Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Llevo años instalando radios chinas de distintas gamas y, cuando me llegó el Hizpo 7862 para el Fiat Doblo, lo primero que pensé es que ya era hora de que alguien hiciera una unidad específica para este modelo. El Doblo, siendo un vehículo de trabajo y familiar, suele llevar el equipo de serie más bien justo, y esta radio promete darle un salto considerable sin tocar el salpicadero. La he probado en un Doblo 2016 diésel, con más de 180.000 kilómetros, y también la he montado en una unidad de 2018. El resultado general es positivo, pero hay matices que conviene conocer antes de soltar el dinero.
Estamos ante un equipo 2 Din basado en Android, con pantalla QLED de 1280x720. El procesador de ocho núcleos, con dos núcleos A75 y seis A55, se nota que es de la generación actual de estos equipos: la interfaz va fluida, sin esos tirones que tenían las unidades de hace tres o cuatro años. No es un equipo de gama alta tipo Alpine o Pioneer, pero por el precio que tiene, el rendimiento está donde debe estar.
Calidad de fabricación y materiales
El marco específico para el Doblo 2015-2019 está bien resuelto en cuanto a integración. El plástico es de color negro, con una textura similar a la del salpicadero original, aunque algo más brillante. No es un acabado premium, pero tampoco da sensación de juguete. Eso sí, al tocarlo se nota que es un policarbonato tirando a duro; no se raya con facilidad, pero si apretamos demasiado al encajar las pestañas, puede saltar una lengüeta. En mi primera instalación, con el coche frío, el marco entró bien; en otra ocasión, con el salpicadero caliente por el sol, noté que cedía un poco más y encajó mejor. Es un detalle a tener en cuenta si trabajáis en climas cálidos.
La pantalla QLED ofrece unos colores bastante vivos y un ángulo de visión correcto. De día, con sol directo, se ve aceptablemente bien; no es una maravilla como las pantallas de los móviles actuales, pero cumple. El brillo máximo es suficiente para leer el navegador sin hacer esfuerzos. Eso sí, el cristal es un imán de huellas. Recomiendo llevar siempre un paño de microfibra en la guantera.
El chasis es metálico, con una tapa trasera que disipa el calor. El ventilador interno se escucha poco, pero está ahí; en un coche diésel no lo notas, en un eléctrico quizá te dé más la lata. Comparado con otras unidades genéricas sin ventilador, se agradece en trayectos largos de verano, sobre todo si llevas el navegador, Spotify y la carga del móvil a la vez.
Montaje y compatibilidad
Esta es la parte que más me ha gustado y la que más quebraderos de cabeza puede dar al mismo tiempo. El arnés está diseñado específicamente para el Doblo, así que la conexión eléctrica es prácticamente plug & play. Pero ojo: hablo de la alimentación y los altavoces. El control desde el volante funciona, pero dependiendo de la versión del Doblo, puede que necesites un adaptador que a veces ya viene incluido y otras no. En las dos unidades que monté, el control del volante funcionó sin problemas para volumen, cambio de canción y responder llamadas. La respuesta es rápida, sin el retardo que tienen algunas interfaces CAN baratas.
La instalación física es relativamente sencilla si has sacado alguna vez la radio de un Fiat. Con dos patillas de extracción se quita la unidad original, se desenchufa, se pasa el arnés nuevo y se conecta. El problema es que la Hizpo no incluye instrucciones detalladas. Hay un esquema de conexiones básico, pero si nunca has montado una radio, puedes liararla con el cable de la antena o con la cámara de retroceso. Mi consejo: si no tienes experiencia, acude a un taller de audio; te ahorrarás sustos.
Además, la unidad no trae cámara de retroceso. Es compatible con cámaras AHD, que dan mejor imagen que las analógicas. La conexión del cable de video es la misma que la de la cámara original si tu Doblo ya la tenía. Si no, hay que pasar un cable hasta el portón, lo cual requiere desmontar algunos paneles. No es difícil, pero lleva su tiempo.
Rendimiento y resultado final
Aquí es donde el Hizpo 7862 demuestra que va en serio. El Android Auto y el CarPlay inalámbrico funcionan de forma estable. En el Doblo de 2016, con un teléfono Android de gama media, la conexión se establecía en unos diez segundos al arrancar. El audio se sincroniza correctamente y el micrófono integrado capta la voz con nitidez; eso sí, si vas a 120 por autovía, mejor activar el micrófono externo opcional, porque el ruido del Doblo se come parte de la conversación.
La ranura para tarjeta SIM es un punto a favor claro. Con una tarjeta de datos, tienes Google Maps con tráfico en tiempo real, Spotify sin depender del móvil y actualizaciones del sistema sin estar pendiente del WiFi. No es que el Doblo no tenga Bluetooth en las versiones modernas, pero la integración de las apps nativas de Android es mucho más completa. La señal 4G es buena; el módulo tiene mejor sensibilidad que la mayoría de móviles de hace cuatro años, aunque no llega a la de un teléfono actual.
La pantalla dividida funciona bien. Puedes llevar el mapa arriba y Spotify abajo sin que el sistema se sature. En el modo imagen en imagen, ver un vídeo en pequeño mientras navegas es posible, aunque reconozco que eso lo probé por curiosidad más que por utilidad real. El RDS de la radio también hace su trabajo: me dio bastante buena recepción en el norte de España, con la frecuencia cambiando sola entre repetidores.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes hay varios. El primero, la integración estética con el salpicadero del Doblo, que es mucho mejor que la de un marco universal. El segundo, la fluidez del sistema Android para el precio que tiene. El tercero, la refrigeración activa, que evita esos reinicios inesperados que tantos quebraderos de cabeza dan en verano con otras marcas genéricas. Y el cuarto, la posibilidad de meter una SIM y tener el coche conectado siempre, sin depender del móvil.
En el lado negativo, destacaría la falta de instrucciones detalladas. No es normal que una radio específica para un modelo no traiga una guía de instalación clara. También te diría que el sonido, aunque tiene buena potencia de salida, no es excesivamente cálido; si vienes de un equipo original, notarás mejoría, pero si buscas calidad de audio, tendrás que añadir un amplificador o cambiar los altavoces. Y ojo con la activación del asistente de voz avanzado: requiere un código opcional que no está explicado en ningún sitio. Para el uso normal con Android Auto no lo necesitas, pero conviene saberlo antes de comprar.
Veredicto del experto
¿Merece la pena esta Hizpo 7862 para el Doblo? Si lo que quieres es actualizar un vehículo de trabajo sin dejar un dineral y sin modificar la estética del salpicadero, es de las opciones más equilibradas que hay ahora mismo. La compatibilidad específica marca la diferencia frente a las radios 2 Din universales, que siempre dejan algún hueco o requieren adaptadores feos. No es un equipo definitivo, y si me apuras, la instalación no es para cualquiera, pero el resultado final está a la altura.
La recomendaría sobre todo a quienes usan el Doblo para trabajar, con rutas diarias, porque la navegación en tiempo real y la conexión 4G se convierten en herramientas útiles de verdad. Eso sí, tened presente que es un producto de origen chino: con el servicio técnico no vais a contar, así que el montaje debe ser cuidadoso. Si lo instalas bien y entiendes sus limitaciones, te durará años. Yo, por mi parte, la seguiré recomendando en el taller para quien busque modernizar este modelo de Fiat sin romper el presupuesto.















