Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
El Tomasetto AT09 Alaska es un reductor electrónico de una etapa destinado a instalaciones de GLP con inyección secuencial. Su función es recibir el gas en fase líquida, vaporizarlo aprovechando el calor del circuito de refrigeración y mantener una presión estable antes de los inyectores.
Es una pieza compacta y razonablemente sencilla de integrar en el vano motor. En motores atmosféricos de gasolina de cuatro cilindros y potencia media ofrece un margen de trabajo adecuado, siempre que la centralita esté correctamente calibrada y los inyectores tengan capacidad suficiente. La versión Alaska está orientada a motores de hasta aproximadamente 90 kW, es decir, unos 122 CV, aunque esa cifra debe interpretarse como un límite orientativo en condiciones ideales, no como una garantía para cualquier instalación.
Su diseño incorpora una etapa adicional de calentamiento en la salida, algo útil para reducir el riesgo de enfriamiento excesivo del reductor cuando se solicita gas durante aceleraciones prolongadas o con temperaturas exteriores bajas.
Calidad de fabricación y materiales
El cuerpo de aluminio fundido a presión transmite una buena sensación de robustez y ayuda a evacuar el calor del refrigerante hacia el conjunto interno. Sus dimensiones aproximadas son 120 x 125 x 105 milímetros y el peso ronda 1,55 kilogramos, por lo que no es especialmente pesado, pero requiere una fijación firme para evitar vibraciones y tensiones en las mangueras.
La electroválvula de entrada y el filtro integrado son dos soluciones prácticas. Reducen el número de componentes externos y simplifican el recorrido de la línea de GLP. También facilitan las operaciones de mantenimiento, aunque obligan a utilizar el elemento filtrante adecuado y a respetar los intervalos de sustitución.
La presión de salida puede ajustarse entre 0,9 y 1,8 bar, medida con el reductor desconectado del motor. En una instalación real no conviene escoger la presión de forma arbitraria: debe coincidir con la estrategia de la centralita, el tipo de inyectores y el mapa de funcionamiento del sistema.
Montaje y compatibilidad
El montaje no es complicado para un instalador especializado, pero sí exige precisión. La conexión de entrada utiliza una línea de 6 milímetros con rosca M10x1, mientras que la salida emplea un acople fijo de 12 milímetros. Es importante comprobar estas medidas antes de desmontar el reductor antiguo, porque no todos los kits utilizan los mismos racores ni las mismas longitudes de tubería.
La ubicación debe permitir que el circuito de refrigeración alimente correctamente el reductor y que las mangueras queden sin estrangulamientos. También hay que dejar acceso suficiente para retirar el filtro y revisar las conexiones. En vehículos compactos, como un Opel Astra 1.6 o un Renault Megane 1.6 con instalación secuencial, el espacio disponible puede condicionar más el montaje que las propias dimensiones del reductor.
Tras instalarlo, realizaría una prueba de estanqueidad, comprobaría la temperatura de trabajo y verificaría la presión mediante diagnosis durante ralentí, carga parcial y aceleración sostenida. No basta con que el motor arranque y cambie a GLP: una caída excesiva de presión puede provocar tirones, correcciones de combustible elevadas y conmutaciones a gasolina.
Rendimiento y resultado final
Cuando está bien dimensionado, el AT09 Alaska proporciona un suministro estable para motores de potencia media. En un turismo de cuatro cilindros y uso mixto, con trayectos urbanos, carretera y autopista, el comportamiento esperado es un cambio suave entre gasolina y GLP y una entrega de potencia prácticamente equivalente, siempre que la calibración sea correcta.
En vehículos con kilometrajes elevados, por ejemplo por encima de 150.000 kilómetros, el resultado depende mucho del estado de los inyectores, las bujías, las bobinas y los sensores de presión y temperatura. Cambiar únicamente el reductor no corrige una instalación mal ajustada ni compensa unos inyectores desgastados.
Comparado con reductores de mayor caudal, el Alaska tiene menos margen para preparaciones, motores turbo exigentes o potencias cercanas a su límite. Para esas aplicaciones resulta más apropiada una versión de mayor capacidad, como el Alaska Super, o un modelo moderno equivalente con mayor intercambio térmico y reserva de caudal. El fabricante ha sustituido oficialmente esta familia por versiones más recientes, por lo que conviene confirmar la disponibilidad de unidades y recambios antes de plantear una instalación nueva.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Formato compacto para vanos motores con poco espacio.
- Cuerpo de aluminio fundido a presión.
- Electroválvula y filtro integrados.
- Presión de salida regulable.
- Conexiones habituales en instalaciones secuenciales.
- Buena adecuación para motores atmosféricos de potencia media.
Aspectos mejorables:
- Su margen de potencia es limitado frente a reductores actuales de mayor caudal.
- La presión real depende mucho del estado del circuito de refrigeración y de la calibración.
- El filtro integrado requiere mantenimiento periódico.
- Al tratarse de un modelo sustituido por generaciones posteriores, la disponibilidad futura puede ser inferior.
- No es una opción universal para cualquier motor de gasolina ni para motores diésel.
Veredicto del experto
El Tomasetto AT09 Alaska sigue siendo una solución sensata para reparar una instalación de GLP existente cuando la potencia del motor, los racores y la configuración electrónica coinciden. Su construcción es sólida, el mantenimiento está relativamente simplificado y su comportamiento puede ser estable durante muchos kilómetros con una correcta alimentación de refrigerante y una calibración bien realizada.
No lo elegiría para una conversión nueva sin comparar antes sus prestaciones con un reductor actual de capacidad equivalente. Tampoco lo instalaría en un motor que se acerque al límite de 90 kW o que tenga una preparación que aumente notablemente la demanda de combustible. En su ámbito adecuado, sin embargo, ofrece una relación equilibrada entre tamaño, facilidad de integración y funcionamiento.













