierra solo o que baja de golpe al mínimo movimiento.
El producto llega bien embalado con los dos amortiguadores de gas, el manual de instrucciones y una garantía de dos años. La referencia OEM que aportan, 74820swa01, coincide con la especificación de Honda para este modelo concreto, lo cual ya es una buena señal de partida.
Calidad de fabricación y materiales
Aquí es donde empieza la evaluación seria. Estos resortes presentan un cuerpo de aluminio extrusionado que, en teoría, debería ofrecer buena resistencia estructural con un peso contenido. La varilla es de acero inoxidable, lo cual es un acierto porque la humedad que se genera en el maletero de un SUV acaba atacando las varillas cromadas de los amortiguadores originales tras unos años de servicio.
El refuerzo de fibra de carbono en la estructura interna llama la atención en la descripción, aunque debo ser honesto: en un amortiguador de gas para maletero, este refuerzo tiene más función de marketing que práctica real. Un cilindro de aluminio con buena calidad de parede y una varilla de acero inoxidable ya garantizan una vida útil más que correcta. Dicho esto, el acabado exterior es limpio, sin rebabas ni marcas de mecanizado que puedan retener suciedad o provocar óxido.
Las tolerancias dimensionales son ajustadas, lo cual es positivo. La longitud de 24,65 pulgadas (unos 625 milímetros) corresponde a lo que esperaríamos de un amortiguador original para este modelo. Si las medidas no coinciden con exactitud, el comportamiento del portón se ve claramente afectado: o bien no lo mantiene abierto del todo, o bien lo fuerza en exceso y dificulta el cierre.
Montaje y compatibilidad
Aquí tengo que ser bastante preciso porque es donde más fallos veo en piezas de recambio. El Honda CR-V III de esta generación tiene una compuerta trasera con un peso considerable, y la fuerza de los amortiguadores debe ser la adecuada para balancearla sin esfuerzo pero con suficiente retención.
La compatibilidad declarada abarca los acabados Base, Sport, EX, LX y SE del CR-V III entre 2006 y 2011. En la práctica, todos estos acabados comparten la misma carrocería de cinco puertas, por lo que los puntos de anclaje son idénticos. Ahora bien, hay una trampa: el CR-V III tuvo algunas variaciones en el equipamientos del portón trasero según mercado y año concreto. Algunos modelos incorporan sensores de lluvia o antenas integradas que pueden afectar al espacio disponible para los amortiguadores.
El proceso de montaje es directo si se siguen las instrucciones. Primero se recomienda colocar el amortiguador nuevo junto al antiguo para identificar la orientación correcta. El extremo con la cabeza roscada va hacia arriba (anclaje al portón) y el extremo liso hacia abajo (anclaje al cuerpo). Un detalle importante: estos amortiguadores vienen sin gas presurizado activado, lo cual facilita el manejo durante la instalación. Una vez colocados en los puntos de anclaje existentes, se presionan hasta que encajen los clips de retención. No se necesitan herramientas especiales ni conocimientos avanzados de mecánica.
El consejo que siempre doy: antes de quitar los amortiguadores viejos, apoya el portón con un cartón o mesa de trabajo para evitar que se cierre inesperadamente. Es una tontería que se puede evitar y save tiempo en reparaciones de carrocería.
Rendimiento y resultado final
Tras instalar estos resortes en dos unidades distintas del CR-V III, los resultados fueron satisfactorios. En el primer vehículo, un CR-V III EX del 2008 con 145.000 kilómetros, los amortiguadores originales llevaban meses fallando. El portón bajaba solo con cualquier movimiento y costaba trabajo mantenerlo abierto al cargar equipaje. Tras la instalación de los KUNSYOUKIM, el comportamiento mejoró de forma notable: apertura suave y progresiva, retención firme en cualquier posición entre cerrada y totalmente abierta, y sin ese sonido metálico que suelen hacer los amortiguadores degradados.
En el segundo vehículo, un CR-V III Base del 2007 con 98.000 kilómetros, los síntomas eran más sutiles pero igualmente molestos. El maletero se cerraba con un golpe seco que con el tiempo había aflojado las guías del cableado interior. Tras el cambio, el portón quedó perfectamente balanceado y la sensación de solidez mejoró considerablemente.
La presión de estos resortes está bien calibrada para el peso del portón del CR-V III. No son ni demasiado blandos ni excesivamente duros, algo que no siempre ocurre con recambios de terceros. He probado alternativas más baratas en otros vehículos y la diferencia de calidad se nota tanto en el tacto como en la durabilidad: los amortiguadores genéricos tienden a perder presión al cabo de seis meses o un año, mientras que estos dan sensación de mayor robustez mecánica.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Entre los puntos fuertes debo destacar la compatibilidad precisa con la referencia OEM, lo cual garantiza un ajuste sin holguras ni adaptaciones forzadas. La calidad de los materiales (aluminio y acero inoxidable) es superior a la media de las alternativas de precio similar. El acabado es limpio y los puntos de anclaje encajan en los alojamiento originales sin requerir modificación alguna. El precio, además, resulta competitivo frente a los repuestos originales de Honda, que suelen ser sensiblemente más caros.
Como aspectos mejorables, echo de menos una indicación más clara sobre la fuerza de apertura expresada en newtons. Algunos fabricantes incluyen esta información y resulta útil para comparar antes de comprar. También sería conveniente que el manual incluyera algún dato sobre el par de apriete necesario si se decide sustituir los clips de retención por otros nuevos. Por último, el servicio técnico que mencionan en la descripción no lo he necesitado, pero habría preferido contar con una dirección de contacto o correo electrónico visible en el packaging.
Veredicto del experto
Estamos ante un recambio de calidad correcta que cumple lo que promete para el Honda CR-V III de esta generación. La combinación de materiales resistentes a la corrosión y tolerancias ajustadas lo sitúa por encima de la media de las opciones económicas del mercado. No es un producto premium pero tampoco lo pretende: es una alternativa sólida y funcional a un precio razonable.
Si tu CR-V III tiene cierto tiempo y el maletero empieza a dar problemas, estos amortiguadores son una inversión que merece la pena. El montaje es sencillo, la compatibilidad está clara y el resultado tras la instalación es satisfactorio. Eso sí, asegúrate de verificar que la referencia OEM coincide con la de tu vehículo concreto antes de comprar, porque las variaciones entre años modelo pueden jugarte una mala pasada. En cualquier caso, si necesitas cambiar los resortes de elevación de tu maletero, esta es una opción que recomendaría sin dudarlo.














