Análisis de Experto
Experto verificado
Análisis general del producto
Los portones del Ford Galaxy Mk III son piezas grandes y con bastante superficie acristalada, así que con los años acaban dependiendo casi por completo de la fuerza de los amortiguadores de gas. He montado este tipo de conjuntos en varias unidades del Galaxy de tercera generación, tanto de la primera fase (2006-2010) como del restyling posterior, y en versiones con portón manual y con portón de accionamiento eléctrico. En todos los casos el patrón de fallo era el mismo: el portón aguantaba abierto en verano y se venía abajo solo en cuanto bajaba la temperatura, además de necesitar un empujón cada vez mayor para iniciar la apertura.
Este kit de dos puntales responde a esa necesidad concreta: sustituir el conjunto completo de soportes del portón trasero cuando la unidad original ya no mantiene la posición ni acompaña bien el recorrido. No es una pieza de competición ni pretende serlo; es un recambio funcional orientado a devolver al portón su comportamiento original.
Calidad de fabricación y materiales
La combinación de tubo de aluminio y vástago de acero inoxidable es la elección correcta para esta aplicación. El aluminio reduce peso y evita el problema clásico de los cuerpos pintados, que acaban ampollándose con la humedad y la sal de las carreteras del norte. El vástago inoxidable, si viene bien pulido, resiste mucho mejor el picado por piedras y el desgaste del retén, que es precisamente donde empiezan las fugas de nitrógeno.
En mano se nota un cilindro con pared de grosor razonable y soldaduras limpias en los extremos. Los casquillos de bola llevan clip de retención metálico y asiento con inserto que absorbe holguras, un detalle importante porque el juego en la rótula es lo que genera el típico golpeteo al cerrar. Las juntas tóricas y el retén principal parecen de calidad estándar de aftermarket solvente: no son componentes OEM, pero tampoco lo pretende este segmento de precio.
Un punto que conviene vigilar: los conjuntos con muelle helicoidal externo, pensados para acompañar al cilindro de gas en los primeros centímetros de apertura, concentran mucha tensión en el anclaje inferior. Merece la pena revisar que el muelle asiente recto y sin roces contra el cuerpo del amortiguador. La garantía de dos años es un margen razonable para este tipo de pieza y cubre el escenario habitual de fallo prematuro por pérdida de carga.
Montaje y compatibilidad
La operación completa lleva entre veinte y treinta minutos con herramienta básica, pero hay que hacerla con cabeza. Nunca se sueltan los dos puntales a la vez: el portón del Galaxy pesa lo suyo y sin soporte alguno cae sobre la cabeza del que esté debajo. Se bloquea el portón en posición alta con un gato telescópico, una escoba o la ayuda de otra persona, y se sustituye uno, se prueba, y luego el otro.
El procedimiento que sigo habitualmente es este:
Retirar el clip de retención del casquillo con un destornillador plano pequeño, haciendo palanca sin deformarlo.
Separar el casquillo del bulón esférico con un movimiento firme y recto, nunca en ángulo.
Limpiar el bulón con un trapo y revisar que no tenga escalón ni óxido. Un bulón desgastado arruina un puntal nuevo en pocos meses.
Aplicar una capa fina de grasa de silicona en la rótula. Nada de aceites penetrantes tipo aflojatodo: arrastran suciedad y atacan las juntas.
Montar el puntal nuevo, encajar el clip hasta oír el clic y comprobar el recorrido completo abriendo y cerrando despacio.
En cuanto a compatibilidad, el Galaxy Mk III es un caso donde conviene verificar tres cosas antes de pedir: la fase del vehículo, la posición de los anclajes superior e inferior y si el portón es de accionamiento eléctrico. El S-Max comparte plataforma y muchos componentes, pero los soportes del portón no son intercambiables. En unidades con portón eléctrico, después de cambiar los puntales puede ser necesario reiniciar el ciclo de aprendizaje del módulo para que reconozca los topes; si el mecanismo eléctrico tiene la avería en el husillo o en el motor, los amortiguadores no van a resolver nada.
Rendimiento y resultado final
El caso más claro fue un Galaxy de 2008, 2.0 TDCi, con unos 215.000 km y uso familiar intensivo. El portón no se sostenía por debajo de 10 °C y había que acompañarlo con la mano al cerrar. Tras el cambio, abre con un solo gesto desde el primer tercio del recorrido, se mantiene arriba sin oscilar y el cierre requiere mucha menos fuerza. Noté además que desapareció el golpe seco al llegar al tope, señal de que las rótulas nuevas van bien ajustadas.
En un Galaxy de 2011 con portón eléctrico y unos 165.000 km, el resultado fue igualmente bueno: el ciclo quedó más uniforme y el motor dejó de trabajar forzado en la fase de elevación. Durante las dos primeras semanas los puntales van algo rígidos, sobre todo en frío, y luego se asientan. Es normal y no indica defecto.
Puntos fuertes y aspectos mejorables
A favor:
Materiales coherentes con el uso: aluminio y acero inoxidable frente a la humedad y la sal.
Kit completo con manual, sin necesidad de comprar clips ni rótulas aparte.
Fuerza bien calibrada para el peso real del portón del Galaxy.
Funcionamiento silencioso y sin holguras una vez asentados.
Relación precio-durabilidad muy favorable frente a la pieza original.
A mejorar:
Falta referencia cruzada con el número OEM, algo que ahorraría dudas en el mostrador.
El clip de retención es algo justo; manipularlo con prisa lo deforma.
No se especifican medidas de centro a centro, dato útil cuando hay dudas entre fases.
En vehículos con portón eléctrico averiado, el usuario puede esperar un milagro que no llega.
Veredicto del experto
Es un recambio sensato para quien tiene un Galaxy Mk III con el portón cansado y quiere recuperar el funcionamiento original sin pasar por el precio del componente de marca. Cumple bien su función, los materiales aguantan el clima español y el montaje está al alcance de cualquiera con un mínimo de maña y una hora libre. Mi recomendación es medir el puntal viejo antes de pedir, comprobar el estado de los bulones esféricos y sustituir siempre la pareja completa. Con esas precauciones, es una compra que resuelve el problema durante bastantes años.














