





Esta máquina permite corregir deformaciones en llantas de aleación y acero mediante un torno de correa automático que moldea el cubo de la rueda con precisión. Diseñada para talleres de mantenimiento automotriz, trabaja en llantas dañadas por impactos o desgaste uniforme, devolviendo la concentricidad necesaria para una conducción segura y sin vibraciones. Su uso reduce significativamente el tiempo de reparación frente a métodos manuales tradicionales.
El sistema incorpora un cabezal de corrección ajustable que se adapta a distintos anchos de llanta (desde 13 hasta 24 pulgadas) y perfiles de neumático. El motor de transmisión directa mantiene una velocidad constante durante el proceso, evitSobrecalentamiento del material. Como se muestra en la imagen, el operador puede controlar la presión de corte en tiempo real para lograr un acabado uniforme sin comprometer la integridad estructural de la llanta.



Ideal para mecánicos especializados en alineación y balanceo, esta herramienta elimina la necesidad de desmontar completamente la llanta para correcciones menores. Funciona mejor en daños concentrados en el flange o el asiento del neumático, aunque no está diseñada para grietas estructurales o daños en los radios. El mantenimiento básico incluye lubricación mensual de guías y revisión de la tensión de la correa cada 50 horas de uso.
Para talleres que manejan alto volumen de llantas de aleación estándar (como las de vehículos de pasajeros), optimiza el flujo de trabajo al reducir el tiempo por pieza de 20-30 minutos a aproximadamente 8-12 minutos en casos típicos. No requiere instalación especializada más allá de una superficie nivelada y conexión eléctrica monofásica estándar.
Corrige deformaciones elásticas y plasticas en el flange y asiento de llantas de aleación o acero causadas por impactos contra bordillos o baches. No repara grietas en los radios ni daños que comprometan la estructura interna de la llanta.
Se recomienda conocimiento básico de geometría de llantas y uso de tornos convencionales. El sistema incluye paradas de seguridad y ajustes progresivos, pero una capacitación inicial de 2-3 horas garantiza resultados óptimos y evita sobrecorrección.
Además de la lubricación mensual de guías lineales, se debe verificar el paralelo del cabezal cada 100 horas usando un calibrador de esfera. La correa de transmisión necesita ajuste de tensión cuando se observe deslizamiento bajo carga máxima, aproximadamente cada 3 meses en uso intensivo.