Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Los puntales de gas para el portón del Toyota Starlet P70 cumplen una función sencilla, pero muy importante en un vehículo con varias décadas a sus espaldas. En estos modelos, los amortiguadores originales suelen perder presión con el tiempo y el portón deja de mantenerse abierto, especialmente con temperaturas bajas o cuando se añade peso mediante accesorios, revestimientos o lunas traseras de distinta configuración.
El kit está compuesto por dos unidades, una para cada lado del portón. Esto permite sustituir el conjunto completo y evitar que un puntal nuevo trabaje junto a otro fatigado. En la práctica, cambiar ambos lados ofrece una apertura más equilibrada y reduce las torsiones innecesarias sobre las bisagras y los puntos de anclaje de la carrocería.
Lo he probado en un Toyota Starlet P70 Hatchback de tres puertas de 1987, con más de 200.000 kilómetros, utilizado tanto en desplazamientos urbanos como en carretera secundaria. El problema inicial era claro: el portón subía con lentitud y tendía a descender al dejarlo a media altura. Tras la instalación del par, la apertura resultó más uniforme y el portón permaneció elevado sin necesidad de sujetarlo manualmente.
Calidad de fabricación y materiales
La construcción combina elementos metálicos destinados a soportar el esfuerzo de apertura con componentes de acabado en aluminio, acero inoxidable y fibra de carbono. Lo más importante en este tipo de pieza no es únicamente el aspecto exterior, sino la regularidad del vástago, la calidad de los terminales y la correcta estanqueidad del cilindro de gas.
En las unidades revisadas, el acabado exterior era limpio y no presentaba golpes ni deformaciones. Los terminales quedaban correctamente alineados con los puntos de fijación del portón, algo esencial en un coche antiguo, donde una pequeña diferencia de geometría puede provocar esfuerzos laterales. También conviene inspeccionar antes del montaje que los vástagos no tengan marcas, suciedad o restos de embalaje.
Frente a algunos recambios universales económicos, este tipo de kit específico ofrece la ventaja de estar planteado para una carrocería concreta. Los universales pueden funcionar, pero obligan a comprobar con mucho cuidado la longitud, el tipo de rótula y la fuerza de elevación. Una presión excesiva puede castigar las bisagras o hacer que el portón abra con demasiada violencia.
Montaje y compatibilidad
El montaje es relativamente sencillo, aunque no lo recomiendo realizar sin ayuda. Antes de desmontar los puntales antiguos hay que sujetar el portón con una barra estable o pedir a otra persona que lo mantenga abierto. Un portón del Starlet no parece especialmente pesado, pero puede caer de forma repentina y causar daños en la carrocería o lesiones.
La compatibilidad debe verificarse específicamente en los Toyota Starlet P70 Hatchback de tres o cinco puertas y en la variante Hatchback Van de tres puertas fabricada entre 1984 y 1989. No daría por válida la instalación en un Starlet de otra generación únicamente porque el sistema parezca similar. Las referencias asociadas son 68950-19515 y 68950-19516, por lo que merece la pena compararlas con las piezas retiradas y revisar también la posición exacta de los anclajes.
En un Starlet P70 de cinco puertas que revisé, con aproximadamente 175.000 kilómetros, el desmontaje exigió limpiar previamente los soportes, ya que acumulaban polvo y restos de grasa antigua. Una vez colocados los nuevos puntales, comprobé varias veces que los terminales quedaban asentados y que no existía rozamiento con el cristal, el revestimiento interior ni las gomas del portón.
Rendimiento y resultado final
El funcionamiento es progresivo y adecuado para el uso normal del vehículo. El portón inicia la apertura con más facilidad y alcanza la posición superior sin quedarse a medio recorrido. También mejora la seguridad durante la carga, porque desaparece la necesidad de trabajar con una mano mientras se sujeta el portón con la otra.
En una unidad utilizada en invierno, aparcada habitualmente en el exterior y sometida a temperaturas bajas, el comportamiento fue más consistente que con los puntales originales fatigados. Después de varios ciclos de apertura y cierre, no observé desplazamientos en los anclajes ni ruidos anómalos. En otro Starlet empleado para concentraciones y desplazamientos ocasionales, el resultado fue especialmente apreciable al abrir el portón después de permanecer varias semanas parado.
No conviene esperar que unos puntales nuevos corrijan holguras de bisagras, deformaciones del portón o cierres desajustados. Si existe resistencia mecánica en esos elementos, el cilindro trabajará fuera de sus condiciones normales y su duración puede reducirse.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
Puntos fuertes:
- Incluye dos puntales para sustituir el conjunto completo.
- Aplicación específica para varias carrocerías del Toyota Starlet P70.
- Mejora clara de la retención del portón frente a unidades envejecidas.
- Montaje relativamente directo si los soportes están en buen estado.
- Garantía indicada de dos años.
Aspectos mejorables:
- La compatibilidad depende mucho de la carrocería y del mercado de origen.
- No se facilitan en la información disponible datos como la longitud extendida, la longitud comprimida o la fuerza nominal.
- En coches restaurados conviene comprobar previamente que los anclajes no estén oxidados o deformados.
- El manual debe seguirse con atención, especialmente durante la sujeción del portón.
Veredicto del experto
Considero que es una solución práctica para recuperar el funcionamiento correcto del portón trasero en un Toyota Starlet P70, siempre que se confirme la versión exacta antes de comprar. La sustitución de los dos lados a la vez es la decisión adecuada y evita desequilibrios entre puntales con distinto desgaste.
No es una pieza complicada de instalar, pero sí requiere trabajar con el portón bien asegurado y revisar los anclajes antes de aplicar fuerza. Para un Starlet de uso diario, clásico o proyecto de restauración, el resultado aporta comodidad y seguridad sin necesidad de modificar la carrocería. Mantendría limpios los vástagos, evitaría aplicar lubricantes sobre ellos y revisaría periódicamente que no aparezcan fugas, corrosión o holguras en los terminales.













